Ganar el relato de la relación vinculante de Ética-Derechos Humanos y productividad, puede transformar la cultura del trabajo a un nivel de CO-GESTIÓN.

Vicente Painel Seguel

Profesor e investigador mapuche

Temuco. 07/06/2020. A la hora de ubicar uno de los nodos centrales de las taras en Chile, algunos economistas y grandes empresarios, se apresuran a mencionar la baja productividad del trabajo como motivo. Más acá de la identificación de la necesidad de la innovación como posibilidad de gran salto adelante desde la economía primaria exportadora a la cuarta revolución industrial, o las fórmulas neodesarrollistas de fomento a la producción a escala interandina, o la urgencia de destrabar los oligopolios que impiden la libertad de comercio y la igualdad de oportunidades…  por supuesto, que resulta en extremo interesante, centrarse en la productividad del trabajo, ósea, cómo hacer más y mejor en menos tiempo.

…¿Elite chilena?, o ¿burguesía internacional alojada en nuestro territorio?, u ¿oligarquía?… Se desconoce en definitiva, dos arietes de la contemporaneidad: La Ética y los Derechos Humanos en la médula de la cadena productiva. Hay un debate de antología arrastrado desde el año 2006 que citaremos a partir de CIPER, pues para hacerlo desde Revista Capital, tendríamos que terminar pagando, bueno con eso se insinúa parte de la psiquis por supuesto; a saber:

“En una columna de 2006, el rector de la Universidad Adolfo Ibáñez, Andrés Benítez, se preguntó por qué la Papelera del Grupo Matte…no era como la compañía de celulares Nokia…recordaba que Nokia partió siendo una forestal igual que la Papelera, pero debido a que invertía muy fuerte en investigación, a partir de los ‘90 dejó atrás el negocio de las materias primas. ¿Por qué la Papelera no?”…“Existe una suerte de mentalidad rentista instalada a todo nivel, que nos hace por un lado ser responsables, pero por otro, poco jugados…”

Eliodoro Matte no le gustó ser llamado rentista. Respondió que la Papelera se quedó en el negocio forestal no por una actitud rentista, sino porque triunfó en ese negocio mientras que Nokia no pudo competir y tuvo que cambiar de rubro. ¿Y por qué pudo triunfar la Papelera? Matte citó el caso de los pañales desechables que produce…”

Tiempo después saltó el escándalo de la colusión…

“el cientista político del MIT Ben Schneider, cita este intercambio de columnas…Estima que las elites, organizadas en grupos económicos manejados por pocas familias, tienen una gran responsabilidad, pues dan vida a un tipo de capitalismo…muy distinto al libre mercado que existe en Europa o Estados Unidos. Este sistema, dice, “no ha producido buenos trabajos, ni desarrollo equitativo y probablemente no lo pueda producir por sí mismo” y se concentra en la explotación de materias primas…Por ello…aunque la Papelera tenía una diversificación de inversiones que podría haberla llevado a seguir los pasos de Nokia y dejar atrás los commodities, no lo hizo. Sugiere un problema de actitud: mientras en Asia y Europa hay grupos más predispuestos…el Grupo Matte (y muchos otros conglomerados chilenos) “se ajusta a la categoría de un grupo menos especializado y con un portafolio menos innovador”…el boom de los precios de las materias primas no los llevó a reinvertir en tecnología…”

Al vaivén, habría que agregar que Nokia cuasi quebró cuando emergieron los Android, más cual ave Fenix, Nokia vuelve a resurgir durante el 2019, todo resultado de haber hecho alianzas, bajar el moño como se dice.

En efecto, en tendencia Europea, destacan los Departamentos de los Derechos Humanos en las empresas, sin ir más lejos el tópico “implementar Derechos Humanos en la gestión empresarial” está consolidado, por supuesto se aborda en la ONU y en la OCDE, aunque en Chile se le ignore. Las empresas norteamericanas destacan con Departamentos de Ética, normativa no-filosófica claro, pero de todas maneras Ética, obligatoria, importante.

Es bastante lógico: ¿Podría rendir más y mejor un trabajador que es maltratado por su empresa?

Obviamente, hay que querer a la empresa para jugársela. Podrán hacer coaching e inversiones en psicología, dispositivos; pero mientras en las empresas chilenas se discrimine, se maltrate, se cometan faltas sistemáticas de empatía, obviamente no habrá alineación ni identidad, la imaginación será leve. La medida rentista para mantener la tasa de ganancia mal afectando a los trabajadores solo percute subdesarrollo.

La empatía: “Verse reflejado en los ojos del otro”, clivaje para establecer la confianza, la confianza clave para generar valor, el valor imprescindible para que los precios tengan justicia a la divisa; son vinculantes eminentes para vitalizar la economía. Es el nodo imprescindible para mejorar la productividad. En empresas en que se abusa de los trabajadores, sacar la vuelta es cuasi un deber.

El contexto de post pandemia prospecta una franca encrucijada en la economía real, sin embargo el despliegue solidario y mecánico a lo Durkheim, una histología de red de redes de ollas comunes y microeconomías, con el desafío de superar la subsistencia para generar procesos autovalentes y sustratos culturales, con capacidades sociales de interpelación de las hiper riquezas acumuladas por los dueños de commodities en contexto de alto precio del dólar, tratan de la acumulación de fuerza para cortar el nudo gordiano de las AFP; es el modo de trasuntar el borderline, más he ahí el “ser-ahí-hacer”: la capilaridad transformacional como posibilidad.

Ganar el relato de la relación vinculante de Ética-Derechos Humanos y productividad, puede transformar la cultura del trabajo a un nivel de CO-GESTIÓN; ya en ese ámbito, podríamos estar hablando de una nueva fase histórica. La inteligencia colectiva tiene la palabra pública…El tablero puede sacudirse por un nuevo sindicalismo-cooperativista que hace suyas las empresas…las tramas de productores libres, la autovalencia de los barrios, los huertos urbanos, la reurbanización desde el empoderamiento local, el conocimiento de las culturas e imperativos éticos de los pueblos indígenas pre existentes del Estado. En definitiva, la configuración de una utopía -pewmayen-, a realizarse desde ya, en medio del ahora, abre brecha…Compra local, será consigna, y la moneda social-kullin-, será crisálida del buen vivir: Kume Mogen…