Uso más frecuente y dirigido de gas pimienta. Se suma a perdigones y bombas lacrimógenas. Madre de Camilo Catrillanca entre afectados.

Equipo ES. Temuco. Santiago. 18/09/2020. Diversas denuncias públicas apuntan a que Carabineros de Chile está aplicando una nueva táctica represiva hacia manifestantes: provocarles ceguera temporal y asfixia. Decenas de quejas se han recibido en las últimas semanas de parte de ciudadanos que fueron afectados o presenciaron ese método usado por oficiales, suboficiales y funcionarios de la policía uniformada. Básicamente se trata de lanzar gas pimienta en los rostros de las personas para provocarles ceguera temporal y asfixia. Hay imágenes en medios de prensa y en redes sociales donde se ve a carabineros y carabineras usando ese elemento. Es una práctica que ahora se acentúa ante las prohibiciones que tiene Carabineros para usar proyectiles como balines que lanzaban a los rostros de las personas. Desde el año pasado se conoce del uso indiscriminado del gas pimienta.

Ahora se sumó situación de la madre de Catrillanca

Lo paradójico es que para aplicar el gas, el personal uniformado debe acercarse a la víctima y lanzarle el gas en pleno rostro, lo que indica que ese ciudadano no está participando en ningún acto violento. Hay un video grabado en Puente Alto que muestra el lanzamiento de gas a un grupo de personas que no estaba realizando desorden alguno. También hay denuncias del uso de ese producto con fines represivos en manifestaciones o eventos deportivos o culturales en algunas comunas.

Se especula en organizaciones populares que esto de la ceguera temporal podría reemplazar el método de ceguera parcial o total que personal de Carabineros ha aplicado contra manifestantes lanzando perdigones o bombas lacrimógenas a los ojos, lo que provocó el año pasado más de 400 víctimas de amputaciones oculares. Ahora la idea sería actuar en función de provocar sofocamiento y ceguera por largos minutos.

La nueva táctica policial quedó más expuesta con la denuncia que hicieron familiares de Teresa Marín, madre del comunero mapuche asesinado por carabineros, Camilo Catrillanca, en una protesta en Temuco. Su esposo, Marcelo Catrillanca, dijo que personal de Fuerzas Especiales de Carabineros lanzó gas pimienta al rostro de la mujer “provocándole prácticamente la asfixia a mi señora esposa. Eso nos preocupa”.

Como ocurrió cuando un oficial le disparó al rostro a la trabajadora Fabiola Campillay, huyendo los uniformados del lugar, en el caso de Teresa Marín también los policías arrancaron al ver el efecto de su acto represivo. Organizaciones mapuches de Ercilla estaban evaluando presentar una querella o demandas en contra de la policía uniformada que sólo desde el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) tienen encima más de 2 mil querellas.

En días y semanas anteriores varios ciudadanos y ciudadanas habían denunciado el uso indiscriminado del gas pimienta, como un método que utiliza de manera más frecuente la entidad policial para reprimir. Sobre todo en Plaza Dignidad y comunas periféricas en Santiago, Valparaíso y Temuco. En 2019 hubo denuncias de situaciones de asfixia y ceguera de estudiantes secundarios de varios liceos. El INDH denunció en una oportunidad que el gas pimienta fue lazando en contra de personal de ese organismo. En su momento, se denunció que en la 51ª comisaría de Pedro Aguirre Cerda, se habría utilizado gas pimienta contra un grupo de detenidos por infringir la normativa sanitaria. Revisando medios de prensa nacionales y regionales se pueden constatar varios casos de personas lesionadas por el uso del gas pimienta, y que en varios casos terminaron en querellas contra Carabineros de Chile.

Afectar a las y los ciudadanos

Esto del gas pimienta está dentro de los procedimientos para provocar sofocamiento y han ocurrido episodios donde se lanza al aire incluso en actividades masivas deportivas o culturales, provocando afectaciones a menores de edad, adultos mayores, mujeres, jóvenes y hombres.

Carabineros sabe que el gas pimienta puede provocar falta de visión hasta por 15 a 30 minutos, ocasión que inclusive aprovechan para golpear y/o detener a un ciudadano. El producto nocivo puede provocar  disfonía y afonía de 3 a 20 minutos y asfixia. El gas también llega a producir trastornos intestinales con vómitos y náuseas, y conlleva graves riesgos en personas con asma o alguna dolencia respiratoria reciente o permanente.

Por cierto, el uso de gases lacrimógenos, bombas lacrimógenas, agua lanzada con fuerza, bastonazos, golpes, perdigones y otro proyectiles, se sigue usando para “disuadir” a manifestantes -en el lenguaje policial-, sin olvidar que personal de Fuerzas Especiales y el Gope lleva encima pistolas y en los vehículos escopeta y subametralladoras.

De acuerdo a información de medios de prensa, en el último tiempo el gobierno invirtió millones de pesos en la compra y confección de nuevos escudos protectores, guantes y protectores de manos y piernas, tecnología para el Gope y mando policial, que se sumó a la conocida adquisición de nuevos carros lanza agua y nuevos carros lanza gases.