Se insiste en garantizar el proceso. La propuesta de “Chile Digno”. Izkia Siches declaró que “si uno puede ir al mall, debería poder ir a votar”.

Patricia Ryan. Periodista. 18/08/2020. Desde la oposición y sectores de la sociedad civil se insiste en la opción de realizar el plebiscito, que sea seguro y muy participativo, y se cree que se pueden generar las condiciones en el marco de la pandemia del nuevo coronavirus. Se plantea que hay una responsabilidad del gobierno y del Servicio Electoral (SERVEL), sobre todo ante las atribuciones que le otorgó en estos días el Parlamento a ese organismo. Se sostiene que si grande extensiones del territorio nacional no están en cuarentena, están en “fase de transición” o un mayor desconfinamiento, es posible que la gente vaya a votar. “Si uno puede ir al mall, debería poder ir a votar y asegurarse de los mecanismos para que se lleve a cabo”, dijo la presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches. Nunca, en quienes se muestran a favor de hacer todo para concretar la consulta, ha estado el negar la situación de pandemia, pero insisten en que si las cifras no son críticas, el proceso plebiscitario debe avanzar.

Hoy, el diputado Matías Walker, de la Democracia Cristiana (DC), que ha estado en los análisis en la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputadas y Diputados, dijo a Radio Agricultura que “lo que se establece es que en ningún caso se va a suspender el plebiscito. En ninguna comuna, en ninguna región del país, aunque la comuna esté en cuarentena, aunque esté en situación de transición. Bajo ninguna circunstancia, es una garantía porque el derecho a sufragio está en la Constitución”.

Sostuvo además, que  “la pelota la tiene el gobierno y el SERVEL porque tienen todas las herramientas para establecer las medidas de prevención. Creo que cambiar las reglas del juego a esta altura es de mal gusto”.

En declaraciones en Radio Nuevo Mundo, el diputado del Partido Comunista (PC) y presidenta de esa colectividad, Guillermo Tellier, expresó que se debe exigir un plebiscito seguro, con facilidades para la ciudadanía, con medidas sanitarias, con financiamiento, y eso “es responsabilidad del gobierno”.

La presidenta del Colegio Médico (COLMED), Izkia Siches, advirtió que le preocupa “el intentar utilizar la pandemia cuando les conviene no más”, a algunos sectores y, en este caso, para no realizar el plebiscito. Añadió que de suspenderse “tengo la impresión de que la percepción de la ciudadanía será que se utiliza mañosamente la pandemia, cuando conviene. Esto es muy grave y problemático. Todas las fuerzas políticas deberían darle una señal a la ciudadanía de que si se toman medidas sanitarias son las que corresponden y si se va a hacer el plebiscito se hará con todas las medidas”, sostuvo en entrevista con el diario vespertino La Segunda.

Siches afirmó que “si hay sectores que se ponen a dudar y a incurrir en el temor sobre las medidas que se acuerden que estén basadas en la evidencia, estamos perdidos. Creo que se está gestando un clima muy poco técnico y que no ayuda en nada en contar con la confianza de la ciudadanía y que el proceso sea exitoso”.

“Que haya coherencia en las medidas que se toman. Si, como ocurrió con los malls, el ministro salió a decir que no se necesitan más restricciones sino que más educación, pero para el plebiscito se necesitan más restricciones, entonces ahí no se entiende nada”, planteó en tono cuestionador la presidenta del COLMED.

En tanto, José Miguel Bernucci,  secretario nacional del Colegio Médico, quien sostuvo que “existe experiencia comparada que avala que se pueda realizar el plebiscito seguro”.

El médico opinó lo contradictorio de sostener que “el plebiscito debería correrse por el riesgo sanitario (mientras) se está haciendo todo para mantener el derecho a comprar, pero se ponen trabas para un sufragio”.

La propuesta de “Chile Digno”

El conglomerado “Chile Digno”, hizo llegar una serie de propuestas al Servicio Electoral con la idea de que se materialice un plebiscito constitucional participativo, seguro y democrático”. Una idea central es que se pueda concretar una participación masiva en esa consulta por una nueva Constitución.

En el texto entregado al SERVEL se insiste en que, para “asegurar condiciones sanitarias y de distanciamiento social que les permita a las personas sentirse seguras, es fundamental que el plebiscito se desarrolle en dos días y no uno como está planteado porque de otra manera se producirán grandes aglomeraciones al percibir la población que se puede quedar sin votar”.

Otras las iniciativas son: gratuidad del transporte público, para garantizar que nadie pueda verse imposibilitado de concurrir a los centros de votación por carecer de los medios económicos para pagar el transporte; horario diferenciado para adultos y adultas mayores para garantizar el cuidado de su salud; aumento del número de mesas; que los y las vocales no superen los 55 años y no se encuentren en la población de riesgo; suprimir la necesidad de permisos o salvoconductos para ejercer el derecho a voto en comunas bajo medidas sanitarias especiales.

 

El documento con las ideas fue entregado por Camila Aguayo de Izquierda Libertaria, Jaime Gajardo del Partido Comunista, Arturo Belmar del Frente Regionalista Verde Social, Gory Soto de Victoria Popular, Iván Carrasco del Partido Igualdad y Rodrigo Pinto del Partido Progresista.

En el documento hecho llegar al SERVEL se indicó que “consideramos que este evento reviste una máxima relevancia para todo el país y es por eso que esta histórica jornada tiene que tener un carácter democrático y seguro. A pesar de las difíciles condiciones sanitarias en que nos encontramos producto de la pandemia, nos parece que el plebiscito convocado debe cumplir condiciones mínimas que le den garantías a toda la ciudadanía, estando conscientes que participarán más de 14 millones de votantes”.

También se hizo ver que “nos preocupa que quedan pocos días para el plebiscito nacional y desde ya deben tomarse estas medidas urgentes, para ser ampliamente difundidas y asegurar así una gran participación ciudadana. Entre ellas, habilitar un salvoconducto para brigadistas y personas autorizadas por los comandos de modo que puedan llevar adelante las acciones propias de campaña durante el periodo establecido para la misma”.