El mencionado virus está en el vocabulario habitual de todos y también en el cuerpo de millones de seres humanos.

 Carlos Poblete Ávila

Profesor de Estado

10/06/2020. Por estos días, como se sabe y se sufre, la sociedad humana en este maltratado planeta vive presa de un estado de crisis sanitaria. Las personas están-estamos afectados de un severo riesgo de enfermar e inclusive de perder la vida por la existencia del virus que todos hemos aprendido a nombrar.

El mencionado virus está en el vocabulario habitual de todos y también en el cuerpo de millones de seres humanos. El agente ataca, se instala, es agresivo y casi nada se sabe de él, principalmente de su origen, y menos aún de las formas y medios para combatirlo.

Con motivo de esta calamidad sanitaria mundial, un variado léxico se ha ido instalando en la sociedad. Bien se sabe que las palabras sirven para nombrar lo que existe. Las palabras “bautizan”. Lo que las palabras no mencionan o no designan no existe.

El virus es una realidad. En el lenguaje más específico básicamente se habla de “coronavirus”, y de  “covid 19”, según sea la referencia más específica.

Uno de los términos mayormente expresados y comunicados es “pandemia”. Dicha palabra circula, va y viene… Y en rigor semántico ¿qué es pandemia? ¿De dónde procede el vocablo?

Como se sabe las palabras tienen origen. Nacen, circulan, viven, también mueren. Las palabras transmigran, son seres social y culturalmente vivos. Las palabras no escapan a la muerte, las mata el olvido, el mal uso, el abuso y el desuso. Se dice que en el principio fue el verbo, la palabra. Pero antes, la única señal como forma de “nombrar” fue a través del dedo índice.

Dijimos “calamidad”, interesante e histórico término. Suele decirse también a modo de sinónimos plaga, desastre, peste. En referencia etimológica se indica que “calamidad” era la severa agresión que sufrían las plantaciones de cañas que se veían afectadas y consumidas de forma destructiva y masiva por agentes patógenos. En latín “calamus”, significa “caña”, tallo o fino filamento hueco, vacío. Calamidad era entonces en pretéritos tiempos la devastación de los cañaverales. Antiguamente las plantaciones de arroz, de trigo, de caña de azúcar, de maíz y otras especies vegetales eran dañadas por esos mencionados agentes.

Pandemia es un vocablo tanto o más interesante aún. En la antigua Atenas, hace 2500 años una feroz plaga de fiebre tifoidea azotó a grandes masas de personas. En idioma griego pandemia literalmente significa “reunión de todo el pueblo”. Esto porque  en esa lengua “pan” significa “todo”, y “demos” es  “pueblo”.  Por extensión semántica se dice “pandemia vírica” en referencia a la patología o enfermedad epidémica que afecta a millones de personas como antes y como ahora sucede en el mundo.

Como se sabe, gobiernos, entidades científicas y del área de la salud a nivel mundial se empeñan en contener el devastador avance de la actual situación sanitaria. Los resultados hasta hoy no son tan alentadores. Determinados países han tenido mejores logros que otros. Millones de seres humanos son los afectados, y no pocos han fallecido. El desastre social, económico y humano en específico es demoledor, principalmente en los sectores de mayor precariedad y miseria. Diversos gobiernos y parlamentos han errado políticas, procedimientos y caminos. Algunos han caído en la ligereza y en la tardanza en las soluciones y otros, hasta en la insensibilidad y mezquindad. En esta hora los paliativos se hacen sal y agua.

 

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