Aniversario del estratégico Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.

Granma. 24/12/2019. “El Ministerio de Relaciones Exteriores abrió los brazos a los nuevos diplomáticos del pueblo que orgullosamente representaban. Se ha hablado muchas veces de que esta institución no la fundaron diplomáticos de carrera, sino diplomáticos a la carrera, pero aquellos hombres y mujeres, muy jóvenes la mayoría, tenían el mejor de los diplomas: el de revolucionarios, patriotas, martianos y fidelistas”.

Así dijo el miembro del Buró Político del Partido, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República, al hablar en el acto conmemorativo por el aniversario 60 del Minrex (Ministerio de Relaciones Exteriores), recordando el inicio de esa institución en Revolución, en acto que rindió tributo a los mártires de la diplomacia revolucionaria y contó con la presencia del Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, José Ramón Machado Ventura; los miembros del Buró Político Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; y Bruno Rodríguez, ministro de Relaciones Exteriores, así como otros integrantes del Consejo de Ministros.

El Jefe de Estado cubano afirmó que el Minrex es la primera trinchera de batalla de la Revolución Cubana en el exterior, y ha desempeñado su importante rol de manera ejemplar, como fiel aporte a la política del Estado. En la Sala Universal de las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), Díaz-Canel aseguró que la diplomacia de Cuba tiene como principal protagonista al pueblo y es un reflejo de los principios de la Revolución. En el alma de esta institución están las ideas del Héroe Nacional de Cuba, José Martí; del Comandante en Jefe Fidel Castro, y del inolvidable Canciller de la dignidad Raúl Roa, sostuvo.

Recordó las palabras del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, en su discurso en el aniversario 70 de la ONU: “Podrá contar siempre la comunidad internacional con la sincera voz de Cuba frente a la injusticia, la desigualdad, el subdesarrollo, la discriminación y la manipulación; y por el establecimiento de un orden internacional más justo y equitativo, en cuyo centro se ubiquen, realmente, el ser humano, su dignidad y bienestar”.

Isabel Allende, de larga y fructífera trayectoria diplomática, entre la que sobresalen sus responsabilidades como viceministra, embajadora y rectora del Instituto de Relaciones Internacionales Raúl Roa García, exteriorizó el sentimiento de sus compañeros al compartir con los presentes que “la diplomacia cubana adoptó en 1959 un adjetivo que la acompañaría siempre: el de revolucionaria, y el cual ha defendido en todos los escenarios, con fiel apego a las bases del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas”.

Agregó que lo realizado por el Minrex en estas seis décadas no ha sido sino servir a los principios de la Revolución, con una política exterior consecuente con el ideario martiano, gracias al fuerte liderazgo de Fidel.

“La diplomacia revolucionaria hace brillar las ideas y la voz de Fidel”

“Al Minrex nos unen lazos entrañables de una historia llena de motivos para enaltecer el orgullo de ser cubanos, que comienza antes del 23 de diciembre de 1959”, expresó el Presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez, durante la gala político-cultural por el aniversario 60 de la fundación del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba.

El mandatario dijo que “la diplomacia revolucionaria hace brillar las ideas y la voz de Fidel desde los días iniciales del triunfo”, quien advirtió desde muy temprano la necesidad de la unidad latinoamericana y que, incluso antes de la fundación del Minrex, fue garante de la política exterior de nuestro país.

Díaz-Canel comentó que parecía casi imposible resumir 60 años de historia en un discurso, pero que, aun así, “una obra tan trascendente amerita que digamos desde nuestro aprendizaje cómo hemos llegado a quererla y respetarla”.

El Jefe de Estado dedicó varios minutos a los momentos fundacionales del Ministerio y a la encomiable labor del Canciller de la dignidad, Raúl Roa García, “genial intérprete del ideario de Fidel”.

Explicó que “en el Minrex conviven hoy varias generaciones de cuadros, funcionarios y trabajadores, desde los fundadores hasta los más jóvenes, nacidos ya avanzada la Revolución, y que están destinados a garantizar el imprescindible relevo. Los más nuevos tendrán una historia de consagración y de heroísmo”.

También hizo referencia a su reciente visita a Argentina con motivo de la toma de posesión de Alberto y Cristina Fernández. “Allí rendimos homenaje a los dos heroicos jóvenes diplomáticos, Jesús Cejas y Crescencio Galañena, cuyos nombres están escritos en el memorial a los 30.000 desaparecidos, víctimas del terrorismo de Estado en la época de la dictadura”.

Y añadió que las flores puestas en el monumento también fueron un homenaje a la larga lista de todos los que en estos años sufrieron sin miedo cualquier tipo de amenazas y agresiones por su firme entrega al ideal revolucionario del pueblo cubano.

Argumentó que las administraciones estadounidenses, “unas veces con el garrote y otras con la zanahoria”, han intentado todo, desde la agresión hasta la seducción, con el único propósito de reinstaurar en Cuba un pasado neocolonial y dependiente.

El Presidente cubano habló sobre las principales funciones del Minrex y desatacó como una de las fundamentales “el enfrentamiento a las políticas exteriores desprendidas de los Estados Unidos hacia Cuba. En ese arduo camino son ejemplares las batallas contra el bloqueo en la Asamblea General de Naciones Unidas y contra los intentos de condenar a nuestro país en la Comisión de Derechos Humanos”.

