Presidente de la Coordinadora Nacional de Migrantes en Chile habló de la realidad laboral, vivencias, demandas y derechos de quienes llegan al país desde otras tierras.

Karen Medina. Periodista. 02/09/2020. El 23 de agosto se conmemoró el Día Internacional contra trata de esclavos y su abolición. El Siglo rememoró la destacada fecha con un diálogo en materia de migrantes y la compleja situación por la que atraviesan en Chile en materia de empleo, pandemia, permisos de residencia y participación. Para ello conversamos con Héctor Pujols, Presidente de la Coordinadora Nacional de Migrantes, catalán, residente en chile desde hace casi cinco años y docente universitario.

Desde las realidades que conoce la Coordinadora, ¿cuáles son las condiciones laborales actuales del migrante en Chile?

La población migrante es de un millón 400 personas que se estima reside en el país. Es una población bien diversa, pero finalmente es una migración laboral, que muchas veces viene a ocupar trabajos que la población chilena no quiere realizar en la agricultura, la construcción, el sector servicio, trabajadoras de casa particular. Son trabajos que requieren mucho esfuerzo,  muchas veces muy mal pagados, muy precarios, por lo tanto, si bien hay población migrante que es profesional, por ejemplo vemos hoy el ingreso de muchos profesionales de la salud, médicos, enfermeros, kinesiólogos, si vemos básicamente también el ingreso a trabajos más precarios, más duros, donde falta más mano de obra y por lo tanto vienen personas a incorporarse en ese sentido.

¿Este trabajo precario también cruzado por la informalidad, por la falta de contrato?

Claro, muchas veces, en concreto esos tipos de trabajo, sector servicios, agricultura, trabajadoras de casa particular, no solo en la población migrante, si no también con la población chilena, digamos ocurre que muchas veces las condiciones laborales son casi de semi esclavitud, finalmente la población migrante no deja de ser trabajadora, no es una especie aparte, sino que todos los trabajadores y trabajadoras sufren condiciones muy duras en el trabajo. Las condiciones laborales en Chile en general para todos son muy precarias, pero claro además propulsado por el racismo y la discriminación, es mucho más precario para el extranjero.

Hasta el año 2017 Cancillería colaboraba en la tramitación de las visas de trabajo para que el migrante en Chile pudiera tramitar su estadía. Qué ocurre con nuevo proyecto de ley de Piñera?

Mira, el proyecto de ley de Sebastián Piñera que estamos debatiendo actualmente en segundo trámite constitucional, es un proyecto que ya presentó Piñera “uno”. Es un proyecto que ingresó en 2013, y que con la administración de (Michelle) Bachelet “dos” cayó porque presentaron un nuevo proyecto.  Cuando Piñera gana las elecciones y asume la presidencia el 2018 presenta este proyecto que promueve generar mano de obra barata, mucho más precaria aún que las condiciones que vive hoy la población migrante porque básicamente lo que busca es que la única forma de ingresar al país sea la irregularidad. Básicamente lo que busca es querer cerrar la puerta y según los datos que nos muestran los últimos dos años de Piñera no es que deje de llegar la población migrante sino que llega en peor condición. Por ejemplo por pasos no habilitados y, por lo tanto son personas que como están en situación irregular no le pueden hacer un contrato, son trabajadores finalmente que tienen miedo a ser expulsados, que son perseguidos, por lo tanto una mano de obra muy baja para el empresariado. El proyecto busca precarizar aún más las condiciones de vida, no solo ya de la población migrante, si no también que rebote en la población de trabajadores chilenos, en sectores de agricultura, servicios, construcción donde veremos más precariedad. Tiene una explicación que en este contexto de emergencia acelere el trámite parlamentario, le han dado suma urgencia porque finalmente están viendo cómo vamos a salir de esta crisis del Covid19 y lo que están planteando con este y otros proyectos por ejemplo básicamente es que la crisis la paguen los trabajadores y trabajadoras y la ley de inmigración va en esa línea de precarizar aún más el trabajo.

