Comenzó trámite en el Parlamento. Iniciativa instalada por el Partido Comunista cuenta con respaldo para obtener recursos para enfrentar pandemia. Gobierno se opone.

Patricia Ryan. Periodista. 05/08/2020. De aprobarse, habría cuando menos 6 mil millones de dólares para enfrentar necesidades a raíz de la pandemia del nuevo coronavirus. Se trata del impuesto de 2.5% a los súper ricos del país, aquellos que tienen patrimonios sobre los 20 millones de dólares. La iniciativa la planteó la Bancada Parlamentaria del Partido Comunista (PC) y se aplicaría solo por una vez, sin lastimar las fortunas ni las futuras ganancias de esas personas. Hoy se inició el análisis en la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputadas y Diputados y hay evaluaciones que hablan de un apoyo transversal, incluso con votos de parlamentarios de derecha. El proyecto va en el camino planteado a nivel internacional por millonarios que se ofrecieron a pagar más impuestos con tal de aumentar los recursos para asumir costos de la pandemia del Covid-19. Sin embargo, el gobierno de Sebastián Piñera se opone a que las principales fortunas del país aporten recursos al fisco con esta tributación específica, e inclusive la caricaturizaron.

Hasta el momento están seguros los votos de la Bancada del PC, de las colectividades que integran el Frente Amplio, del Frente Regionalista Verde Social, de algunos del Partido Socialista y Partido Radical, independientes, y en discusiones pasadas hubo legisladores de Renovación Nacional y uno de la UDI que simpatizaron con la iniciativa. Hay dudas con votos de parlamentarios de la Democracia Cristiana, el Partido Radical y Partido por la Democracia; la Unión Demócrata Independiente votaría en contra.

Iniciado el trámite en el Congreso, analistas, congresistas y medios de prensa establecieron que esta “es una batalla” similar a la que se dio por la reforma constitucional para el retiro del 10% de fondos desde las AFP. De hecho, desde el mundo sindical y social hay gran respaldo al impuesto a los súper ricos, empezando por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). Vendría un amplio y profundo debate donde, de nueva cuenta, el gobierno y la derecha se verían defendiendo los intereses del gran empresariado.

Si bien desde los grupos financieros y las familias más ricas hay silencio respecto a este proyecto, Andrónico Luksic, timonel del Banco de Chile y una de las fortunas más grandes del país, sostuvo que “no me opongo a ninguna idea que se discuta de forma seria”.

Pero el gobierno de Sebastián Piñera rechaza el impuesto a los súper ricos. No abre ninguna opción a analizarlo y buscar una manera de concretar esa medida que permitiría contar entre 6 mil y 6 mil 500 millones de dólares. El ministro de Hacienda, Ignacio Briones, opinó que es “una solución simplista a un problema complejo” e insistió en una fórmula que viene barajando La Moneda con muchas de las iniciativas sociales: que no es constitucional. Cristian Monckeberg, ministro de la Secretaría General de la Presidencia, también cerró la puerta: “El gobierno no está de acuerdo ni en la forma ni en el fondo”. Eso significa que él, como representante del gobierno en el Parlamento, trabajará para que ese impuesto no avance.

El proyecto legislativo fue presentado por Gabriel Ascencio (DC), Karol Cariola (PC), Giorgio Jackson (RD), Daniel Núñez (PC), Luis Rocafull (PS), Alejandra Sepúlveda (FRVS), Alexis Sepúlveda (PR), Raúl Soto (PPD), Camila Vallejo (PC) y Esteban Velásquez (FRVS).

Hay que considerar que, en su momento, la Cámara Baja aprobó un proyecto de acuerdo para este impuesto, con 85 votos a favor, 19 rechazos y 40 abstenciones, donde se exigió al Presidente Piñera, con el respaldo de diputados oficialistas como Jorge Durán (RN), Manuel René García (RN), Paulina Núñez (RN), Leonidas Romero (RN), y Virginia Troncoso (UDI).

Para esta reforma constitucional se requiere un quórum de 3/5 y hay optimismo en que se pueda conseguir, a pesar de que, en estos momentos, no hay mucha claridad de votos de la oposición. El presidente de la Comisión de Hacienda, diputado Daniel Núñez, manifestó que “se puede dar un escenario muy parecido al 10% porque este es un proyecto de ley que llega al sentido común de la gente que se pregunta de dónde va a salir la plata para dar más ayuda. Este es el momento político para hacerlo”.

Camila Vallejo, diputada del PC, declaró que “tenemos la convicción de que sectores económicos de mayores ingresos sean parte de las soluciones de quienes hoy están sufriendo la cesantía, el hambre y la incertidumbre”. El diputado de Revolución Democrática (RD) Giorgio Jackson, contestó implícitamente los cuestionamientos del gobierno: “Pareciera que discutir el impuesto a los súper ricos es una herejía”. Heraldo Muñoz, presidente del PPD, no se manifestó totalmente de acuerdo pero, citado por La Tercera, dijo que “en principio apoyamos este impuesto transitorio…sobre la base del principio de que quienes más tienen debe aportar más”. La parlamentaria del PC, Karol Cariola, hace unas semanas sostuvo que “en esta oportunidad, cuando hablamos de una crisis sanitaria en la que faltan recursos para que las familias puedan sustentarse durante toda el tiempo que se prolongue el escenario, requerimos de un compromiso de quienes tienen más recursos en este país. Es por eso que la idea de establecer un impuesto a los ‘súper ricos’ nuevamente se trae a colación, porque es necesario para poder contar con los recursos económicos que hacen falta para algo tan básico como es la alimentación”.