También la agresión a bala que sufrió el padre del joven que fue arrojado al río Mapocho.

Santiago. 19/10/2020. La Comisión Chilena de Derechos Humanos (ChDH) demandó que el gobierno y el Ministerio Público investiguen y encuentren a los responsables del asesinato del joven Aníbal Villarroel Rojas (24 años), ocurrido el 18 de octubre en La Victoria.

En un comunicado de esa entidad se sostuvo que el joven falleció producto de “‘impactos de balas o perdigones en su pecho’, disparados por funcionarios de Carabineros que cumplían funciones represivas en el sector”. Hasta horas del lunes 19 no existían noticias precisas respecto a este grave episodio.

La Asamblea Población Dávila difundió una declaración en que se expresó la solidaridad con la familia de Aníbal Villarroel Rojas, y se indicó que el caso se une “a la larga lista de asesinados por el Estado represor”.

Se manifestó que “tenemos que lamentar y llorar a nuestros muertos, otra muerte que no debe quedar impune”.

En la declaración la Asamblea Población Dávila indicó: “Seguiremos luchando con toda la fuerza porque tenemos la razón, porque no tenemos miedo porque la organización popular del pueblo consciente y la rebelión no tiene vuelta atrás, tu muerte Aníbal no puede quedar impune no te olvidaremos y lucharemos por los Derechos Humanos y la no Impunidad”.

La CChDH, en su comunicado, planteó también que al asesinato del joven en La Victoria, se sumó “el incidente en que resultó herido a bala, en las cercanías de Plaza Dignidad, Ricardo Araya Romero, 37 años, padre del menor A.A., lanzado al Río Mapocho el pasado 2 de octubre, por lo cual se encuentra formalizado y en prisión preventiva, el excarabinero Sebastián Zamora. El padre del menor fue internado en el Hospital Sótero del Río, e intervenido quirúrgicamente”.

También el organismo demandó “una investigación exhaustiva de la participación del funcionario de la Armada en el incendio que destruyó completamente la Parroquia de la Asunción, en Santiago, en confusos incidentes que se desarrollaron durante la tarde de ayer. La participación de un funcionario de una institución del Estado, hecho reconocido por un comunicado oficial de la Armada, se suma a la situación del carabinero que, bajo el seudónimo Giovany Arévalo Álvarez, quien se infiltró en una olla común en la población Lo Hermida, comuna de Peñalolén, sector Oriente de Santiago, para instigar a la población a atacar la Comisaría del sector. A estos casos, también se suma la participación de dos funcionarios de la Fuerza Aérea de Chile, detenidos en la ciudad de Temuco el pasado 6 de Agosto, por lanzar piedras a Carabineros, en el marco de una protesta que se desarrolló en esa capital regional”.