Hacienda da a conocer recorte presupuestario para las regiones, sobre 45.000 millones de pesos que irá en detrimento de reducidas arcas de los gobiernos regionales.

Daniel Garrido Quintanilla. 24/08/2020. La lógica desarrollada por el actual gobierno, ha profundizado la crisis social que vive nuestro país, su visión neoliberal da cuenta de la defensa de los más ricos, mientras las comunidades se quedan con medidas de visión miope, cortoplacistas y mercantiles, de poco impacto en el bienestar de las familias.

Desde el Ministerio de Hacienda, se da a conocer un recorte presupuestario para todas las regiones, sobre 45.000 millones de pesos que irá en detrimento de las ya reducidas arcas de los gobiernos regionales. Recordemos que el bajo y desigual presupuesto que reciben las regiones del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), no da cuenta de lo que produce cada una para el PIB nacional, así como tampoco de la necesidad de las mismas y mucho menos de una urgente descentralización.

Lo más complejo, es que el gobierno en plena crisis sanitaria y social, con un incremento de la cesantía, decide restringir los recursos que podría permitir la reactivación económica, así como obras que en lo local inciden en la mejor calidad de vida de distintas comunas, sobre todo en aquellas donde el presupuesto municipal es menor.

Lo grave, es que esto se suma a recortes de presupuestos que ya habían existido este año durante el mes de abril. Lo que en suma provocará un impacto negativo en el gasto público, la inversión local, y la menor posibilidad de generación de empleos en los territorios.

Las regiones más afectadas con este recorte son: Ñuble (5,9%), Arica y Parinacota (5,3%), Maule (5,2%), Los Lagos (5,1%) y Valparaíso (4,5%). De forma particular es necesario mencionar la Región Metropolitana, porque se la vincula al centralismo, cuando en realidad los recursos del FNDR, se deciden en el Gobierno Regional, y estos podrían ir en directo beneficio de realidades locales y de las comunas más pobres. En este caso, el recorte fue del 5,5% ($7.638 millones)

En este contexto toma más fuerza la necesidad de una descentralización real, que permita a las regiones, con mecanismos de mayor transparencia y participación, decidir sobre sus recursos, tanto los que proceden del Estado, como los que se puedan generar en sus propios territorios. Es así que, aunque insuficiente sean las atribuciones de los próximos Gobernadores o Gobernadoras Regionales, abre la puerta para que las comunidades puedan no solo elegir a su representante regional, sino que también demandar una discusión más de fondo sobre su calidad de vida. Así también, que la necesidad de Nueva Constitución se reafirma a cada día, donde se permita recoger propuestas de descentralización política, administrativa y económica que tanta falta le hacen a nuestro país.

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