Militante histórica del Partido Comunista de México, cultivó el arte popular y autorreferencial, el arte propiamente mexicano de profundas raíces indígenas.

Gonzalo Moya Cuadra

Licenciado en Filosofía

13/07/2020. Mes de Julio. Nacimiento y muerte de Frida Kahlo. Sufrió en este mundo incandescente. Apareció en la vida pensando en mezcales que dormían bajo la algarabía mexicana de desiertos rosales. Habitó una casa azul, casa de crepúsculos malditos que la acogió pintada como una figura triste y enferma. Esa casa azul, su morada misteriosa y habitada por fantasmas hacinados, nos evoca su nostálgica faz transformada en mítica leyenda. Sufrir para Frida fue sufrir por un amor enfebrecido y derrotado. Sufrir fue para su vida como beber aguas nocturnales en soledades infinitas. Cuesta vivir así, preguntándose, respondiéndose dudas con palabras cansadas y ternuras desatadas. El infortunio aumentó su sufrimiento físico y en toda su obra pictórica lo expresa de forma natural y ardiente, como humedales orgásmicos. Estuvo fuera de los convencionalismos tradicionales, lo que la hizo amar libremente, como aman aquellas ninfas míticas, seres prodigiosos de almas incansables e insaciables. Su intenso amor, único y perfecto en su vacilante existencia, amor tormentoso, amor dicotómico, amor de palabras lejanas, amor de extraños versos amorosos, fue lo único que la mantuvo atada al martirologio silencioso de su precaria y herida existencia. Frida, militante histórica del Partido Comunista de México, cultivó el arte popular y autorreferencial, el arte propiamente mexicano de profundas raíces indígenas, arte que se expresó relumbrado en atormentados  sentimientos colectivos y solidarios. Su pintura desnuda sus sueños depresivos y contradictorios que se plasman genialmente en colores suicidas, alcoholizados, puede ser considerada como la máxima expresión del arte mexicano. Frida Kahlo fue un símbolo de la identidad femenina, extraña para su tiempo, solitaria como arcana barca devastada por piélagos inclementes. Su talento trascendente lo pintó en un espectáculo de coloraciones floridas y revolucionarias. Convivió con la muerte sin temores vitales ni siderales, como esperando otro indescifrable nacer en un jardín de rostro cardinal y nupcial. Frida partió rodeada de flores exóticas y exactas. Huyó embravecida y presurosa de la vida, sabiendo que era imposible volver. La leyenda mexicana cuenta que en tristes atardeceres de vez en cuando, desde su casa azul, se escuchan lamentos de flores tristes y sollozantes, flores de amores silenciosos y prisioneros. Para Frida no hay espacio ni tiempo. Sólo está la admiración por una mujer valiente y progresista.

A la memoria de Rodrigo Rojas De Negri cuyo destino humano fue truncado por la mano del tirano. Mes de Julio.