José Miguel Bernucci, secretario general del Colegio Médico, insistió en que desconfinamiento debe ser disminuyendo riesgos de contagios.

Equipo ES. 26/07/2020. El doctor José Miguel Bernucci, secretario general del Colegio Médico de Chile, abordó el tema contingente de inicio de una etapa de transición en varias comunas de la Región Metropolitana y Región de Valparaíso, lo que lleva, dijo, riesgos que podrían generar un rebrote y de ahí una ola de contagios tan grande como la primera que vivió el país estos cuatro meses.

Además, llamó a no hacerse grandes expectativas al corto plazo sobre la llegada de una vacuna contra el Covid-19 y planteó que lo más probable es que no llegue a Chile antes de junio del próximo año.

El doctor Bernucci participió en el programa “De domingo a domingo. Sin Restricción” de Radio Nuevo Mundo, y estos son párrafos destacados de sus declaraciones.

Cómo hacer el desconfinamiento es la clave

Lo primero que hay que tenar claro es que en algún momento hay que desconfinar. El país necesita tomar una senda de trabajo, de educación, necesitamos que las personas salgan a trabajar, puedan retomar su vida, salir de sus casas, eso lo necesitamos. El tema es si este desconfinamiento se hará a tontas y a locas o se hará dentro de un plan que permita disminuir uno de los grandes riesgos del desconfinamiento, que es el rebrote. Lo que hemos visto en otros países es que el rebrote, esa segunda ola de la pandemia, que viene después del primer peak, puede llegar a ser tan o más grande que la primera ola. Nuestros resultados en la primera ola fueron malos, con el sistema de salud al límite. La verdad es que nuestro país y nuestro sistema sanitario ya no aguanta una segunda ola que sea, a lo menos, tan grande como la primera.

La pregunta no es si vamos a desconfinar o no vamos a desconfinar, sino, si están dadas las condiciones de seguridad para las personas, los trabajadores, los estudiantes, de poder desconfinar sin que exista un gran rebrote. Hay un Plan Paso a Paso y se tomaron muchas de las propuestas que nosotros hicimos, hay aspectos positivos. Lo segundo, es que debe haber un plan de trazabilidad, que es la única forma de romper la cadena de contagio. Eso quiere decir que se pueda identificar rápidamente a las personas que se están contagiando, poder aislarlas y ubicar a sus contactos para aislarlos, es una gran herramienta. Lo tercero es que los datos del Plan Paso a Paso, como de la trazabilidad, sean amplios. Tenemos el plan, se está armando la trazabilidad pero lamentablemente los datos que entrega el Ministerio (de Salud) no son concordantes con la información que nosotros tenemos.

Santiago tiene que ser tomado como una zona urbana completa

Lo que hemos dicho es que hay que desconfinar, pero lamentablemente las condiciones  actuales que tenemos, genera un riesgo. No tenemos datos de trazabilidad por comuna, lo cual genera un problema. Hemos dicho que Santiago, toda la zona urbana, tiene que ser tratada como una sola zona. “Espacio Público” ha planteado algo similar y otros expertos también. Porque seguir con esto del desconfinamiento de la zona oriente sí, la zona poniente no, la verdad es que es volver a repetir las cuarentenas dinámicas con el probable resultado que conocemos. Seguir insistiendo sobre cosas que ya no resultaron o que no tenemos que hacer, parece un poco más de voluntarismo que acción de técnicos. Santiago tiene que ser tomado como una zona urbana completa, pero teniendo en claro la realidad de las distintas comunas. Mientras una comuna no tenga la trazabilidad estable, yo creo que el riesgo del rebrote es grande, sobre todo si nos comportamos como una cuarentena dinámica cuyos datos siguen siendo extremadamente elevados.

Si uno revisa los últimos informes epidemiológicos, dan cuenta de algo que el Colegio Médico viene planteando desde el inicio: el país se comporta de manera disímil, y tiene evoluciones y realidades distintas respecto a cómo se está comportando el virus. Si vemos por regiones, tenemos tipos de regiones: donde va aumentando, regiones donde va disminuyendo, otras que están estancadas. Si uno ve la Región Metropolitana, ve que completa va disminuyendo en su cantidad de casos nuevos. Sin embargo, en el 50% de las comunas que están en la Región Metropolitana todavía está siendo muy difícil controlar el coronavirus, y el riesgo de que podamos tener un rebrote es muy alto. De ese 50%, a lo menos hay tres o cuatro comunas que se van a desconfinar. Entonces, se están tomando decisiones cayendo, nuevamente, en este voluntarismo que -es una apreciación mía- es del “segundo piso” (de La Moneda) por desconfinar demasiado rápido no asumiendo el riesgo que tenemos. Hemos dicho que la decisión de levantar una cuarentena no se puede tomar en una oficina, en el Ministerio de Salud o en el despacho del Presidente.

Para levantar una cuarentena tiene que ser con datos objetivos, claros, que la gente sepa la situación en su zona, para que sepa que tiene que hacer acciones activas. En ese sentido, el Plan Paso a Paso al menos es una buena señal de que son datos objetivos, pero todavía falta llevar eso al tema comunal, no quedarse en los promedios y aunque en algunos lugares se cumplen con las condiciones, está siendo una decisión del Presidente casi a puerta cerrada. Por lo demás, se necesita que todos los datos objetivos sean públicos.