Y al respecto, ¿cómo se organiza la coordinadora de migrantes frente a este gran problema que va a generar este proyecto de ley de ser aprobado?

Bueno, nosotros hacemos el llamado ya no solo a rechazar el proyecto que definitivamente no solo afecta a la población migrante, sino que a toda la clase trabajadora de este país independiente de la nacionalidad. Nos parece mucho más grave y antidemocrático que en un contexto como el actual donde las organizaciones estamos enfocadas en ollas comunes, en el retiro del 10 por ciento, en exigir los seguros de cesantía, trabajando en terreno para sobrevivir en una emergencia mundial, Piñera le da suma urgencia a un proyecto de ley que no solo es nocivo, sino que evita el debate en público en  este contexto tan brutal. Nuestro llamado y así lo hemos  señalado a la presidenta del Senado Adriana Muñoz, el proyecto está en segundo trámite constitucional, a menos de 60 días del Plebiscito, sería bien complicado si se aprobara ese proyecto y luego la nueva Constitución contradiga que plantea, conforme a la nueva ley de inmigraciones que venimos solicitando. Piñera lo que está haciendo es rayarnos la cancha antes de iniciar el proceso constituyente señalando como deben ser las migraciones. Nosotros creemos que el debate sobre la migración que ha sido complejo a nivel mundial debe darse en el contexto del proceso constituyente, el cómo se incorpora a la población migrante,  en qué calidad: van a ser ciudadanos o no, como hasta ahora que no somos ciudadanos, cuál es el rol de la migración en el país, en un debate con altura de miras hacia un proceso constituyente y no en una ley  en un contexto de emergencia mundial.    

En la idea de promover los derechos del migrante en la misma situación que la de los chilenos y sin diferencia, que hay del trato distinto hacia el venezolano versus el haitiano, ¿Cómo se explica eso?

No es sólo a la población venezolana en concreto, creo que este gobierno especialmente desde el 2018 ha jugado a la lógica del migrante deseado y el migrante indeseado. Deseado es el europeo, el estadounidense, cuando son muy rubios o herederos de esa tradición colonial y racista respecto de los pueblos originarios, por lo tanto entre más rubio mejor. Esa es la lógica que plantean respecto de la migración y claro frente a gran parte de los países latinoamericanos. Pero contra aquellos pueblos que se consideran desde una perspectiva supremacista porque este gobierno lo es en términos raciales y los considera inferiores porque tienen mucha población de pueblos originarios o población más afro y viene la exclusión más dura contra Colombia, contra Perú, contra  Bolivia, contra Ecuador, contra República Dominicana y contra Haití por supuesto. En el caso de Venezuela ahí hay una utilización compleja, por ejemplo, cuando el presidente Sebastián Piñera fue a Cúcuta diciendo “no se preocupen los vamos a ayudar” hasta lo que hemos visto ha sido todo lo contrario y seguramente una de las colectividades más golpeadas por la política anti migrante de este gobierno es precisamente la venezolana, porque vino con las expectativas que le había hecho el propio gobierno y sin embargo habéis encontrado en situaciones muy críticas, el acceso a los papeleos a residencia ha sido muy difícil. Yo he visto familias separadas también por el cierre de fronteras en el gobierno de Piñera, cuando si recuerdas en Chacalluta quedaron muchas familias botadas, porque de un día para otro prohibieron el ingreso de venezolanos. El tema de la inmigración ha sido un arma electoral muy interesante para el gobierno, tanto para decir “la culpa es del extranjero”, como para tratar de hacer una selección de la población migrante “este sí y este no”, bien complicado y nefasto el juego político de este gobierno. Igual en la gestión de la migración ha sido horrible, y si bien denuncian que el gobierno de Bachelet generó un descontrol, el gran descontrol de irregularidad de un 50 por ciento de los últimos 10 años se ha producido estos últimos 2 años y básicamente ha sido la política nefasta del gobierno de Piñera respecto de la migración que lejos de regular y controlar los flujos migratorios lo que hacen ha sido más precariedad, más exclusión y más explotación.

