El viernes se reportaría una tasa de 10% a nivel nacional. En el Gran Santiago se llegó al 15%. Bárbara Figueroa indicó que hay un “fracaso en la protección del empleo”.

Equipo ES. 27/05/2020. El desempleo ya aterrizó en el país como uno de los grandes temas y dramas de la crisis social desatada en el contexto de la pandemia de la Covid-19. Un estudio conocido este día fijó en 15.6% los desempleados en el Gran Santiago y las autoridades y analistas indicaron que el viernes, cuando se conozcan cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desempleo a nivel nacional se situará en alrededor del 10%. Mientras que economistas, centros de estudios, gremios empresariales y hasta la propia Ministra de Trabajo y Previsión Social, hablan de que en el año se salte, finalmente, del 7% al 18% o 20% de cesantía. Algo impensable en Chile hace tres o cuatro meses, con una estabilidad de muchos años entre los 6 y los 7 puntos de desempleados.

De acuerdo a la investigación del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, el desempleo en el Gran Santiago durante el mes de marzo se ubicó en 15,6%, marcando su mayor nivel desde junio de 1985, es decir, el peor en 35 años. Eso habla de 469 mil 284 personas sin trabajo.

El dato representa un alza de 8 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año pasado y 6,5% en comparación a la medición de diciembre. Del total de desocupados un 94,6% corresponde a cesantes, o sea personas que han trabajado anteriormente con remuneración.

De acuerdo al estudio, el desempleo en el sector de hombres llegó al 16.1% y el de mujeres a 14.9%.

El estudio del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile abarcó una en 1.762 hogares lo que representa un universo de 5.618 personas.

Los sectores más afectados por la cesantía fueron comercio con un 23,3%, construcción con 22,0%, servicios comunales y sociales que llegaron a 16,0%, transporte, comunicaciones y servicios de utilidad pública 13,0%, servicios de Gobierno y financieros con 12,9% y servicios personales y de los hogares 9,8%.

El millón de desempleados…o más

Ante esas cifras, la ministra del Trabajo María José Zaldívar declaró que “había luces que íbamos a superar los dos dígitos en la nueva medición”. Y adelantó que, además del Gran Santiago, vendrán malas noticias a nivel nacional. En espera del viernes cuando el INE dé a conocer las cifras de empleo del trimestre, la ministra advirtió que “esa cifra va a ser bastante dura. No debiésemos alejarnos mucho de los resultados que la Universidad de Chile hoy día nos ha entregado”.

María José Zaldívar explicó que “vamos a estar sobre el millón (de personas desempleadas), que significa aproximadamente un 10%”, y precisó: “Justamente tenemos que trabajar para evitar que estos dos dígitos sean más abultados, no es lo mismo un 10% que un 18%”.

Claro que economistas, algunos gremios empresariales, centros de estudios, hablan de que al final del año el desempleo en Chile se ubique, precisamente, entre el 18 y el 20 por ciento. Juan Pablo Swett, de la Multigremial de Emprendedores, afirmó que  la cesantía “podría llegar al 20% en los próximos meses – o Levantamos juntos este país o lo levantamos juntos… no hay otra”.

Se está hablando de que, en una situación realmente dramática, Chile llegue a tener 2 millones de trabajadores y empleados sin trabajo, y en condiciones sociales muy precarias.

Esto vendría a ser uno de los puntos más sensible de una crisis social que se está instalando con rudeza en el país, en medio de la pandemia del coronavirus.

“Fracaso en la protección del empleo”

En este cuadro, la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Bárbara Figueroa, dijo que “los datos que se entregan por parte de Micro datos de la Universidad de Chile, nos reflejan lo que nosotros veníamos señalando desde el 17 de marzo cuando presentamos el Plan Nacional de Emergencia, que si no se tomaban medidas preventivas no sólo respecto a la crisis sanitaria, sino que también respecto a la crisis social y económica, a lo que nos íbamos a enfrentar es un fracaso en la protección de la vida, y un fracaso en la protección del empleo”.

Añadió: “Eso es precisamente lo que nos está revelando los datos de la encuesta del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile. Por lo tanto, el llamado aquí es claro: si las propuestas y las políticas que el Ejecutivo hasta ahora ha implementado fracasaron, lo que se requiere es convocar en primer lugar a los actores del diálogo social, y del tripartismo. Es decir, a los actores sindicales, al mundo empresarial del gobierno, y sentarse a discutir una estrategia distinta, pero donde no tengamos que hacer un debate atados de pies y manos”.

Bárbara Figueroa indicó que “no puede ser que el Ejecutivo sólo pretenda sentarse a dialogar con aquellos que tienen sus mismas posiciones, o que van a refrendar sus proyectos de ley. Acá lo que se requiere es un diálogo democrático donde efectivamente, mirando la experiencia comparada, el Ejecutivo entienda que hablar de impuesto a los súper ricos en un escenario como este no es un debate ideológico, sino que es una necesidad urgente para poder tener liquidez y tener recursos que permitan no sólo apoyar y acompañar  a las empresas que están en una situación crítica, sino que también exigirle el compromiso de que no sigan despidiendo trabajadores, porque o si no, lo que vamos a seguir viviendo es una crisis de hambre, cada vez más profunda, como la que ya se ha hecho sentir en este período”.

“En ese sentido, el llamado es claro. Acá no bastan los mea culpa, no basta lamentarse, lo que necesitamos son medidas mucho más radicales”, expresó la presidenta de la CUT.

Manifestó que es necesario “hacer lo que han hecho otros países en el mundo, que es impedir los despidos, y que eso venga acompañado de medidas económicas, pero no medidas económicas en base al endeudamiento, sino que exigiéndole a quienes hoy tienen más recursos, a quienes hoy tienen grandes patrimonios, que efectivamente se genere un impuesto a su fortuna, un impuesto a los súper ricos”.