Estamos viviendo un reality show, donde la dignidad de las personas es definitivamente el tapete donde todo el sistema ineficaz, injusto e inútil, se limpia los pies.

Virginia Palma Erpel

Presidenta ONG Acción Mujer y Madre

Santiago. 19/06/2020. Que lío esto de los permisos para salir de casa. ¿PERMISO para salir? ¡Cuarentena TOTAL era la única vía posible!

Enciendo la TV, 7.30 am y Carabineros reporta que ya tienen detenidos por infringir la cuarentena.

“El sujeto se dirigía a su trabajo. Cuenta con el permiso correspondiente, solicitado por su empleador. Es Covid negativo, pero debía cumplir cuarentena preventiva, por contacto estrecho con familiar contagiado”.

El “sujeto” figura saliendo en la TV con su mascarilla, poleron, zapatillas, un gorro y la mochila típica de trabajador, que pasará varias horas fuera de casa.

Carabineros, balizas, conos y cinta lo rodean. La TV lo graba.

Estamos viviendo un reality show, donde la dignidad de las personas es definitivamente el tapete donde todo el sistema ineficaz, injusto e inútil, se limpia los pies.

Me pregunto, ¿será más peligroso este hombre que se dirigía a trabajar, que los psicópatas que agarraron su helicóptero para irse a Cachagua? ¿Por qué no he visto la cara de esos “ciudadanos”? (ciudadanos, no sujetos como el que va a trabajar). ¿Tendrá esta persona detenida la posibilidad de elegir quedarse en su casa? Salió a las 7.30 am con 2° de temperatura a pasear?

Por favor, apaguen la TV. Háganse un favor y no repitan ignorantemente, el discurso de que esta crisis sanitaria no tiene nada que ver con política o que la culpa la tiene la gente.

Esta crisis ha develado las carencias e injusticias del modelo que nos rige. Modelo donde la vida humana no cuenta, menos aún, si esa vida humana viaja en transporte público.

Estábamos avisados, teníamos ventaja, se podía hacer distinto, ¡pero no! ¿Para que hacer algo bien, si se podía hacer extremadamente mal?

A tres meses de iniciada la emergencia sanitaria, a alguien le cabe duda de que todas las medidas determinadas por las autoridades sanitarias y la negación constante del gobierno de Sebastián Piñera a asumir la realidad de este Chile pobre y enfermo, ¿fueron simplemente deficientes, absurdas, soberbias y miserables?

Hambre, frío, muerte. Que nunca se nos olviden las caras y los nombres de las y los responsables. Hoy Chile duele, nos duele mucho. Lo peor, es que esto recién comienza.