Adán Chávez habló acerca de la coyuntura en que se desarrolló el XXV Encuentro del Foro de Sao Paulo.

Bertha Mojena Milián. Periodista. Granma. 30/07/2019. Reiterar la solidaridad con la Venezuela bolivariana y conocer de cerca la realidad que vive el hermano pueblo, frente a una intensa y cada vez más creciente arremetida imperial, han sido objetivos del XXV Encuentro del Foro de Sao Paulo, que concluyó este domingo en Caracas.

Sobre la coyuntura en que se desarrolló el encuentro, los retos y desafíos de la izquierda regional y mundial en pos de la lucha de nuestros pueblos y la vigencia del pensamiento de Bolívar, Fidel y Chávez, Granma dialogó con el vicepresidente para Asuntos Internacionales del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y embajador de ese país en Cuba, Adán Chávez.

–¿Cómo valora este encuentro en la coyuntura actual de Venezuela y de la región?

–El XXV Encuentro del Foro de Sao Paulo es un evento sumamente importante en esta coyuntura. Se hizo un gran esfuerzo en lo organizativo para asegurar la participación de muchos líderes y lideresas, actores políticos y sociales de América Latina y el Caribe y el mundo. Más de 800 confirmaron y se sumaron a la vanguardia revolucionaria de Venezuela, los que integran el Gran polo patriótico.

«Este tipo de encuentro es relevante, desde sus propios inicios en los años 90, por el empeño del Comandante Fidel Castro y del camarada Lula da Silva para reunir a la izquierda y seguir profundizando en la batalla de las ideas, teniendo en cuenta la caída de la urss y el surgimiento –con mucha fuerza por parte de la derecha– de aquella consigna del fin de la historia. La derecha mundial pensó entonces que, con la caída de la Unión Soviética, iba a lograr imponer, definitivamente, su hegemonía.

«Entonces surge el FSP para demostrar que la historia no llegaba a  su fin, que los pueblos seguirían –seguimos– luchando por la libertad y la soberanía, y que los que se empeñan en imponer su hegemonía no lo habían logrado ni lo lograrán.

«En la coyuntura actual, hemos visto una arremetida feroz contra Cuba, que lleva resistiendo 60 años, y están haciendo lo mismo con Nicaragua, y de alguna manera también con Bolivia. Y uno podría preguntarse por qué, pues porque seguimos en esa lucha por la resistencia, que debe llevarnos a la libertad, en esa lucha que debe llevarnos a defender Nuestra América, la de Martí.

«El imperio, consciente de los avances de las últimas dos décadas en la construcción de un nuevo mundo, un mundo sin explotación que realmente es posible, se vio obligado, junto a los aliados del continente, a arreciar los ataques, porque, según ellos, somos un mal ejemplo para los demás pueblos de Nuestra América y ellos quieren con sus golpes de Estado o guerras no convencionales frenar nuestras revoluciones y volver a dominarnos para hacer uso de nuestras riquezas. Ese es el plan: han decidido arremeter debido a los avances en nuestras luchas, pero nuestros pueblos siguen diciendo: “No han podido ni podrán”. Y no es solo una consigna, los pueblos han demostrado que es así.

«En este encuentro del FSP se realizaron –como en los últimos– varios talleres, encuentros, seminarios y plenarias. Uno en particular abordó los avances y expectativas de los gobiernos progresistas, para mirarnos bien por dentro, ver dónde hemos fallado, dónde el imperio ha logrado lo que hemos nombrado “victorias circunstanciales”, dado el guion tan fuerte que han aplicado en toda Nuestra América; se analizó qué ha pasado, pero también cómo hemos resistido, como lo ha hecho el pueblo de Venezuela frente a ataques tan duros, de tantas formas, con un cerco económico tan fuerte.

«El pueblo venezolano está consciente, organizado, siguiendo el legado del Comandante Chávez, en unión cívico-militar. Somos un ejemplo para la resistencia y la lucha de los pueblos de América y el mundo. El imperio seguirá intentando frenarnos y nosotros avanzando; por eso el objetivo principal es seguir fortaleciendo un plan de acción política conjunto y articular esos planes con otras partes del mundo, con otros pueblos que también luchan en esa confrontación que –como también decimos– es entre dos modelos: el capitalista, que pretenden seguir imponiendo los ultraderechistas, los imperialistas, para seguir dominando el mundo; y el de los pueblos, que seguimos luchando para lograr ese mundo que solo es posible con el socialismo, por la igualdad, el humanismo, la autodeterminación de los pueblos y el respeto al Derecho Internacional».

