Cuatro crisis históricas: la peor pandemia en un siglo, el mayor declive económico desde la Gran Depresión, la tensión racial y la aceleración de la crisis climática.

Hugo Fazio. Economista. CENDA. 08/2020. En la semana se entró en la fase final de la trascendente campaña electoral estadounidense. Jeffrey Sachs, director del Centro de Desarrollo Sustentable de la Universidad de Columbia, en el contexto de un seminario internacional efectuado a mediados de agosto la calificó como la “más significativa de nuestra historia”. Argumentó que “han sido décadas en que la sociedad americana se ha vuelto cada vez menos justa y más desigual”. Durante la pandemia agregó hay quienes “se están volviendo increíblemente ricos (y) donde muchas personas se están volviendo cada vez más pobres porque están sin trabajo. Pasamos hambre en EEUU y eso se debe -expresó haciendo referencia a la disminución de impuestos efectuada por Trump en beneficio de una minoría- a que nos convertimos en un país invariablemente egoísta. ¿Dónde está -se preguntó- la decisión más básica? (…) perdimos – se contestó – esa decisión. Trump -subrayó- es el más indecente de los líderes que hemos tenido (…) tenemos que deshacernos de él. Si no lo hacemos el mundo va a ser muy, muy peligroso, después de noviembre, porque él no tiene autocontrol. Chile, EEUU y Brasil -comentó finalmente- son países realmente desiguales en distribución de ingresos, y que están enfrentando inestabilidad” (19/08/20).

“Una de las enseñanzas más importantes -señaló Ian Goldin, académico de la Universidad de Oxford analizando las consecuencias de la Pandemia- es que se necesitan gobiernos fuertes en los países, pero también lideres fuertes a nivel internacional (…)”. Agregando que no son los países con grandes capacidades económicas y científicas los que han enfrentado la situación mejor. “Al contrario, y Estados Unidos es el mejor ejemplo de esto, y Brasil es otro, que han registrado la mayor cantidad de muertos. Todo esto, -recalcó- se explica con los malos liderazgos, y es otra enseñanza muy poderosa. China, Corea, Taiwán y Japón, han hecho sus trabajos mejor que el resto del mundo, en recuperar sus economías. China es la que mejor lo ha hecho (…). En cambio, Estados Unidos se ha disparado en los dos pies, desatando una terrible crisis económica que va a golpear su crecimiento y, en términos políticos, empeorarse la estabilidad al salirse de la OMC y potenciar guerras comerciales” (23/08/20).

Durante la semana se efectuó la Convención Nacional Demócrata y tendrá lugar la republicana. En la demócrata Joe Biden y Kamila Harris pasaron a ser los candidatos oficiales. En la republicana se apoyará la reelección de Donald Trump como presidente y de Mike Pence en la vicepresidencia.

Desde el primer día, el sello de la reunión demócrata fue mostrar la amplitud de sectores decididos a impedir la reelección de Trump y que entregaron su respaldo a Biden. En el primer día Bernie Sanders, principal oponente de Biden en las primarias partidarias, llamó a derrotar a Trump porque “el precio del fracaso (de su gobierno) es sencillamente demasiado grande. Nerón tocaba el violín mientras Roma ardía -enfatizó- Trump juega al golf”. Expresando que estaba dispuesto a trabajar para impedir su reelección incluso con los conservadores. “Muchas de las ideas por las que luchamos ahora son mayoritarias -afirmó-, pero si Trump es reelegido el progreso que hemos hecho está en riesgo. Esta elección se trata -subrayó- sobre la sobrevivencia de la democracia. (Trump) avanza por el camino del autoritarismo. Este presidente -recalcó- no solo es una amenaza a la democracia sino que nos ha puesto a todos en riesgo al no creer en la democracia” (18/08/20). Alexandria Ocasio-Cortez, al presentar en la jornada siguiente simbólicamente la candidatura de Sanders destacó que su campaña expresó “un movimiento que se da cuenta de la insostenible brutalidad de una economía que premia con explosivas desigualdades de riqueza a una minoría, a costa de la estabilidad a largo plazo de la mayoría” (19/08/20).

