“El período silencioso de ruido sísmico 2020 es la reducción de ruido sísmico antropogénico global más larga y prominente registrada”.

Equipo ES. 24/07/2020. De acuerdo a un análisis publicado en la revista Science, las medidas de cuarentena y confinamiento aplicadas a nivel mundial por la pandemia del nuevo coronavirus, “llevó a una reducción de hasta un 50% en el ruido sísmico durante meses” en el planeta.

El estudio de la publicación indicó que “el período silencioso de ruido sísmico 2020 es la reducción de ruido sísmico antropogénico global más larga y prominente registrada”.

“La actividad humana es una tercera fuente de señal sísmica”, explicó el artículo de Science, en el que se añadió que “la actividad humana cotidiana se registra como una señal casi continua, especialmente en los sismómetros en entorno urbanos”.

Se agregó que “estas señales complicadas son la superposición de una amplia variedad de actividades que ocurren en diferentes momentos y lugares en o cerca de la superficie de la Tierra, pero generalmente son más fuertes durante el día que por la noche, más débiles los fines de semana que los días laborales y más fuertes cerca de los centros de población”.

El análisis indicó: “Ha faltado un amplio análisis del campo de ondas sísmicas antropogénicas globales a largo plazo. Se desconoce el impacto de los cambios grandes y coherentes en el comportamiento humano sobre el ruido sísmico, así como hasta qué punto se propaga y si las grabaciones sísmicas ofrecen una aproximación para monitorear los patrones de actividad humana. La respuesta a estas preguntas ha resultado desafiante: los conjuntos de datos grandes, la red de monitoreo es heterogénea y las muchas fuentes de ruido posibles probablemente varían espacialmente y se superponen en el tiempo”.

La mayor reducción de esas pequeñas vibraciones de la superficie de la Tierra se detectó en áreas urbanas, pero el estudio también midió menores índices del fenómeno geológico en sensores enterrados a cientos de metros en el subsuelo y en áreas remotas, como en África subsahariana.

En el trabajo científico, que involucró a 76 sismólogos de 66 instituciones especializadas en 27 países, se analizaron datos adquiridos durante varios años en más de 300 estaciones sísmicas por todo el mundo. El análisis presenta evidencia de que señales vibratorias previamente enmascaradas se ven con mejor claridad en los registros de sensores en zonas urbanas durante el confinamiento, especialmente durante el día.

En el estudio dado a conocer se señaló que “para 268 estaciones sísmicas, obtuvimos datos utilizables (por ejemplo, sin grandes lagunas de datos, sensores de trabajo) y encontramos reducciones significativas”.

Con el incremento en la urbanización y el crecimiento de la población a escala global, más gente vivirá en zonas de amenaza geológica, por lo tanto, será más importante que nunca caracterizar el ruido antropogénico de tal manera que los sismólogos logren entender y puedan monitorear los movimientos del subsuelo bajo nuestros pies, especialmente en las ciudades, señaló la investigación.