Los rumores crecen y se habla de modificaciones este fin de semana o en la Cuenta Pública del Presidente. Pugna por poner a doctrinarios e históricos de la derecha. Se reconoce fracaso del equipo político de La Moneda.

Hugo Guzmán. Periodista. 23/07/2020. Era previsible. Las derrotas del gobierno son las peores de los últimos años para la derecha. Esto abrió más la puerta a la idea de cambiar a los ministros del equipo político de La Moneda, aunque se advierte que el gran responsable de los reveses es el Presidente Sebastián Piñera.

Los rumores en pasillos de la política y entre periodistas hablan de una posible modificación ministerial este fin de semana o en el marco de la Cuenta Pública del Presidente de la República el 31 de julio.

Los que están en la mira son los ministros clave en el equipo político y a quienes se atribuye el fracaso en “convencer” a los parlamentarios del conglomerado oficialista Chile Vamos de votar en contra del retiro del 10% desde el fondo de pensiones e incapacidad de haber negociado con sectores de la oposición.

En el columpio a punto de saltar estarían Gonzalo Blumel, titular de Interior e Ignacio Briones, de Hacienda, a pesar de que este último asumió hace poco en el grupo político, al igual que Claudio Alvarado (UDI) en la SEGPRES (Secretaría General de la Presidencia) y Cristian Mockeberg (RN) en el Ministerio de Desarrollo Social.

Sería un doble golpe al mentón de Piñera sacar a quienes llegaron hace poco, pero que “no hicieron la pega” como se esperaba.

En posición débil está también la vocera de La Moneda, Karla Rubilar, a quien hace tiempo se le ve ausente por momentos, alejada de las negociaciones y decisiones estratégicas, sin incidencia real en su sector y con vocerías más retóricas que contundentes.

Se habla de tomarla la palabra, más allá de sus intenciones, el Ministro del Interior, quien después del revés en el Parlamento por la reforma del 10% reconoció ante la prensa que “esto ha sido un traspié muy importante. Como gobierno y coalición tener que dar vuelta la página y enfocarnos en recuperar la capacidad de trabajar en unidad”.

En declaraciones a Radio Agricultura, el senador Andrés Allamand (RN), convertido hoy en vocero del sector conservador del oficialismo, apuntó que “el gobierno no fue capaz de ganar la pelea”, y enfatizó que “el equipo político (de La Moneda) en este proyecto ha fracasado”, refiriéndose al retiro de fondos desde las AFP. Por cierto, también la perdió en el veto al proyecto de no suspensión de servicios básicos en período de pandemia.

Para Allamand es claro que “el Presidente tendrá que ver en definitiva cómo se sigue adelante. Pero de que este es un fracaso político del gobierno, y por ende de su equipo político, no hay duda”. La alusión tácita a evaluar el cambio en el gabinete ministerial.

En los sectores conservadores de la derecha, como en el mundo de los 15 gremios patronales y empresariales, y a nivel de analistas ligados a institutos de estudios de la derecha, existe la tesis y la pretensión de que lleguen al gabinete personeros identificados con las corrientes doctrinarias e históricas del sector.

La idea de algunos es que los más experimentados y comprometidos con el proyecto de la derecha asuman puestos decisivos a nivel ministerial y que tengan acceso a una mayor incidencia en las colectividades de Chile Vamos.

Precisamente a hombres como Blumel y Briones se les achaca ser de un partido nuevo y pequeño, sin influencia dentro del oficialismo y escaza experiencia. Aquella idea de ministros jóvenes y liberales que hicieron sonreír a más de alguien, tiene enojados hoy a muchos dentro de la derecha política y orgánica.

Claro que aparecieron advertencias inmediatas respecto a esto. El senador José Miguel Insulza (PS) y ex ministro del Interior, dijo en Radio Universo que “yo no me meto nunca en los cambios de gabinete, pero no serviría de nada. ¿Que se va a endurecer el Gobierno? Los que piden cambio de gabinete están pidiendo un gobierno duro y eso sería un desastre, sería una cosa muy fuerte”.

Habrá que ver. Lógicamente, ésa es una las disputadas instaladas dentro de la derecha. Y que en los próximos días o semanas se debería zanjar. Con un Sebastián Piñera golpeado y desgastado.