Destacadas figuras republicanas se sumaron al respaldo a Biden, entre ellos Colín Powell y John Kasich. Antes del cierre de la convención, más de setenta exfuncionarios de seguridad nacional y de agencias de Inteligencia en gobiernos republicanos, incluido el de Trump, entregaron una carta respaldando a Biden, en la cual afirman que Trump “ha decepcionado a millones de votantes que depositaron su fe en él y ha demostrado que es peligrosamente incapaz de cumplir otro mandato”. Entregando diez razones fundamentando su determinación, entre ellas que “socavó el Estado de Derecho” y “ha menospreciado a nuestras FF.AA., agencias de inteligencia y diplomáticos”. Entre los firmantes figuran John Negroponte, exdirector de Inteligencia Nacional, Michael Haydn, exjefe de la CÍA, y Chuck Hagel, exsecretario de Defensa.

Barack Obama intervino en la convención desde el museo de la Revolución Americana en Filadelfia, efectuando una intervención muy crítica de Trump. “No ha mostrado -expresó- ningún interés en tratar la presidencia como algo diferente a un reality show más (…). Donald Trump no se ha adaptado al trabajo porque no puede. Las consecuencias de este fracaso son graves. Más de 170 mil estadounidenses muertos. Lo que hagamos en los próximos setenta y seis   días –concluyó- dejará su eco en las generaciones venideras” (20/08/20).

El discurso de Joe Biden aceptando su nominación puso en el centro de su intervención que sacará al país de la “temporada de oscuridad” de la cual es responsable Trump. “Seré -dijo- un aliado de la luz, no de la oscuridad. (…) unidos -recalcó- podemos superar y superaremos esta temporada de obscuridad. Elegiremos la esperanza frente al miedo”. Estamos frente -enfatizó- a cuatro crisis históricas. Una tormenta perfecta”: la peor pandemia en un siglo, el mayor declive económico desde la Gran Depresión, la tensión racial tras la muerte del afroamericano George Floyd y la aceleración de la crisis climática. “¿Estamos -preguntó- listos para eso? Yo creo que sí. Debemos estarlo”. Criticó las rebajas fiscales de Trump por haber “beneficiado a los ricos” y demandó que las grandes fortunas “paguen su parte”, aunque sin hablar de medidas concretas. Igualmente se comprometió a proteger el Medicare, pero sin garantizar su universalidad como demandan los sectores demócratas más progresistas. “Esta elección -concluyó- determinará como EEUU será visto por mucho tiempo. El fin de este período de oscuridad comienza hoy” (21/08/20).

En la jornada final de la convención, los diferentes precandidatos en la elección primaria, después de afirmar que la elección “es la más importante de la historia reciente de EEUU”, llamaron a la unidad de “progresistas, moderados y conservadores” para apoyar a Biden y evitar la reelección de Trump “Biden -comentó Alex Buteman, analista político de la Universidad de Cornell- se ha mostrado durante la campaña como el político que apunta a unir a un país dividido, y esa fue la imagen que quiso dar el Partido Demócrata durante su convención” (21/08/20).

Por su parte, a medida que se aproximaba el acto electoral, Donald Trump intensificó su confrontación con China. A la guerra comercial iniciada en 2018 y que tuvo en enero de 2020 un paréntesis cuando ambos países suscribieron lo que se caracterizó en ese momento como la primera fase del acuerdo destinado a ponerle fin, pero el cual no experimentó desde entonces avances. Durante el año Trump privilegió realizar acciones en el sector tecnológico contra empresas chinas justificándolas por considerar que afectarían a la seguridad nacional.

Con Huawei desarrolló ya por un largo tiempo una intensa ofensiva que tiene como trasfondo buscar detener los avances de Beijing en la tecnología 5G. A mediados de agosto aumentó esa ofensiva al limitar su acceso a microprocesadores producidos por otras empresas estadounidenses, además de incluir a 38 de sus filiales en el largo listado de compañías que pueden constituir una amenaza para la seguridad nacional. “Estas acciones -expresó el departamento de Comercio en su comunicado-, que son efectivas de forma inmediata, impedirán que Huawei intente burlar los controles de exportación de Estados Unidos para obtener componentes electrónicos desarrollados o producidos utilizando tecnología estadounidense” (18/08/20).  Poco antes, ya en plena campaña electoral, dio noventa días de plazo a Byte Dance, propietaria de Tik Tok, para frenar sus operaciones en EEUU. En el país la aplicación ha sido descargada 165 millones de veces. Además, adoptó medidas en contra de WeChat, software de mensajería que amplía su campo de acción con iniciativas hacia diferentes servicios.

