¿Alguien tiene la demencial idea, hoy en Chile, que la vida de miles de compatriotas no importa y que sería un “fenómeno natural” su muerte?

Juan Gajardo

Miembro de la Comisión Política del Partido Comunista

Santiago. 19/04/2020. Cuando  la cantidad de contagiados en nuestro país supera la barrera de las diez mil personas y los fallecidos hace días superaron la centena; cuando toda proyección estadística de los datos existentes al momento evidencia que la cumbre de contagiados y de muertes productos de la pandemia se producirá el próximo mes; cuando la experiencia internacional muestra los desastrosos efectos en términos de pérdida de vidas humanas en países que menospreciaron la gravedad de esta crisis sanitaria, que lleva a EE.UU e Inglaterra por ejemplo, a ser países que pronto alcanzarán los 40 mil fallecidos (y asumamos que tienen mayores recursos que nosotros en todo aspecto); el gobierno de Chile incrementa la tensión a la ya alterada vida de estos días, con medidas injustificables: pretender la normalización de la actividad escolar a partir del próximo 27 de abril, exigir a los empleados públicos el trabajo presencial y buscar la reapertura ahora de los mall, es simplemente un torcido ejercicio de la autoridad.

A principios del siglo XIX un clérigo anglicano de nombre Thomas Malthus planteaba que la contradicción en la economía era que la producción alimentaria crece aritméticamente y que siempre será insuficiente para mantener a una población en crecimiento a una velocidad geométrica. Esto se transforma posteriormente en una teoría socio-política, que busca sustento científico en los trabajos del naturalista inglés Charles Darwin, quien desarrolló estudios que le llevaron a plantear su teoría de evolución biológica vía selección natural. De allí que algunos, como H Spencer, (el cual en el siglo XX fue reivindicado por los nazis) dijeron que las leyes de la naturaleza se replicaban también como leyes sociales que regían la sociedad y que en consecuencia, en la sociedad sobrevivían los seres humanos más aptos. Eso en esencia es lo que se entiende como darwinismo social: lucha competitiva por la existencia entre seres humanos que, es bueno decirlo, el mismo Darwin rechazó. ¿Alguien tiene la demencial idea, hoy en Chile, que la vida de miles de compatriotas no importa y que sería un “fenómeno natural” su muerte?

En la declaración que con el nombre de “No a la imposición del autoritarismo irresponsable” emitió el domingo 19 la Comisión Política del Partido Comunista, se señalan entre otros los siguientes antecedentes: a los más de 500 mil cesantes estructurales se suman 250 mil nuevos trabajadores/trabajadoras que han perdido su fuente laboral producto de esta pandemia; Chile es un país profundamente injusto en la distribución de la riqueza, el 20% más pobre no alcanza a tener el 1% de la riqueza del país, en tanto el 1% más rico concentra n 30%  y lo que es aún más ilustrativo, las 10 familias más ricas de este país( ranking que incluye al señor Piñera) acumulan una riqueza calculada en 37mil millones de dólares. Si el Estado aplicara al 1% más rico un impuesto de un 2%, la caja fiscal contaría con 2.600 millones de dólares, 600 mil dólares más que lo ofrecido en un publicitado paquete económico por este gobierno a dos millones seiscientos mil chilenas y chilenos. Entonces cuando el gobierno pretende adoptar las medidas antes descritas como una señal de normalidad, el Partido Comunista “rechaza esta política y llama a organizarse, a denunciar y oponerse a la imposición de medidas insuficientes, denigrantes para los trabajadores y para la gran mayoría de nuestro pueblo…/aplicadas en/…defensa de intereses minoritarios, privilegiados…./por un/….gobierno, que no mide las consecuencias sociales de su proceder”

Ante esta crisis sanitaria, social y económica que se prolongará más allá del peak de la pandemia en sí, el gran desafío del movimiento popular es no perder el objetivo claramente expresado a partir del estallido social del 18/O, ese es, superar el modelo neoliberal actualmente imperante. Para eso, todas las redes que mantengamos o construyamos en este período, deben tener como criterios centrales de trabajo la atenta observación de la conducta de las autoridades, la denuncia de las injusticias y carencias, la organización de loa sectores populares para dar la lucha de maneras creativas pero eficientes. Cuando en todo el mundo conmemoramos los  150 años del nacimiento de Lenin, permítasenos citarle “los socialistas deberían de avanzar más en todas las direcciones si no quieren quedarse atrás de la vida”