“Todo hace prever que los meses que vienen serán de gran confrontación política y social entre los que están por mantener el sistema sin cambios y quienes se disponen a cambios de fondo”.

Juan Gajardo

Miembro de la Comisión Política del Partido Comunista

Santiago. 13/07/2020. Este sábado 11 de julio, coincidiendo con la conmemoración de los 49 años de nacionalización de la gran minería del cobre, obra trascendente del gobierno de la Unidad Popular, el Comité Central del Partido Comunista, incluyendo la presencia de encargados de regiones y parlamentarios, realizó su XVI sesión plenaria, en la cual se discutió en profundidad la situación actual, a la cual, se dijo, confluyen dos fenómenos sociales de gran impacto: la crisis social política no resuelta derivada del levantamiento popular que comenzó el 18 de Octubre y la crisis sanitaria, con efectos multidimensionales, en curso actualmente. “Todo hace prever que los meses que vienen serán de gran confrontación política y social entre los que están por mantener el actual sistema sin cambios y quienes se disponen a producir cambios de fondo. Es nuestra obligación prepararnos para esa posibilidad”.

Describiendo la presente situación, se dice: “En lo social asistimos a la pauperización o una baja del poder adquisitivo de millones de personas…es importante tener en claro que las más afectadas en esta profunda caída del empleo, son las mujeres, lo que acentúa la brecha estructural de la desigualdad de género”. Se constata además la voluntad de la derecha gobernante, que aprovechándose de la condición de pandemia que impide la movilización popular masiva, pretende “ir imponiendo su agenda, no sólo en temas relativos a la economía y a las políticas sociales, sino que además respecto de la institucionalidad del Estado en aspectos que significan criminalizar la demanda social y por otra en inmiscuir a las FFAA en asuntos de orden interno de carácter social y político”. A estas alturas está claro que el gobierno desoyó la petición de vastos sectores de “imponer una cuarentena total, integral, es decir que contemplara todas las medidas tendientes a facilitar la permanencia en los hogares”. Optó en cambio por una estrategia que buscando proteger a la empresa, tampoco lo hizo. Tres y medio millones de trabajadores, de diferentes niveles de especialización, enfrentarán la cesantía. El hambre pasa a ser la terrible realidad de los sectores populares más desprotegidos. Para qué vamos a repetir las cifras de fallecidos  o el incremento de contagiados. La soberbia de los ineptos e indolentes prevalece en La Moneda. La crítica a las políticas del gobierno tienen expresión en su propio sector, “podríamos estar asistiendo a la descomposición en la hasta ahora monolítica unidad de la derecha…y a una seria crisis de gobernabilidad”. La pauta que sirvió de guía a la discusión dice que “lo que personeros de gobierno y de derecha (temen es) a la posibilidad de que al final de la cuarentena se reinicie la movilización social…(de) las organizaciones sociales, en especial los sectores más afectados por el hambre” y en este sentido tener presente que  “factor determinante de las correlaciones de fuerza que necesitamos construir, es el papel clave del sujeto principal: la clase trabajadora, cuya expresión más relevante es la Central Unitaria de Trabajadores, CUT”.

En el plano propiamente político invita a las fuerzas anti neoliberales, progresistas,
de centro y de izquierda a “defender el proceso constituyente, cuya materialización está
signada por algunos peligros”, valorando haber “logrado estabilizar y asentar un primer nivel de alianzas, en la Unidad Para el Cambio, UPC, con definiciones programáticas y de contenidos anti neoliberales claros” así como la conformación de Chile Digno, un espacio que surge tras el abandono del Frente Amplio de sectores críticos al acuerdo firmado el 15 de noviembre. Estas alianzas tendrán expresión en las elecciones próximas, definiéndose UpC como el referente desde el cual levantaremos nuestras candidaturas a concejales, estando por definir aún la situación con los otros partidos y movimientos que integran Chile Digno, en una disposición unitaria amplia. Se agrega “en alcaldes, de conjunto, competiremos en varias comunas. Lo que está por verse es si haremos primarias legales, o habrá acuerdos por omisión. Y si, considerando los intereses de los tres partidos, queda un espacio para llegar a acuerdos con otros partidos, con el fin de cerrar el paso a la derecha y potenciar nuestras posibilidades donde levantemos candidaturas sí o sí”.

Otro tema relevante fue el acuerdo de desarrollar el Congreso Nacional después del plebiscito y antes de fin de año, el cual: “Será un momento que permita precisar la política para el período, lucha social, fortalecimiento del movimiento sindical (elección Colegio de Profesores y CUT), proceso constituyente, nuevo proyecto de desarrollo y caracterizar de mejor forma los eventos electorales y nuestra política de alianzas”. Esto asumiendo además el acuerdo que “en el tiempo más breve, darnos el tiempo necesario para una discusión de fondo en un nuevo Congreso. Que debiera realizarse inmediatamente después de la elección Presidencial”.

La discusión y los acuerdos de este Pleno adquieren cuerpo político si los militantes tenemos la capacidad de difundir sus ideas principales y estas se trasladan al mundo social. El esfuerzo a hacer, de conjunto con otros sectores políticos y sociales, es consolidar un sujeto social transformador, capaz de generar un bloque histórico que avance en la superación del neoliberalismo. Es la misión central del ciclo histórico en curso.