Destacó el papel esencial que ha de-sempeñado la Cancillería en impedir el aislamiento de Cuba y en “ampliar, profundizar y extender nuestras relaciones con el resto del mundo. Gracias al trabajo sostenido del Minrex, actualmente Cuba tiene hoy vínculos diplomáticos con 197 países, 128 embajadas y misiones permanentes y 20 consulados generales”.

Halagó el respeto, prestigio y autoridad del que gozan los diplomáticos cubanos en cada cumbre o conferencia, ya sea del Movimiento de Países No Alineados (Mnoal), de la Cumbre de las Américas, del grupo de los 77, del alba o de la Asociación de Estados del Caribe.

Díaz-Canel comentó que el Minrex es portador de nuestra solidaridad con los hermanos de América Latina y el Caribe, de África y de todo el Tercer Mundo, de la lucha de los pueblos contra el imperialismo y el neoliberalismo. “El Minrex ha dado su apoyo permanente al pueblo venezolano y a Nicaragua frente a los intentos de desestabilización”, aseveró.

De igual forma puntualizó que este organismo ha trabajado en el fortalecimiento de nuestras relaciones con los países del Caribe. “Puerto Rico y la lucha por su independencia han constituido siempre una prioridad de la política exterior de Cuba”.

Especial énfasis hizo en que, bajo la dirección del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, la diplomacia cubana contribuyó decisivamente a la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y a la proclamación de América Latina y el Caribe como Zona de paz.

Agregó que “la celebración de dos cumbres del mnoal en nuestro país fue una demostración más del papel de Cuba en la lucha de los países por alcanzar su verdadera independencia”.

Reconoció especialmente la labor del Minrex en la batalla por el regreso del niño Elián y de los Cinco héroes, así como ponderó la labor destacada de nuestros diplomáticos en el combate contra el bloqueo impuesto injustamente a Cuba.

Argumentó que “ha sido necesariamente largo y siempre incompleto el recuento de seis décadas de la diplomacia revolucionaria, tan enlazada con los 60 años de incesantes y victoriosas batallas de la Revolución, aunque seguramente hay también problemas por resolver y otros que superar”.

En cuanto a los tiempos actuales, el Presidente enumeró una serie de causas que defiende y apoya la política exterior cubana, como es la lucha de los pueblos africanos, la solidaridad con los pueblos palestino y saharaui, y la República Árabe Siria, las entrañables relaciones con Vietnam, así como el fortalecimiento de los vínculos con China y Rusia.

Con respecto a la Unión Europea manifestó que, aunque aún existen diferencias, “se avanza hacia mecanismos de cooperación, sin injerencias y basados en el respeto y la soberanía”. Añadió que mención aparte merece la relación con EEUU, “cuya hostilidad y agresividad ha sido el centro desde el inicio mismo de la Revolución”.

Insistió en que, ante el recrudecimiento del bloqueo, “a la diplomacia cubana, junto a todo el pueblo, le corresponde preservar nuestra soberanía e independencia”.

Con mucho orgullo y confianza se refirió al Instituto Superior de Relaciones Exteriores Raúl Roa García, y explicó que los intentos iniciales por formar diplomáticos se han transformado a lo largo de los años en un prestigioso Instituto, donde los estudiantes reciben una formación integral, académica y revolucionaria. “En ellos y en la calidad de su preparación y en la profundidad de su compromiso vemos expresada la continuidad en el Minrex”.

De igual forma, habló sobre la ampliación de la relación entre el Minrex y el núcleo académico, y comentó sobre la creación del Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI), “cuya labor permite multiplicar las apreciaciones sobre los acontecimientos mundiales y ahonda positivamente en la conformación de políticas y estrategias”.

Reconoció además la labor de los traductores e intérpretes del ESTI, “cuya labor ha sido muy valiosa, no solo dentro del país en eventos de todo tipo, sino también acompañando a nuestros dirigentes en sus visitas al exterior desde el principio mismo de la Revolución”.

Aseveró también que a través de las visitas a otros países y de la relación  cotidiana con el personal que labora en el Minrex, “hemos aprendido a valorar su aporte a la política del Estado cubano y también hemos insistido en la necesidad de dar, desde nuestras sedes en el exterior, un mayor impulso a la batalla económica del país, por incrementar la inversión y la cooperación extranjera y por reforzar los vínculos con la comunidad cubana en el exterior”.

Se detuvo en que “con los funcionarios y trabajadores diplomáticos cubanos nos hemos reunido en cada visita que realizamos a otra nación para hablar del país y la nación, y explicarles la complejidad que vivimos”. En todas esas ocasiones, dijo que la calidez de los intercambios lo ha hecho sentirse en la Patria a pesar de la distancia.

Alertó que por delante quedan días retadores y escenarios cada día más complejos bajo la creciente agresividad del imperialismo, pero “tenemos la certeza de que sabrán vencer siempre los obstáculos y enfrentar los peligros con  la inspiración que siempre brinda la hermosa historia que los precede”.

Al destacar que quienes han laborado en ese organismo durante estas seis décadas han sido “personas de una lealtad sin límites a la Revolución y a Fidel”, Díaz-Canel exhortó a los diplomáticos a “seguir trabajando con igual creatividad, valor y tesón para el desarrollo, cada vez más certero, de la política exterior de nuestro país, cuyo principal creador es Fidel y su principal protagonista el pueblo”.

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