Muertes de trabajadores mineros producto de la enfermedad; muertes de trabajadores producto de accidentes laborales; altos niveles de contagio en faenas y territorios mineros.

Manuel Ahumada

Presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre

26/06/2020. En marzo, las organizaciones de trabajadores de la minería, denunciábamos y levantábamos las alertas sobre las altas probabilidades de contagio y propagación de la enfermedad Covid-19, producto de alta movilidad que se produce de trabajadores de distintos territorios a las zonas mineras; de las aglomeraciones que se producen en los terminales aéreos y terrestres, y de las aglomeraciones que se producen tanto en casinos como casas de cambio, campamentos y traslados de los trabajadores a sus faenas.

Era urgente, tomar medidas estandarizadas y acordadas a nivel nacional, desde una perspectiva de diálogo social nacional (trabajadores, empresas y estado) real y franco, para poder enfrentar la situación de la industria ante esta crisis sanitaria. Cuestión que hasta el día de hoy no ha sido recogida, ni considerada. Muy por el contrario, hemos tenido que lamentar: muertes de trabajadores mineros producto de la enfermedad; muertes de trabajadores producto de accidentes laborales; altos niveles de contagio en faenas y territorios mineros, colapso del sistema de salud en dichos territorios, colapso y no abasto del cementerio de Calama; abusos laborales impresentables, y los trabajadores aceptando jornadas laborales extenuantes e inhumanas. Aceptando rebajas remuneracionales, y prácticas antisindicales e injerencismo. Vulnerando, todos los días, el derecho fundamental a la libertad sindical, utilizando la amenaza del despido ante la situación dramática que estamos viviendo.

Todo lo antes señalado, se contrapone a las declaraciones del Banco Central que pide a la minería acreditar su continuidad operacional para la recuperación post pandemia, y las del ministro de minería que señaló, el sábado 20 de junio, que la minería no le ha fallado a Chile.

Para nosotros, hoy la minería, y sobre todo en pandemia, está muy lejos de ser el sueldo de Chile. Como acordamos que fuera, hace casi 49 años atrás, de manera nacional y transversal. Ni mucho menos sustentable en cuestiones tan fundamentales y mínimas, como son la vida y salud de sus trabajadores, y la comunidad de donde se extrae el mineral. Hoy la minería se está transformando en el verdugo de las zonas de sacrificio.