SP salió con paquete “para la clase media” y “cirugía mayor” a las AFP, mientras personeros hicieron gestiones duras entre parlamentarios de derecha para revertir votación.

Equipo ES. Valparaíso. 14/07/2020. El Presidente Sebastián Piñera habló de “cirugía mayor” al sistema de AFP, mientras la cirugía para abortar votos de la derecha a favor del retiro del 10% de los fondos previsionales continúo este día de parte de La Moneda, ministros y dirigentes de la derecha. Este miércoles se vuelve a votar la reforma constitucional con las indicaciones. El martes terminó con una alta tensión respecto a lo que sucederá, junto a una alta presión presidencial, empresarial y de grupos fácticos para impedir que, otra vez, un número considerable de congresistas del oficialismo dé luz verde a ese cambio que favorece a los trabajadores y pensionados en medio de una crisis social de consideración.

Piñera hizo lo suyo. El sábado convocó a La Moneda a los timoneles de Renovación Nacional (RN), la Unión Demócrata Independiente (UDI) y Evópoli y los instó a respaldar las iniciativas y posturas estratégicas del gobierno y ordenar a la coalición. El lunes tuvo otra reunión con dirigentes y jefes de Bancadas Parlamentarias del oficialismo donde adelantó sus planes y golpes de timón, y volvió a reiterarles que tenían que estar junto al gobierno. Este martes, el mandatario hizo su última maniobra: presentó su promovido plan de apoyo a la clase media, con anuncio de bonos, préstamos, postergación de pagos, ayuda para arriendos, con la idea de garantizar que los parlamentarios de su sector no voten por el retiro del 10% y dar una supuesta señal de que se están dando respaldos a la población y no sería necesario recurrir a fondos previsionales.

En el cuadro anterior, toda la oposición, tanto en la Cámara de Diputadas y Diputados como en el Senado, permanece cohesionada en torno a la reforma constitucional, la cual se considera necesaria para que quienes así lo requieran y decidan, puedan usar una parte mínima de sus fondos para paliar urgencias a nivel familiar y personal, cuando el desempleo supera los 2 millones 500 mil persona, 700 mil trabajadores están con suspensión de sueldos y los pensionados siguen obteniendo, en promedio, menos de 200 mil pesos al mes de jubilación.

La Moneda tiene que lograr que la mayoría o al menos tres legisladores de la derecha no voten a favor de esa iniciativa. Hasta el cierre de esta nota, entre tres y cuatro parlamentarios de RN y la UDI mantenían su sufragio a favor del retiro, y otros diez estaban en silencio, aunque se cree que ya habrían cedido a las presiones. Un vuelco importante fue el del presidente de RN, Mario Desbordes, que elogió el plan para la clase media de Piñera e indicó que la sacada del 10% desde las AFP no es el camino.

Los congresistas que votaron el miércoles pasado a favor de la reforma constitucional fueron Pedro Álvarez-Salamanca, Celso Morales, Cristhian Moreira y Virginia Troncoso de la UDI, y de RN Andrés Celis, Ramón Galleguillos, Érika Olivera, Hugo Rey, Pablo Prieto, Leonidas Romero, Aracely Leuquén, Eduardo Durán y Miguel Mellado. Leonidas Romero y Aracely Leuquén, dijeron explícitamente que mantendrán su voto.

Ese grupo de legisladores lleva seis días recibiendo la presión, el enojo y el reto desde La Moneda, en una operación en la que participan los ministros Gonzalo Blumel (Interior) y Claudio Alvarado (Secretaría General de la Presidencia), y el jefe del “segundo piso” presidencial, Cristian Larroulet. Además, supieron de la agresiva declaración de los jefes de los 15 principales gremios patronales y gremiales criticando duramente el proyecto y planteando que afecta a la ciudadanía y a los trabajadores. También personeros de los centros de estudio e institutos de la derecha han ejercido presiones. El cuadro para los legisladores oficialistas que estuvieron por el retiro del 10% es de mucha tensión y presión, y una situación interna muy complicada.

La iniciativa que se tramita indica en una de sus partes fundamentales. “Excepcionalmente, y para mitigar los efectos sociales derivados del Estado de Excepción Constitucional de catástrofe por calamidad pública decretado a causa del covid19, autorízase a los afiliados del sistema privado de pensiones regido por el D.L. 3.500, de forma voluntaria y por única vez, a retirar hasta el 10% de los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual de cotizaciones obligatorias, estableciéndose como monto máximo de retiro el equivalente a 150 unidades de fomento y un mínimo de 35 unidades de fomento”.

Será votada en particular este miércoles en la Cámara Baja, donde se necesitan tres quintas partes de los votos para que pase al Senado.