Falta de contundencia, de reales nuevos anuncios, de una agenda nueva dinamizada, fueran factores para que pasara prácticamente inadvertida.

Equipo ES. 01/08/2020. Frustración y un chascarro se llevaron quienes comentaron o establecieron antes de la Cuenta Pública del Presidente Sebastián Piñera, que sería la oportunidad en que el mandatario daría a conocer una agenda nueva de su gobierno y una hoja de ruta para los próximos 18 meses que le quedan. Y que eso iría de la mano con el cambio total del comité político de La Moneda que hizo hace pocos días y el impulso al gabinete ministerial. También algunos adelantaron que el jefe del Ejecutivo daría paso, en su informe ante la nación, a medidas concretas en el plano de la ayuda social a la mayoría de la población. Hasta se esperó un cambio de actitud de Piñera en su comportamiento comunicacional. Nada de eso ocurrió.

Se estableció una coincidencia entre tácita y explícita en los ámbitos oficialistas y de la oposición, entre analistas y columnistas de medios de prensa, de que la Cuenta Pública de este 31 de julio, ante medio centenar de autoridades y personas debido a la pandemia del Covid-19, fue plana, pobre, si propuestas contundentes, con casi nula respuestas a demandas y reiterativa, estableciéndose de hecho, que la agenda del gobierno sigue prácticamente igual.

Con adicionales como que el director del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Sergio Micco, lamentó que el Presidente no hiciera mención a los derechos humanos, se tuviera que aclarar que iniciativas respecto a derechos de las mujeres son unas presentadas hace tiempo por legisladoras de la oposición y que no hubiera espacio alguno para tratar el tema de la Cultura, como lo hizo ver el diputado Amaro Labra (“¿Qué dijo el Presidente sobre Cultura?”).

Lo más relevante es que, en efecto, no hubo anuncio de una nueva estrategia desde La Moneda, de modificaciones en la forma de ver la crisis sanitaria y social, no se presentó una nueva ruta, en medio de extendidas críticas a la forma que viene funcionando el gobierno, las continuas derrotas en el Parlamento y los cuestionamiento al manejo general del país en esta situación de pandemia y crisis económica y social.

Eso tiene que ver con una crítica sostenida desde la oposición de que “faltó autocrítica”. Y que desde la derecha y el empresariado más bien se elogiara la retórica presidencial con el llamado “a la unidad” y no caer “en el populismo”, elementos que desde sectores sociales y políticos son bien cuestionados y sometidos a la polémica.

Es probable que la falta de contundencia, de reales nuevos anuncios, de una agenda nueva dinamizada, fueran factores para que esta Cuenta Pública pasara prácticamente inadvertida para la ciudadanía, con mediana cobertura mediática y poco impacto político.

En lo comunicacional, no podía faltar el error de Sebastián Piñera y que permitió seguir alimentando las críticas a su sensibilidad y comportamiento. Se mencionó que el mandatario se rehusó a leer lo que estaba escrito en el discurso -dando la espalda al trabajo de algún asesor comunicacional o político, o arrepintiéndose si lo escribió él- donde debía afirmar “pido disculpas a los afectados” por atrasos o errores del gobierno.

Débil contenido

“Me hubiera gustado haber escuchado una reflexión respecto de cuál fue la respuesta del Estado ante la crisis sanitaria, cuáles fueron los errores que se cometieron, qué pasó con la relación entre el Gobierno y el Parlamento. Una serie de reflexiones más profundas, más sustantivas, y no simplemente una cuenta de políticas públicas que la podría haber dado cualquier ministro y en cualquier circunstancia”, declaró el senador democratacristiano, Francisco Huenchumilla.

Adriana Muñoz, presidenta del Senado, afirmó que“el Presidente insiste en una línea y en una estrategia sanitaria que tiene críticas de varios sectores, no solo de la oposición, sino que de los científicos, los académicos, el propio consejo asesor del gobierno. Entonces extraña que no haya ninguna revisión, ninguna señal de crítica a lo que se está haciendo en términos sanitarios”. Añadió que “calificar de populismo iniciativas que son de origen de la ciudadanía, no es un muy bueno tono para un debate y un diálogo como ha llamado el Presidente tan insistentemente”.

Álvaro Elizalde, presidente del Partido Socialista, expresó que la Cuenta Pública “no se hace cargo de dar respuesta a las demandas” de la ciudadanía. Esperábamos más del mensaje del Presidente, porque esta es una oportunidad en que debería haber dado cuenta del estallido de octubre pasado. Hizo una mención somera haciendo referencia a hechos de violencia pero no a las demandas de los chilenos que se movilizaron en las calles”.

Giorgio Jackson, diputado de Revolución Democrática expresó en Twitter:  “Impresionante la irrelevancia de la #cuentapublica2020. No hizo ninguna autocrítica real y creíble. No hizo ningún anuncio importante. No manifiesta postura sobre plebiscito”.

Claudia Mix, parlamentaria de Comunes, declaró que “el mandatario sigue con su actitud soberbia y desconectada de la realidad. Su discurso fue un autoengaño, habló de un Chile ficticio en el que vive sólo él y un puñado de personas más. Tampoco hubo ningún gesto a las víctimas de las violaciones a los derechos humanos ocurridas a partir del 18 de octubre. El mandatario continúa lavándose las manos”.

Tuiteos desde el PC

Varios dirigentes y parlamentarios del Partido Comunista expresaron a través de Twitter su cuestionamiento a la Cuenta Pública de Sebastián Piñera.

Daniel Núñez: “La gente expresó su opinión sobre la #cuentapublica2020 de Piñera con un contundente cacerolazo nacional. No le creen ni lo que reza. Solo quieren que se acabe luego la pesadilla de su gobierno: violaciones a los DDHH, hambre, muertes, y aumento del desempleo y la pobreza”.

Juan Andrés Lagos: “Cuenta de Piñera: Una vez más golpeando; agrediendo y burlándose del Pueblo. La presión, la propuesta y la protesta, más necesarias que nunca. Puras alabanzas a gobiernos pos dictadura. Desde Aylwin. Vuelve a valorar “acuerdo nacional” y el “pacto social” con 3 partidos”.

Hugo Gutiérrez: “Condiciones para una Cuenta Pública exitosa: nuevo gabinete recalcitrante y dejar en libertad a violadores de DDHH (y seguir mintiendo)”.

Claudia Pascual: “Este gobierno no ha puesto nada de su parte para haber terminado ya la tramitación de ley que garantiza una vida libre de violencia a las mujeres. Lleva 3 años en el congreso”.

Camila Vallejo: “Cuando habla de los pueblos originarios los relaciona al terrorismo; no hace alusión a la vulneración a los DDHH desde el 18/O y tiene la audacia de hablar de justicia social y patria justa…es increíble”.

Marisela Santibañez: “’La ola de violencia y vandalismo que conocimos a partir del 18 de octubre pasado, y que debemos desterrar por el grave daño que causaron’” Y las vida que se perdieron Los cientos de mutilados oculares, No son importantes Presidente? CHILE DESPERTÓ”.

Carmen Hertz: “Ninguna mención a las víctimas de la represión desatada a partir del 18/O, ninguna a los que dejaron ciegos, a los que hirieron, a los abusados por toda la banda de instituciones que señaló con tanto ‘reconocimiento’ @Carabdechile @PDI_Chile”.