“Nos esforzaremos  por mantener seguros los empleos existentes, trabajar activamente para crear otros nuevos y ayudar a las personas desempleadas a encontrar trabajo”.

Hugo Fazio. Economista. CENDA. La Asamblea Nacional Popular china no estableció, en sus deliberaciones iniciadas el 22 de mayo, por primera vez desde 1990 un objetivo en materia de crecimiento económico. “Debido a la gran incertidumbre con respecto a la pandemia de Covid-19 y el entorno económico y comercial mundial -manifestó el primer ministro, Li Keqiang- (…) este año no hemos establecido un objetivo específico de crecimiento económico”. En 2019 el incremento fue de 6,1%. “Nos esforzaremos -se comprometió- por mantener seguros los empleos existentes, trabajar activamente para crear otros nuevos y ayudar a las personas desempleadas a encontrar trabajo. Los desafíos explícitos los colocó en la creación de nueve millones de empleos urbanos y en que la tasa de desempleo de la fuerza de trabajo no supere el 6%, en 2019 fue de 5,3%. Ello constituye una expresión elocuente de los niveles de incertidumbre existente, de la dificultad para estimar el crecimiento cuando una parte importante de la economía mundial se encuentra en recesión, la pandemia en el país como constató “aún no está eliminada la guerra comercial persiste y los ataques de Donald Trump contra China arrecian.

Li Keqiang, describió el escenario a tener presente. “Debemos estar muy conscientes -dijo- de las dificultades y problemas con que nos enfrentamos: grave recesión de la economía mundial, obstrucción de la circulación de las cadenas sectoriales y de suministros, contracción de las inversiones y del comercio internacional y agitación del mercado de productos básicos”. En el plano interno se refirió al “descenso del consumo, de las inversiones y las exportaciones, un aumento notable de la presión sobre el empleo” y “dificultades para las empresas, sobre todo pequeñas, medianas y microempresas” (22/05/20).

Los descensos en el consumo, la inversión y las exportaciones muestran que la demanda agregada es todavía insuficiente. Su otro componente es el gasto público. En esta ocasión no se aprobó un fuerte paquete de incremento presupuestario como se hizo durante la Gran Recesión de 2008-2009, que contribuyó a impedir un derrumbe superior de la economía global. El déficit fiscal se incrementó en unas pocas décimas en relación al del año 2019, de 2,8% a 3,6%. Pero, eso sí, se emitirán bonos del Tesoro por un billón de yuanes (US$ 140.000 millones). A los que se le sumarán 3,75 billones más de los gobiernos locales (US$ 526.000 millones). Estos bonos, detalló Li Keqiang, deberán invertirse en “la construcción de nuevos tipos de infraestructuras, el desarrollo de redes informáticas de nueva generación, la aplicación de la tecnología 5G, la construcción de estaciones de carga y la generación de los vehículos alimentados por fuentes nuevas de energía” (22/05/20). Por tanto, el endeudamiento público se orientará a un poderoso plan de inversiones.

La Asamblea tuvo lugar cuando arreciaban los ataques de Donald Trump contra el país. Los intensificó en momentos que  la recesión en el segundo trimestre del año golpeaba fuertemente a la economía estadounidense, alcanzando cifras de desempleo sin precedente desde que existen datos oficiales (1939), y se acercan las elecciones presidenciales donde las encuestas lo colocan en desventaja,  A mediados de mayo, a través de un comunicado efectuado por el Departamento de Comercio, se informó de un conjunto de disposiciones orientadas a evitar que empresas exportadoras puedan comercializar chips al gigante de las telecomunicaciones chino Huawei, confeccionados usando tecnología estadounidense o basados en diseños de ese origen. A futuro para poder hacerlo deberán contar con una licencia previa. Esta determinación demuestra el fracaso de la resolución de prohibirlas establecida a fines de 2019. Como muchas de las medidas de su guerra económica, el comunicado incluyó posibles sanciones a empresas de terceros países que empleen dicha tecnología.

Paralelamente, Washington dio a conocer un convenio por US$12.000 millones con la empresa taiwanesa TSMC para levantar en el estado de Arizona una fábrica de suministros electrónicos. El secretario de Estado, Mike Pompeo, destacó que el acuerdo, junto con reforzar la independencia económica estadounidense, conduce a fortalecer las relaciones del país con Taiwán, región que Beijing considera una parte de China buscando permanentemente restringir sus relaciones internacionales. Poco después, Pompeo aprovechó el inicio de un nuevo período presidencial de Tsai Ing-wen para reiterar el estrechamiento de relaciones con Taiwán, que seguirá “floreciendo”. El canciller taiwanés, Joseph Wu, se preocupó de destacar que era la primera vez que un secretario de Estado de EEUU enviaba un mensaje de felicitación a un presidente de Taiwán desde que Tsai asumió la presidencia en el año 2016 las relaciones con China se deterioraron, al propugnar la independencia de la isla.