Sin embargo, varias empresas chinas continúan efectuando sus ofertas públicas en los mercados estadounidenses. En lo transcurrido del año las operaciones han sido realizadas en los títulos Nasdaq o de la bolsa de Nueva York reuniendo unos US$4.000 millones, de acuerdo a cifras de Dealogic. La mayoría de ellas son industrias de alta tecnología. En 2019, 25 empresas del país asiático recaudaron US$3.520 millones. “Cotizar en el mercado de capitales más grande, activo y profundo del mundo -comentó Wall Street Jornal- brinda a las empresas un mayor reconocimiento internacional y un grupo de inversionistas más diversos (…). La mayoría de las acciones de las empresas chinas -agregó- también han obtenido ganancias significativas en su debut en Estados Unidos” (17/08/20).  Desde luego, durante el año algunas de las más grandes ventas de acciones chinas se efectuaron en Hong Kong y Shanghai.

Trump desestimó a mediados de agosto reanudar las negociaciones con China, que había adelantado Gao Feng, vocero del ministerio de Comercio chino. “Cancelé las conversaciones -expresó Trump- (…). No quiero hablar con China en este momento”. (21/08/20). Las conversaciones se preveía tratarían del cumplimiento de los acuerdos establecidos en la fase uno, que contempla la adquisición por China de productos agrícolas por US$172.700 millones, de los cuales en el primer semestre se concretaron US$40.200 millones. Para Trump, en la perspectiva de la elección presidencial, ello reviste importancia porque le ayudaría en los estados que producen esos bienes. Gao Fen manifestó eso sí que también deberían ser temas presentes las nuevas restricciones que Trump impuso a importantes empresas tecnológicas chinas después del 15 de enero.

Paralelamente a la convención demócrata, Trump realizó una gira electoral que incluyó a Yuma (Arizona) en la frontera con México, para promover la construcción del muro fronterizo con ese país, donde retomó sus ataques a la migración acusando nuevamente a la nación azteca de permitir indiscriminadamente el ingreso al país. “Tenemos -manifestó- gente entrando a este país. Algunas grandes personas, otras muy malas también. Me refiero a asesinos, violadores, gente realmente mala. Y no regresan”. Amenazando con imponer un “peaje” a los vehículos que crucen algún paso fronterizo o un “impuesto” a las remesas que envíen los mexicanos a sus familiares. La anterior visita a Yuma había sido en junio cuando celebró la construcción de 400 kilómetros del muro fronterizo. La frontera mutua tiene una extensión de 3.169 kilómetros. En julio se produjo la visita de López Obrador a Washington, con motivo de la puesta en marcha del nuevo tratado comercial entre EEUU, México y Canadá. En esa ocasión ni Trump ni López Obrador hicieron referencia al tema de los migrantes.

Al mismo tiempo, Trump anunció que activará el procedimiento destinado a que las Naciones Unidas restablezcan todas las sanciones internacionales en contra de Irán. Y en la víspera de la convención republicana, Víctor Marrero, juez del distrito sur de Nueva York determinó que el candidato a la reelección debe entregar las declaraciones de impuestos de los años 2011 a 2018, las cuales prometió proporcionarlas durante la campaña electoral pasada. Ha transcurrido un año desde que Cyrus Vance, fiscal de Manhattan las demanda sin éxito a su oficina contable por una investigación penal debido a posibles violaciones de leyes estatales.

Durante el desarrollo de la convención demócrata se conocieron las minutas de la reunión efectuada a fines de julio por la Reserva Federal. En ellas se constató que “la actividad y el empleo han repuntado levemente en los últimos meses”. Agregando que probablemente el mejoramiento en el empleo se desaceleró y que cualquier “sustancial mejoría” en el mercado laboral dependerá de una respuesta “amplia y sostenida”. Reiterando que “la senda de la economía dependerá de la evolución del virus”. Luego el índice económico semanal de la Reserva Federal del 22 de agosto dio a entender, comentó Paul Krugman, “que a pesar de haber tocado fondo hace ya varios meses la economía sigue estando más profundamente deprimida que en cualquier momento de la crisis de 2008 (…)”.

Por otra parte, durante la semana iniciada el 10 de agosto la solicitud de subsidios por desempleo se volvió a elevar sobre el millón de personas, de acuerdo a cifras del Departamento de Trabajo, alcanzando a 1,1 millones. Solo durante la semana anterior había bajado de ese nivel, cuando ya habían transcurrido veinte semanas sobre el millón. El 8 de agosto las solicitudes alcanzaban a 14,8 millones. En la situación existente incide que la ayuda semanal acordada en marzo de US$600 expiró “y Trump y sus aliados -constató también Krugman- se toman el desastre económico inminente tan poco en serio como se tomaron antes el derrumbe epidemiológico” (23/08/20).