Artista gráfico habló de su reciente proyecto y de la realidad que se vive en el mundo de la cultura.

Hugo Guzmán. Periodista. 08/07/2020. Escuchar el nombre Jorge Soto Veragua lleva inmediatamente a visualizar libros, folletos, afiches, colores, imágenes, figuras, estéticas. Es un hombre y un artista con trayectoria en el espacio gráfico, donde dio rienda suelta a la creatividad siempre ligada a lo popular, lo vivencial, lo humano, sobre todo mostrando al pueblo, a la gente y sus batallas e historias.

Militante hace décadas del Partido Comunista, fue editor de un libro que está circulando en estas semanas, pese a las vicisitudes de la pandemia de la Covid-19, dedicado a la historia de su organización y que, monumentalmente, lleva la palabra de Pablo Neruda y el pincel de artistas como José Balmes, José Venturelli y Gracia Barros.

¿Cómo surgió la idea del libro “A mi partido”? ¿Y cómo fue eso de vincular el poema de Pablo Neruda con las gráficas?

Era un viejo anhelo como aprendiz de editor, con una base de diseñador gráfico, siempre me motivó ese poema de Neruda, la claridad y la amplitud de motivación, creo que llega mucho más allá de los comunistas y, por supuesto, interpreta mucho a los militantes. Y creo que esta fue una muy buena motivación de sacarlo para este importante aniversario, que nos encuentra en un momento histórico, después de los acontecimientos de la llamada revolución del 18 de octubre y después la delicada situación que enfrentamos con la pandemia.

¿Qué artistas gráficos participaron?

La idea es que estuvieran los más simbólicos, incluso los que ya no están en este mundo como José Venturelli, maravilloso muralista que nos representó a nivel mundial, el maestro José Balmes, Premio Nacional de Artes Visuales 1999, al igual que su compañera Gracia Barrios, Premio Nacional de Artes Plásticas 2011. Por supuesto que no podía dejar de estar la obra del Mono González, uno de los fundadores de la mítica BRP (Brigada Ramona Parra), de Pajarito, muralista de Valparaíso, de otro grande como el pintor muralista avecindado hoy en Rancagua, Pedro Sepúlveda, de diseñadores/pintores destacados como Luis Albornoz, creador del mítico afiche “Los niños nacen para ser felices”, durante el gobierno popular; de Rodolfo Rojas, destacado por su vasta obra relacionada con la causa popular, de Manuel Olate, diseñador gráfico de la Universidad del Biobío; de la nueva generación, como el muralista Rodrigo Soto del colectivo “Les Oberoles”, de Cristopher Rodríguez, del diseñador y productor gráfico Diego Castillo, y para cerrar con otro grande, un aporte especial del gran fotógrafo Luis Navarro, Premio Altazor 2011.Y una presentación de la escritora Isabel Gómez. Mención aparte debieran tener las brigadas de propaganda de diversas partes de Chile, de Arica a Punta Arenas que pusieron su gráfica callejera al servicio del proyecto fortaleciendo la obra del artista.

¿Cómo definiría el contenido? Es testimonial, documental, artístico…

Yo diría que es testimonial por los participantes y por la contingencia que vivimos. Documental como un relato poético y grafico para las nuevas generaciones y la vigencia de Pablo Neruda y obviamente artístico, por el contenido y su formato.

¿Les fue bien en las ventas, todavía quedan, si quedan, dónde adquirirlo? Difícil emprender estos proyectos en medio de la pandemia.

Como decía Nietzsche, lo que no te mata te hace fuerte…así son estas experiencias, comúnmente una aventura, nunca se sabe bien como te irá, la carga se va arreglando en el camino y difícil la venta por la situación en que estamos…gotea…y así también hacemos camino. Sí, por supuesto que nos quedan libros, fue una edición de 300 ejemplares foliados (numerados) de tapa dura. Mayores detalles consulten en arcacultural20@gmail.com

Este libro ratifica esa conexión permanente de la cultura con la historia y con el devenir del Partido Comunista.

De eso se trata este proyecto editorial, ayudar a mostrar los valores culturales en que está fundado el partido y mostrar en lo que más se pueda esos grandes artistas que le han cantado a la causa de la búsqueda de la justicia social contra los abusadores.

¿Qué otras obras o proyectos ha desarrollado vinculados a la historia del Partido Comunista?

Bueno, un impreso estilo “acordeón” como de tres metros que editamos como saludo a los 100 años del partido, uno de similares características técnicas con la historia de las masacres  de los trabajadores en Chile, un libro dedicado a Gladys Marín y lo último, que si bien no es estrictamente ligado a la historia del partido, sino a la lucha de todos, un afiche llamado “La dignidad guiando al pueblo”.

¿En qué proyectos está ahora?

Trabajando en un colectivo para entregar un aporte relacionado con los 50 años del triunfo de la Unidad Popular y un librito con la historia de los nombres de las calles de la comuna de Recoleta.

Imagino que dentro de los dramas que viven en el mundo de la cultura por los problemas que genera la pandemia y la crisis social, los artistas gráficos están golpeados. ¿Cuál es la situación, cómo están encarando este periodo?

Si bien en la “normalidad” siempre ha sido difícil vivir de la cultura y las artes, hoy por supuesto que es más difícil, especialmente para aquellos que ejercen oficios, en los cuales producen obras no materiales, como los poetas, los actores, los músicos entre otros. En relación a los gráficos, la industria de la comunicación gráfica está por los suelos desde hace un tiempo, por los cambios tecnológicos, es así como he tenido que dejar en el congelador un proyecto relacionado con el Museo de la Imprenta en Chile.

¿Se suma a las críticas a las incapacidades y frágiles políticas del Ministerio de las Culturas?

¿Existe todavía ese ministerio?