Se llegó a los dos dígitos: 11.2%. Pero análisis apuntan a una pronta llegada a 20%. Cesantes se van aproximando a dos millones en el país. Y la economía cayó 15%.

Patricia Quiroz. Periodista. Valparaíso. 01/07/2020. Los desempleados en Chile ya son, formalmente, un millón 475 mil. Eso indica que la tasa de desempleo en el país llegó a los dos dígitos: 11.2%.

Todo de acuerdo al último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) conocido este 30 de junio. Pero hay análisis, como el de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y centros de estudios, que apuntan a una pronta llegada al 20% de cesantía, y que los desempleados en todo el país sean, sobre todo finalizando el año, unos dos millones.

El peor escenario en muchísimos años, de hecho, estas cifras no se daban hace 16 años. Cuando un informe del Banco Central indicó que el 47% de empresas que se colgaron a la Ley de Protección del Empleo advirtieron que terminarán despidiendo a sus empleados, y un estudio de la Fundación Social señaló la crisis de la mayoría de las Pymes, es claro que la cesantía pasará a ser este 2020 otra pandemia de enorme impacto social, porque se trata de personas que no tendrán ingresos.

Otro dato negativo del INE, es que los ocupados ausentes, entre los que están quienes se acogieron a la Ley de Protección del Empleo, representan el 15,4% del total de ocupados, es decir, aumentaron 149,8%, equivalente a 689.278 personas. Todos esos asalariados están en una situación muy precaria.

En su momento, hasta la ministra del Trabajo y Previsión Social, María José Zaldívar, dijo que era probable que el desempleo en el país llegara a los dos dígitos y no se mostró muy esperanzada en evitar, por ejemplo, que se situara entre el 15 y el 18 por ciento. La ministra, por cierto, atribuyó esta situación, inédita en análisis de hace medio año, a las consecuencia de la pandemia de la Covid-19.

Desde la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Bárbara Figueroa, en declaraciones a Radio ADN, dijo que estos porcentajes hablan del fracaso de la política del gobierno en términos de protección real de los trabajadores e indicó que la situación es dramática para los asalariados del país, incluido el déficit en protección de la salud y la vida.

 Cayó fuerte la economía

Al ascenso ostensible del desempleo, se suma una acentuación de la crisis económica chilena. El descenso fue muy importante, del 15,3% del Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec), la peor cifra desde 1986.

Golpeados por este decrecimiento están los sectores del turismo y la hotelería, construcción, servicios, transporte, manufactura y educación, lo que repercute asimismo en el empleo.

En Radio Infinita, el Ministro de Hacienda, Ignacio Briones sostuvo que “es cierto que había analistas que esperaban una caída mucho peor. Pero no hay que perder la perspectiva: el 15,3% es una  caída monumental y eso debiera impactarnos”.

“Esta caída significa un retroceso muy importante de nuestra actividad económica, son cifras inéditas históricas, pero se asocian estrictamente a las medidas de confinamiento, restricciones a la movilidad de las personas, tenemos una economía que transitoriamente está funcionando a media capacidad”, explicó Briones.

Frente a esto, el diputado y presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputadas y Diputados,  Daniel Núñez, sostuvo que si bien era predecible este escenario por causa de la pandemia, “resulta inentendible que el gobierno no impulse tanto medidas para potenciar las economía  como aquellas que buscan mitigar el drama social que sufren miles de familias”.

En declaraciones a Radio Nuevo Mundo, advirtió que “estas magras cifras económicas podrían extenderse hasta septiembre, dependiendo además de la forma en que las autoridades sanitarias aborden el desarrollo de los contagios por Covid-19”.

Daniel Nuñez expresó que para revertir los resultados del último Imacec debe necesariamente evaluarse los programas de apoyo tributario a las pequeñas y medianas empresas, evitando el aprovechamiento  de los grandes capitales, y así mismo ingresar modificaciones  a la mal llamada ley de protección al empleo.