Apuntar a supuesta baja participación, incertidumbre por la pandemia y establecer que es un tema a debate la fecha.

Gonzalo Magueda. Periodista. 18/08/2020. La derecha no cede en su plan de desacreditar el plebiscito y establecer un ambiente de incertidumbre para su realización el 25 de octubre próximo. No pasa día en que personeros de ese sector, medios de prensa conservadores y personajes del mundo privado plantean hipótesis destinadas a bajar el perfil a la consulta y abrir camino a su nueva postergación, insistiendo -incluso desde Evópoli- en el Plan B planteado hace un par de meses por el ex ministro del Interior y miembro del sector duro de la UDI, Andrés Chadwick. Aducen permanencia de malas cifras en cuanto a la pandemia del Covid-19 y posible baja participación de la gente

Este día, en una entrevista en Radio Infinita, la presidenta de la UDI (Unión Demócrata Independiente) Jacqueline van Rysselberghe persistió en cuestionar la consulta: “No veo razón para poder someter en 14 meses a un montón de elecciones que no sólo generan esta incertidumbre de la hoja en blanco, del salto al vacío, sino que además un estrés electoral innecesario”, a que se sometería a la ciudadanía.

Además, se sumó a la idea de que habrá poca gente en las urnas y eso, de alguna manera, invalidaría esa parte del proceso constituyente. “Como han ido avanzando las cosas -dijo- vamos a tener un plebiscito que, lo más probable, va a tener baja participación”. Argumentó que “si hay personas que viven con un adulto mayor, es probable que no vayan porque van a tener miedo de contagiarse. Los adultos mayores, es probable que no prefieran arriesgarse”.

En tanto, en Radio Cooperativa, el diputado de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, no cerró la llave a que haya postergación del plebiscito por la pandemia, pero en acuerdo político, en una línea puesta sobre la mesa por el actual titular de Interior, el también UDI del sector más duro, Víctor Pérez.

Cruz-Coke habló de poner sobre la mesa un Plan B: “Viendo la experiencia comparada, con países que tienen una cierta actitud cívica superior a la nuestra, como Corea del Sur o Alemania, que han tenido rebrotes importantes; que cuando todavía no tenemos certezas de cómo van a votar las personas con Covid; y que en el entendido de que parte de la población de riesgo, que es la que más vota, como son los adultos mayores, probablemente se va a cuidar mucho de ir a votar, lo que temo es que no tengamos un Plan B”.

Al igual que Van Rysselberghe, metió el tema de la supuesta baja participación y señaló que “si va muy poca gente a votar ( ) se ponga en vilo todo el proceso que se da inicio el 25 de octubre, en tanto se cuestione su legitimidad”.

Esa idea que ronda en la derecha, la concretó de manera clara el senador de Renovación Nacional (RN), Francisco Chahuán, quien echó a andar la iniciativa -para convertirla en ley- de que si sufraga menos del 50% de la población electoralmente activa, el plebiscito se declare nulo.

El nuevo presidente de Evópoli, Andrés Molina, recalcó que “si no hay participación importante (en el plebiscito), no va a haber ganadores ni perdedores, por más que pueda haber una opción que tenga un porcentaje mayor”.

En las oficinas de la UDI y de RN se están haciendo diseños en cuanto a instalar que si la participación ronda el 50% o es algo más baja, significará que la consulta no tiene validez dado la importancia del tema puesto en consulta, la nueva Constitución. Y que si dentro de esos márgenes gane el Apruebo, sería un resultado políticamente cuestionable.

En esa línea, se está sosteniendo que nadie puede garantizar que habrá baja en la cifra de contagios, que mucha gente estará con susto de contraer el virus, que no querrán arriesgar a sus familiares o que no encontrarán las medidas sanitarias adecuadas para la seguridad personal.

Aunque todavía no lo exponen abiertamente, se sabe que desde la derecha y algunos medios de prensa afines a ese sector, se va a comenzar a cuestionar las condiciones para quienes deban estar en las mesas de votación cumpliendo tareas como presidencia, secretaría e incluso de apoderados.

Un nota de hoy en el diario La Tercera hablaba de una “discusión política, trabada de lado y lado en si se debe reevaluar o no la fecha y con argumentos a favor y en contra respecto de qué umbral de participación es más o menos válido”.

El diario El Mercurio dio destacado espacio a una declaración del senador Guido Girardi, quien sostuvo que si no se logra identificar a un 80% de los contactos de casos confirmados de tener Covid-19, “difícilmente podremos enfrentar un plebiscito seguro”.

En este cuadro, sigue una suerte de prescindencia de parte del Ministerio de Salud respecto a garantizar explícitamente las medidas y las condiciones para el plebiscito, en un claro mandato desde La Moneda de no abordar el tema y mucho menos dar confianzas o certezas.

La suspensión de elecciones en algunos países producto de la expansión o el rebrote del nuevo coranavirus, es otro argumento que esperan potenciar desde la derecha.