Disminución de un tercio de la mortalidad en enfermos graves conectados a ventilador. Barato y de fácil acceso. Notable avance de la Universidad de Oxford en ensayos clínicos.

Agencias. 17/06/2020. “Es el primer tratamiento que ha mostrado ser capaz de reducir la mortalidad en pacientes con covid-19 que requirieron oxígeno o ventilación”. Así se refirió  el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, a los resultados en el uso del antinflamatorio dexametasona en personas graves por la Covid-19.

De hecho, es el primer medicamento de varios que se están probando en el mundo que comprobó la disminución de un tercio de la mortalidad en enfermos graves conectados a ventilador respecto de aquellos que no recibieron el fármaco.

Las pruebas y uso fueron realizadas por investigadores de la Universidad de Oxford, Inglaterra, quienes ratificaron el impacto del producto en personas muy graves y que podrían salir de ese estado gracias a la dexametasona.

Tedros Adhanom Ghebreyesus felicitó a los investigadores de Oxford y centros hospitalarios ingleses “que contribuyeron a este descubrimiento científico para salvar vidas”.

Según dijo el investigador responsable, Peter Horby, se podrían salvar a uno de cada ocho pacientes con ventilador y utilizarse de inmediato como terapia estándar.

Dexametasona es un producto de bajo costo que se utiliza para el tratamiento de padecimientos como artritis, algunos trastornos de la piel, la sangre, el riñón y los ojos.

En el ensayo clínico denominado Recovery (acrónimo en inglés de Randomised Evaluation of Covid-19 therapy) que comenzó en marzo pasado, participaron 2 mil 104 pacientes que recibieron la medicina en dosis de seis miligramos, una vez al día y durante una semana y media. Se compararon con 4 mil 321 pacientes a quienes no se les dio fármaco alguno.

En un reporte difundido por la Universidad de Oxford, se informó que después de 28 días se observó que de las personas que tuvieron manejo clínico sin medicinas, falleció 41 por ciento de los enfermos con ventilación, así como 25 por ciento de los que necesitaron oxígeno y 13 por ciento en quienes la enfermedad no ameritó intervención respiratoria.

En tanto, en los pacientes con ventilación mecánica asistida, a quienes se les administró dexametasona, la mortalidad se redujo en una tercera parte, un quinto para los que sólo recibieron oxígeno suplementario y en los casos leves no se observó diferencia significativa con el uso del antinflamatorio.

Acerca de la conveniencia de esperar el reporte completo del ensayo clínico, el investigador Paul Sax, profesor de medicina de la Escuela de Medicina de Harvard y director clínico del programa de VIH y Enfermedades Infecciosas en el Hospital Brigham y de Mujeres de Boston, señaló en un mensaje en Twitter que con los resultados obtenidos por los investigadores de Oxford, sería una falta de ética no dar dexametasona a los enfermos de Covid-19.

La OMS recalcó que estos buenos resultados sólo se han observado en pacientes graves. La dexametasona se ha utilizado desde la década de los 60 del siglo pasado para reducir la inflamación en diversas enfermedades, incluyendo en pacientes con cáncer, y desde 1977 se encuentra en la lista de medicinas esenciales de la OMS, por lo que no está sujeto a patente y por ello es disponible con facilidad en todo el mundo.

La OMS señaló que coordinará el análisis de los resultados para mejorar la información sobre el tratamiento y actualizará sus guías clínicas de actuación para el cuidado a pacientes con COVID-19, una enfermedad que ha afectado a casi ocho millones de personas en el planeta. Según estimaciones de los investigadores británicos, si ese fármaco hubiera estado disponible desde el principio de la pandemia, se habrían podido salvar hasta 5.000 vidas en el Reino Unido (donde han fallecido más de 40.000 durante la pandemia).