Ahora, hay ciertos datos que no se comparten porque no se tienen. Eso también puede traslucir otra cosa. Que la pandemia no está siendo manejada con toda la expertiz que se requiere, porque no tener ciertos datos habla de lo frágil del sistema, habla de la realidad en la institucionalidad de salud y la baja expertiz en el Ministerio. Por ejemplo, los datos de trazabilidad por comunas podrían no estar disponibles después de prácticamente cinco meses de la pandemia.

Cuarentenas a la chilena

Las cuarentenas tiene efectos secundarios y por esa razón hay que intentar hace cuarentena el menor tiempo posible, pero hay que hacerlo cuidando la seguridad de la población. Muchas veces de trata de caricaturizar la no cuarentena con la cuarentena total, como en Argentina. Nuestro problema en Chile es que, con los números que estamos teniendo ahora los debiéramos haber tenido de la segunda a la cuarta semana de cuarentena y estamos en la octava semana de cuarentena. Eso ocurrió porque no lo logramos detener antes, y fue porque la cuarentena fue un poco a la chilena, es decir, no disminuyó la cantidad de movilidad que se requería. Para que la cuarentena llegara a ciertos números entre la segunda y cuarta semana, necesitábamos disminuir la movilidad en total, en todo Santiago, menor al 30%, sin embargo nunca disminuyó más allá del 50%. La movilidad en los sectores sur, poniente y norte nunca disminuyó más del 30%, o sea, se mantuvo la movilidad en un 70%.

Muchas veces el gobierno empezó a echarla la culpa a la gente, pero la verdad es que la información que empezamos a tener, es que había miles de empresas funcionando como empresas de primera necesidad. Había empresas que vendían chocolates y estaba como de primera necesidad, la información que se dio de la empresa tabacalera, que también estaba inscrita como de primera necesidad. Tenemos un millón de permisos que se están dando por la Comisaría Virtual. Recién a la octava semana empezamos a disminuir números, cuando pudimos hacerlo antes.

Al hacer más eficaz o más deficiente la cuarentena, como fue nuestro caso, vas a tener que alargarla. Al alargarla, vamos a tener más complicaciones por la cuarentena; salud mental, salud física y de otro tipo. Entonces se empiezan a generar presiones para soltar la cuarentena. Como tienes o quieres disminuir los efectos de la cuarentena, tienes riesgos como aumentar los contagios. Todas son situaciones que no van separadas, van en línea, van en la misma cuerda de malas decisiones que se van tomando desde antes. No es lo ideal que los adultos mayores tengan que salir, pero lamentablemente tienen que salir, porque estamos con los efectos de ocho semanas de encierro, y hay que bajar esos efectos. Por eso hablamos de una cuarentena de tres o cuatro semanas, reduciendo realmente la movilidad, dura, donde después se empieza a soltar de a poco. Esa decisión ya no se tomó, por eso se están tomando este otro tipo de decisiones.

La vacuna, no hacerse ilusiones al corto plazo

Este es un tema donde aparece la esperanza de muchas personas. No quiero ser pájaro de mal agüero pero quiero bajar un poco las expectativas. Una vacuna normal demora entre tres a cuatro años en desarrollarse. Esta vacuna (del Covid-19) comenzó a desarrollarse en diciembre del 2019. Obviamente que por la urgencia mundial que existe, por el tremendo desastre que generó en todo el mundo y en la economía a nivel mundial, esta vacuna probablemente va a acelerar su proceso. Las personas más optimistas están hablado de 18 meses, eso quiere decir, que probablemente no antes de junio del próximo año podamos ver el resultado final de la vacuna en producción, con venta comercial y entrega a los países.

Las pruebas clínicas que se generan, la verdad es que pueden tomar de seis a doce meses, porque busca más que comprobar la eficacia, prueba que no haya efectos secundarios muy importantes. Hay que recordar que, muy probablemente, las 8 mil millones de personas que vivimos en la Tierra, una seis mil millones nos vamos a tener que vacunar, y la probabilidad de que aparezcan efectos secundarios en esa cantidad de personas, es algo muy elevado. Como se va a vacunar tanta gente, se necesita tener un grado de certeza de que no genera efectos secundarios importantes y muy elevados. Lo primero de una vacuna es que sea más segura que no colocarse la vacuna. Pero si coloco una vacuna que genera más problemas, sería la peor vacuna de la historia. Primero hay que tener la certeza de que sea muy segura, y luego comenzar la vacunación de la población en general. Como las vacunas son hechas por laboratorios privados, existe mucha especulación y que tiene que ver con la articulación financiera. El precio de las acciones de los laboratorios que están haciendo pruebas de la vacuna, se disparó muchísimo. Cada vez que dicen que han tenido buenos resultados, se duplican o triplican las acciones. La vacuna está en una fase inicial, faltan muchos pasos para tener la vacuna disponible como país.