Desde luego, como ha sucedido durante la guerra arancelaria iniciada por Trump a comienzos del año 2018, China reaccionó frente a estas acciones. “Estados Unidos -manifestó su Departamento de Comercio- usa el poder estatal bajo la excusa de la seguridad nacional y abusa de las medidas de control de las exportaciones para oprimir continuamente a empresas específicas de otros países”. El país agregó “tomará todas las medidas necesarias para salvaguardar resueltamente los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas”. (18/05/20).

Como parte de esta campaña, el 18 de mayo Trump amenazó de cortar definitivamente los recursos proporcionados a la Organización Mundial de la Salud (OMS), los cuales mantiene suspendidos debido a la “alarmante falta de independencia de la OMS de China. La única forma de avanzar para la OMS -sentenció- es si realmente es capaz de demostrar independencia de China”. Así dio por finalizada la revisión del papel desempeñado por la organización cuando anunció la suspensión Y luego de calificarla como una “marioneta de China” expresó: “Si la OMS no se compromete a mejoras sustantivas en los próximos treinta días haré permanente la suspensión temporal de fondos (…) y reconsideraré nuestra afiliación al organismo”, en carta dirigida a Tedros Adhanom Ghebreyesus, su director general. Washington aporta la quinta parte del presupuesto de la OMS.

El anuncio fue efectuado cuando EEUU superaba los noventa mil fallecidos por la pandemia con más de 1,5 millones de casos confirmados, constituyéndose en el país más afectado por el covid-19, la pandemia que durante largo tiempo Trump minimizó. António Guterres, secretario general de la ONU, señaló cuando Trump inició sus críticas abiertas a la la OMS que no era “el momento” para cuestionarla ni cortarle el financiamiento. Desde que asumió la presidencia, su conducta fue retirar a EEUU de diferentes organismos internacionales, de la UNESCO, del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, del pacto nuclear con Irán y del Acuerdo de Paris sobre el cambio climático.

En este contexto tuvo lugar la 73 Asamblea Mundial de la Salud, con la participación de 194 miembros, donde se manifestó abiertamente la confrontación. El presidente chino, Xi Jinping, expresó a la reunión que su país “apoya una evaluación integral de la respuesta global a la epidemia después que esté bajo control, para sumar experiencias y remediar las deficiencias”. Anunciando además un apoyo financiero de US$ 2.000 millones a países con dificultades. Por su parte, Alex Azar, secretario de Salud de EEUU, habló del fracaso de la OMS “para obtener la información que el mundo necesitaba, y ese fracaso costó muchas vidas. En un aparente intento de ocultar este brote -denunció-, al menos un Estado miembro burló sus obligaciones de transparencia, con enormes costos para todo el mundo”. Finalmente, la Asamblea aprobó que se efectúe una investigación independiente sobre el actuar de la Organización.

El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que, al descubrirse la vacuna contra el virus, constituiría “un bien público mundial, al que todos deben poder tener acceso”. La resolución de la Asamblea precisamente definió la vacuna contra el covid-19 como un bien público mundial. “Buscamos -manifestó Virginie Battu, su portavoz- mirar las cosas de manera objetiva e independiente, que pueda ser respaldada por todo el mundo. Xi Jinping aseguró que cualquier desarrollo de una vacuna en laboratorios chinos estaría “disponible como bien público global”. Estos pronunciamientos sobre la vacuna se originaron luego que la poderosa farmacéutica francesa Sanofi afirmó que de obtener la vacuna daría prioridad a EEUU, afirmación que por las fuertes reacciones generadas se comprometió a que de alcanzarse dicho logro seria “accesible para todos”.

Sanofi no fue la exclusiva empresa en efectuar una afirmación similar. El máximo ejecutivo de la farmacéutica británica AstraZeneca, Pascal Sotiot, que desarrolla un proyecto en conjunto con la Universidad de Oxford, afirmó que sería de lograrse suministrada preferentemente al Reino Unido. Producir la vacuna dio lugar a 102 proyectos en 19 países en etapa de evaluación, mientras que ocho ya estaban cuando se produjo la polémica en fases de pruebas. Numerosas agencias gubernamentales están detrás de los procesos. Gerald Keusch, académico de la Universidad de Boston considera que en el mundo existe un nacionalismo de vacunas, la idea de que un país puede evitar la exportación de bienes producidos en sus fronteras o por empresas de ese país para el beneficio de su propia población. Cualquier intento de atesorar productos efectivos dentro de sus fronteras para el uso exclusivo de su propia población – concluyó- es una estrategia defectuosa e inaceptable” (19/05/20).

