Mundo: 730 millones de pobres, 672 niñas y niños en la pobreza, 265 millones de hambrientos, y las cifras van en aumento.

Hugo Guzmán

Periodista

08/06/2020. 1.-No hay un mundo de derechos o feliz para gran parte de los 7 mil 500 millones de habitantes que tiene el planeta, ahora azotado por otra pandemia mundial que no discrimina territorios continentales. Los datos y antecedentes de organismos internacionales, Organizaciones No Gubernamentales, instituciones financieras, entidades regionales y muchos centros de estudios, permiten cifrar, moderadamente, en unas dos mil millones de personas en la Tierra,  afectadas por la pobreza, el desempleo y el hambre. Nadie se atreve a culpar de los magros datos a la pandemia de la Covid-19 -salvo algunos que ahora las relevan- porque son resultado, a toda vista, de condiciones estructurales que vienen hace muchas décadas y de un dramático acumulativo. Lo que ocurrió es que la crisis sanitaria aumentó en decenas y cientos de millones los seres humanos -incluidos niños y niñas- que pasarán el 2020 a engrosar las dramáticas estadísticas de la pobreza, hambre y ausencia de un trabajo.

2.-Según el Banco Mundial, el 10% de la población del planeta, es decir, alrededor de 730 millones de seres humanos, es pobre. Y entre 60 millones y 100 millones de personas caerán en la pobreza extrema este año. Hombres o mujeres que viven o intentan vivir con algo más de cinco dólares al día, pasarán de 70 a 180 millones. La ONG Oxfam, apuntó que más de 600 millones de personas de todo el mundo caerán en al rango de pobreza los próximos meses, gatillado esencialmente por los efectos de la pandemia. Específicamente, Oxfam sostuvo que en América Latina (AL) el número de pobres podría ascender de 162 millones a 216 millones. En una región donde hay 67 millones de indigentes, varias veces la población total de Chile. La Cepal situó para el 2020 en 215 millones los pobres en AL. En el documento “El desafío en tiempos del Covid-19” de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), se sostuvo que en el escenario de la pandemia, habrá 11 millones 600 mil desempleados más que lo que había el año pasado. Y que “se reducirán los ingresos laborales de las personas y de los hogares”. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estimó que la pandemia causará una reducción de 10,3% de las horas de trabajo, lo que afectará a cerca de 32 millones de personas en América Latina. También según la OIT, el número de personas desempleadas en el mundo debería aumentar este año hasta 190,5 millones, aunque el subempleo afecte a más del doble de personas. Apuntando a causas sociales y de políticas de empleo, el director general de la OIT, Guy Ryder, declaró que “la persistencia y la amplitud de la exclusión y de las desigualdades relacionadas con el trabajo les impiden (a los asalariados) encontrar un trabajo decente y forjarse un futuro mejor. Esta es una conclusión extremadamente preocupante que tiene repercusiones graves y alarmantes para la cohesión social”.

3.-La infancia no está ajena a las pésimas estadísticas sociales. De acuerdo con la Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) y la ONG Save the Children, la pandemia dejaría una trágica huella de 86 millones de niños y niñas en la pobreza a nivel planetario. Según eso, habrá en todo el mundo 672 millones de menores de edad en condición de pobreza. En AL se elevarían en un 22%, considerando los 81 millones de niñas y niños latinoamericanos que ya son pobres.

4.-El hambre es otro factor de tremendo impacto humano y social a nivel internacional. Prácticamente ninguna región se libra de ese mal que, a estas alturas de la existencia de la Humanidad, debería estar erradicado. Antecedentes del Programa Mundial de Alimentos (PMA), de la Organización de las Naciones Unidas, señalan que la cifra de personas en el mundo con hambre, aumentaría a 265 millones en todo el planeta, lo que representa 130 millones más que durante 2019. El hambre no disminuye, aumenta. Hasta 2019, la mayoría de las personas que se encontraban en “inseguridad alimentaria aguda”, eran los habitantes de países afectados por conflictos, alrededor de 77 millones, cambio climático, 34 millones y crisis económicas, 24 millones. Países de África, América Latina y Asia con los más afectados con las oscuras cifras de pobreza, desempleo, hambre e infancia desprotegida.

5.-Son innumerables los análisis que ubican el origen de estas malogradas condiciones de cientos de millones de seres humanos, en pésimas condiciones de seguridad social, políticas públicas que no logran atender necesidades básicas de la población, sistemas de mercado donde la prioridad son las utilidades de grandes consorcios, el manejo económico en base a cifras macro financieras y privadas, deficitarios presupuestos para sectores sociales, corrupción, falta de planes de empleo y aseguramiento de ingresos, concentración de la riqueza (en cientos de países entre el 1 y el 3 por ciento de la población posee entre el 30 y 50 por ciento de la riqueza nacional) y una trasnacionalización que genera una periferia empobrecida a nivel mundial, con efectos sociales devastadores. Un esquema que parece no cambiar, pero que podría tener modificaciones ante todo lo que desnudó la Covid-19.