¿Cuánto ha sido el impacto del Covid-19 en las familias migrantes, cómo lo han enfrentado?

Muy duro, ya decía que donde se empeña la mayoría de la población migrante es en trabajos muy precario, trabajos sin contrato, con unos niveles de explotación laboral muy agudos y han sido los primeros en ser despedidos en estos trabajos. Hemos visto casos muy dramáticos, trabajadoras de casa particular, en la agricultura,  y claro ahí hay problemas derivados de esa explotación laboral, como acceder a su seguro de cesantía o trabajadores migrantes especialmente personas que están en situación irregular que no pueden acceder a ningún tipo de bono, incluso hemos visto como muchos chilenos hijos de inmigrantes pero que nacieron en el país, como sus padres están en situación irregular no han podido acceder a ningún tipo de ayuda, por tanto son chilenos también que están quedando excluidos por el hecho de que sus padres son irregulares. Y ahora tenemos el retiro del 10 por ciento donde a pesar de que la ley y la Superintendencia (de Pensiones) ha señalado que aquellas personas que tengan la cédula vencida también puedan acceder a este 10 por ciento, hoy las AFP hacen un gran negocio, que han sido los grandes beneficiarios de la población migrante y, los grandes explotadores de la población migrante hoy no están entregando el derecho, están incumpliendo la ley y hasta el momento no hemos visto ningún tipo de sanción. Entonces es una situación muy delicada. Hemos visto casos de personas migrantes que quieren retornar a su país y no pueden, obviamente es un porcentaje menor la que se quiere ir, pero que si ha sido un impacto muy duro. Estuvimos en Providencia donde están la mayoría de las sedes diplomáticas, pero es importante destacar más allá de todas estas penurias la solidaridad de los pueblos, la solidaridad entre los pueblos en las ollas comunes. Lo ví, estuve acompañando varias acampadas como población chilena que uno podría decir para que se acerca la gente, les traía mantas, comida, de todo. La situación tan dura que estamos pasando todos, no solo la población migrante, pero también como la solidaridad hay que destacarla como un valor muy positivo.

En octubre tendremos el plebiscito. ¿Cuál es la postura de la coordinadora de migrantes frente al proceso constituyente que va a vivir Chile?

Según el padrón electoral son 378 mil personas extranjeras con derecho a voto en el país, ha crecido un 40 por ciento desde las últimas elecciones presidenciales en 2017, donde fueron 230 mil aproximadamente y nosotros lo hemos dicho siempre como organización desde que nacimos en 2014 y las organizaciones previas que constituyen la coordinadora, que entendiendo la migración desde una perspectiva de los derechos humanos ven en Chile como un aporte requiere si o si un cambio constitucional, por eso nuestro llamado desde octubre del 2019 con certeza hacia donde apuntaba la resolución al conflicto y planteábamos que era una asamblea constituyente y seguimos reivindicándola como mecanismo más democrático. Entendemos que el plebiscito de octubre a pesar de que no es todo lo que nos gustaría valoramos la oportunidad y por eso no nos vamos a restar. Con la coordinadora hemos constituido esta red de migrantes por el Apruebo y la Convención Constitucional como un primer paso, luego habrá que seguir pujando para que efectivamente en esta nueva Constitución que vamos a redactar entre todos y todas a partir de octubre con la elección de constituyentes, incorporar algunos elementos por ejemplo la ciudadanía plena el respeto a la interculturalidad y el derecho a migrar, eso debe estar plasmado en la nueva constitución. Es muy importante que la población de migrantes se sume, como organización ya lo hemos planteado, estamos por el Apruebo y la Convención Constitucional pero que también más allá de nuestra organización, la población migrante vote Apruebo y Convención Constitucional para hacer los cambios que necesita Chile, ya no solo como migrantes que es nuestra perspectiva obviamente, sino como parte de país. Obviamente nosotros queremos lo mejor para este país y lo mejor para este país es hoy cambiar la Constitución que viene de la dictadura.