“La pandemia -declaró el director general de la OMS- ha expuesto las fallas, desigualdades, injusticias y contradicciones de nuestro mundo moderno. Ha destacado nuestras fortalezas y vulnerabilidades. La ciencia ha sido alabada y criticada. Y las divisiones geopolíticas han quedado al descubierto. Todos -añadió- tenemos lecciones que aprender de la pandemia. Cada país y cada organización debe examinar su respuesta y aprender de la experiencia. La OMS está comprometida con la trasparencia, la responsabilidad y la constante mejoría“(19/05/20). Las limitaciones al intercambio comercial son numerosas. La suiza Universidad de St. Gallen calculó que más de noventa países colocan restricciones a las ventas a otros países de alimentos y suministros médicos.

Las medidas adoptadas contra Huawei se tomaron cuando Donald Trump impulsó una ofensiva contra China afirmando que no hizo lo adecuado para evitar que la epidemia del coronavirus se expandiera a nivel global y , por tanto, es responsable de los impactos desastrosos a que dio lugar su propagación. Trump incluso habló de la posibilidad de un rompimiento de relaciones. “Si lo hiciésemos -declaró en entrevista de prensa-, ¿que podría pasar? Ahorraríamos US$500.000 millones si cortáramos toda la relación”.  Se refirió así al déficit comercial con China, que alcanzó montos de esa magnitud, suma que descendió a US$345.000 millones con la guerra comercial. En cuanto a Xi Jinping, sobre el cual muchas veces destacó la “buena amistad” que tendrían, recalcó: “ahora mismo no quiero hablar con él“ (15/05/20).

“La actitud de Trump -reflexionó Jeffrey Sachs- es tratar de romper el sistema internacional en su médula, romper la Organización Mundial de Comercio, retirarse de cualquier tratado, romper los acuerdos de armas, gastar billones o más en una nueva generación de armas nucleares. Ahora eso está -agregó- en el contexto de la más profunda crisis económica desde la Gran Depresión y una crisis de salud global que no tiene precedentes, al menos desde la epidemia de gripe de 1918. Lo que quiere hacer es usar esto, y está teniendo algún efecto en la opinión pública, como una ocasión para instigar una Guerra Fría con China. (…) China -subrayó- se estaba volviendo demasiado poderosa a los ojos de estos nacionalistas neoconservadores. Entonces estamos probando de nuevo el libro de juegos de 1947:  como contuvimos a la Unión Soviética vamos a contener a China. Lo encuentro peligroso y ridículo, pero especialmente peligroso“( 15/05/20).

La temática de la salud, como todos los indicadores utilizados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en cuantificar la evolución de su Índice de Desarrollo Humano se deterioraron en 2020 porque la pandemia impactó dé manera simultánea a todos los componentes con los cuales mide su evolución: salud, educación e ingresos personales, provocando que retroceda en forma “significativa, equivalente a las variaciones de seis años de progreso”. Agregando que en el año en curso, por primera vez desde 1990, “la esperanza de vida no va a aumentar, como venía creciendo anualmente -anotó Heriberto Tapia, investigador del IDH- sino se va a mantener”( 21/05/20).

La confrontación, tratándose de las dos mayores economías mundiales, tiene una gran incidencia global. El Barómetro del Comercio Mundial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) cifró en 87,6 puntos el intercambio comercial a producirse en el primer semestre, la puntuación más reducida desde que existe el indicador, que bajo los cien puntos significa contracción. La totalidad de los subíndices se vieron afectadas y, obviamente en una medida mayor aquellos sectores que se encuentran semiparalizados debido a restricciones dirigidas a frenar la pandemia. Las exportaciones de cobre se estimaron en 95,7. “El crecimiento se vio frenado -señaló la OMC- por las persistentes tensiones comerciales y por la desaceleración de la actividad económica en las principales economías”. Existe destacó “una débil demanda de bienes comercializados, así como las limitantes del lado de la oferta derivada de los esfuerzos para suprimir el covid-19” (21/05/20).

Para Chile, EEUU y China constituyen los mercados principales de sus exportaciones. En abril, la evolución experimentada fue marcadamente diferente, con China recuperándose de la contracción del primer trimestre mientras EEUU vivía una dura caída. Las colocaciones efectuadas al país asiático aumentaron un 22,5% en doce meses y las de cobre lo hicieron en 27%, influyendo en el metal rojo que habitualmente cuando la cotización está baja China aprovecha de realizar grandes adquisiciones. En cambio, las exportaciones a EEUU se redujeron en un 6,7%, por quinto mes consecutivo. La Oficina de Presupuesto del Congreso estadounidense proyectó la contracción a sufrir en el trimestre abril-junio en 37.7%. De manera que esta diferencia se seguirá dando en los meses siguientes.