Ese órgano constituyente estará por encima del acuerdo político de noviembre y de la Constitución de 1980, aseguró Carlos Arrúe, abogado y encargado constitucional del PC.

Equipo ES. 22/09/2020. “En doctrina, la Convención Constitucional puede cambiar el quórum de los dos tercios, porque es el órgano elegido por el pueblo para hacer la nueva Constitución”. Así de categórico es el abogado y encargo constitucional del Partido Comunista (PC), Carlos Arrúe, quien además precisó que ese órgano constituyente está por encima del acuerdo político firmado por algunos partidos en noviembre del año pasado y que tendrá una potestad que no le puede negar la actual Constitución de 1980. El profesional reconoció que hay que hacer un camino para persuadir a quienes están por el Apruebo y un nuevo texto constitucional para que la Convención asuma la tarea de modificar el quórum actual -que podría “hacer laxa” la nueva Carta Magna- y dejarlo en mayoría absoluta o de tres quintos. Con esto, queda despejado el tema de que en cuanto a los dos tercios, no todo está dicho.

El serio problema de los dos tercios

“Miramos este proceso con mucha esperanza porque creemos que estamos en medio de un proceso que va a generar un cambio significativo. La extensión y profundidad de ese cambio es lo que está en debate. Los del Rechazo no quieren ningún cambio, y en la opción del Apruebo lo que nos une es la necesidad de un cambio constitucional. Eso permite albergar esperanzas en el proceso que viene. Lo vemos con cierta confianza en lo que va a suceder, más allá de dudas que tenemos sobre ciertas consideraciones”, expresó el abogado Carlos Arrúe.

Pero no desconoció que actualmente el problema de la Convención Constitucional, que debería ser adoptada en el plebiscito del 25 de octubre próximo como órgano constituyente para redactar la nueva Carta Magna, “radica en el quórum, porque el peligro estriba en que lo que se conoce como el veto recíproco. Es decir, para hacer cualquier cambio, basta un tercio para oponerse al cambio. Entonces, si no hay una mayoría del 66% y aun cuando tenga una mayoría de más del 50%, no se logra realizar el cambio. También opera al revés, si la derecha quisiera oponerse al cambio, tampoco lo logran si no tienen dos tercios”. Una suerte de entrampamiento que, según el experto, puede llevar a que “tengamos una Constitución laxa, sin garantías reales, por ejemplo, de derechos”.

Modificar el porcentaje

Para el encargado constitucional del PC existe un camino avalado por la doctrina jurídica y la teoría constitucional. “Qué se puede hacer desde aquí hasta abril del próximo año cuando se elija la Convención”, se preguntó. E indicó: “Persuadir, convencer, a quienes aprobaron ese quórum de los dos tercios, de optar por un quórum distinto, de mayoría absoluta o de tres quintos”.

Enfatizó que “la segunda alternativa es apelar a algo que indudablemente existe, que se llama potestad constituyente, que indica que el poder de crear una Constitución lo tiene el órgano constituyente cuando se reúna, porque es la representación del pueblo”. En el caso actual de Chile, la Convención Constitucional.

Al participar en el programa “De domingo a domingo. Sin restricción” de Radio Nuevo Mundo, Carlos Arrúe sostuvo: “¿Quién tiene la potestad constituyente? El pueblo. Si el pueblo decide, reunido y representado en el órgano constituyente que quiere modificar el quórum de los dos tercios, la pregunta es, ¿la Convención Constitucional lo puede hacer? Y la respuesta es, claro que lo puede hacer”.

Manifestó que “desde la derecha y otra gente dicen que no, porque ese quórum lo aprobó el Congreso, pero se puede hacer, porque la Convención es el órgano constituyente que, por lo demás, lo conformó el pueblo para hacer una nueva Constitución”.

El abogado enfatizó que “en doctrina, en teoría, la Convención Constitucional puede cambiar el quórum de los dos tercios, porque es el órgano elegido por el pueblo para hacer la nueva Constitución”.

Agregó que “si nosotros logramos convencer y persuadir con argumentaciones, de que el poder del pueblo de crear una Constitución está por arriba de la Constitución misma, podemos avanzar. Si lo que se está haciendo la Convención es cambiar esa Constitución, no sujetarse a ella”.

Abundó: “En el caso de Chile, cómo una Constitución ilegítima, como la de 1980, que permite un quórum de dos tercios, que fue impuesta por la dictadura, le va a decir al nuevo órgano constituyente elegido por el pueblo, en un proceso aprobado por un plebiscito, que tiene legitimidad y poder, que no puede cambiar el quórum para aprobar contenidos de la nueva Constitución. Si alguien me puede responder eso…No pueden responder, y lo que van a querer hacer valer es que hubo un acuerdo político en noviembre del 2019, que hay una ley. Pero el tema es que no puedo modificar la Constitución futura sobre la base de la actual Constitución. La nueva Constitución la tengo que elaborar en base a la decisión del pueblo y el órgano que eligió para cambiar la Constitución. Esa será la discusión del quórum, y hay que convencer y persuadir a muchos sobre eso. Y debemos tener la confianza, porque si no tenemos confianza, va a costar más. Además, creo que quienes planteamos eso del poder que tendrá el órgano constituyente, tenemos la razón”.

Convención por encima de acuerdo político

Consultado en Radio Nuevo Mundo si la Convención Constitucional estará por encima del acuerdo político de octubre que firmaron los partidos de derecha, de la ex Concertación y algunos del Frente Amplio, y lo aprobado por un grupo de parlamentarios en el Congreso en base a la actual Carta Magna, Carlos Arrúe estableció: “Sí, claro. La potestad constituyente, el derecho de crear una Constitución, no la tiene la Constitución actual, menos un acuerdo de algunos partidos. La tiene el pueblo y el órgano que el pueblo elegirá. Tan es así, que la actual Constitución no contemplaba un mecanismo para cambiarla, Augusto Pinochet pensó que su Constitución sería eterna”.

Añadió que “difícilmente, entonces, alguien podría decir que esta Constitución y sus contenidos tiene potestad constituyente. No la tiene, sus quórum no lo tiene. Insisto, la doctrina reconoce la potestad constituyente en el pueblo, que puede derivar a través de un acto plebiscitario esa potestad a un órgano constituyente. Pero no ha sucedido. Ahora, el pueblo reunido puede modificar el quórum a través de ese órgano que será la Convención”.