–Se reedita en Caracas el encuentro entre partidos políticos y articulaciones sociales que se realizó por primera vez en La Habana el pasado año…

–Es una línea de acción que se viene profundizando hace varios años y en La Habana terminamos ese encuentro con la seguridad de que podemos unirnos para ese plan de acción política que es tan necesario. El reto está en seguir fortaleciéndolo.

«No podemos pensar que toca solo a los partidos de izquierda formar y guiar una vanguardia política revolucionaria para seguir avanzando. Todo lo contrario, hay que sumar, sumar y lograr la unidad. Creemos en la necesidad de los partidos políticos, pero solos no podemos considerar que tenemos la verdad aunque seamos los portadores de la vanguardia. Hay que sumar todas las conciencias que sean necesarias, pues lo más importante es que coincidamos en los programas de acción política y podamos organizar y desarrollar las líneas para un trabajo conjunto permanente.

«El FSP se ha ido alineando con ese objetivo y, en Venezuela, a los tradicionales encuentros de mujeres, de jóvenes, de parlamentarios, se suman ahora los de los indígenas y los de los afrodescendientes, que están trabajando juntos, pero no forman parte directa de los partidos políticos que integran el fsp».

–En ese entorno, ¿qué papel desempeñan la comunicación y la cultura?

 

–Le estamos dando una enorme importancia a la ­participación de personas de todas partes del mundo que integran la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad (Rededh), y ahí están artistas, trabajadores culturales, periodistas, comunicadores, que tienen un papel trascendental en el escenario de la comunicación en general. Habrá que seguir replanteándonos la contraofensiva comunicacional.

«Sabemos cómo las transnacionales de la comunicación, que le hacen el servicio al imperio y a sus aliados, al modelo capitalista, divulgan con los medios modernos de comunicación muchas mentiras, medias verdades, las llamadas fake news, para seguir intentando engañar a la gente. Es una guerra ideológica y la Rededh en eso es fundamental, articulándose a través del foro, que es uno de los encuentros más importantes que dan claridad y coherencia a esos objetivos.

«Se trata de un eje transversal a todo, por lo que significa el FSP, y hay que seguir fijando posiciones muy sólidas junto al pueblo venezolano; nosotros le seguimos agradeciendo y decimos que la lucha sigue y que “amor con amor se paga”. Nos solidarizamos también con todos los pueblos que luchan por la libertad, la soberanía y la justicia, en esa integración que tan importante es. Porque la solidaridad con Venezuela es también con Cuba, con Nicaragua, con Bolivia, con México, con todos los países que, teniendo gobiernos progresistas, de izquierda, están recibiendo grandes ataques; es también con aquellos que han perdido territorios y hasta con los que nunca han podido tener un gobierno diferente que les permitan comenzar a construir un mundo nuevo. Nuestra solidaridad es con todas esas luchas continentales y mundiales.

«El que piense que sin unidad puede lograr un mundo nuevo, está equivocado. De ahí la importancia de la verdadera unidad».

–Han sido días de mucho simbolismo: aniversario de los natalicios de Bolívar y de Chávez, celebración del 26 de Julio…

–El Comandante Chávez siempre decía –y lo seguirá diciendo– que el rescate de la memoria histórica es importante para nuestras revoluciones, porque lo que estuvimos viviendo en Venezuela antes de la Revolución fue, precisamente, una negación de nuestra historia, que era lo que les interesaba a los gobiernos de derecha. Y como lo hicieron en Venezuela, aún lo hacen en muchas partes del mundo, porque solo piensan en la dominación y tratan que la gente se olvide de sus orígenes.

«Con Chávez rescatamos nuestra historia patria y algunos pueblos, que como Venezuela habían estado adormecidos, empezaron a rescatar su memoria, sus luchas. Que todavía hoy estemos levantando las raíces y el camino que nos fraguaron Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora es tener una referencia que no niega a ningún otro, desde nuestros indígenas.

«No escogimos estas fechas por casualidad. Desde el encuentro de los días previos, con los miembros del Movimiento de Países No Alineados, ya estábamos rindiendo homenaje a Bolívar. El 26 de Julio ha sido siempre una referencia, desde que éramos niños, para todos los revolucionarios del mundo, como un ejemplo de las luchas verdaderas y, en esta coyuntura, después de la partida física de nuestro amado Comandante eterno, Hugo Chávez, es motivo de reconocimiento que este 28 de julio esté cumpliendo ya 65 años. Todo se enmarca en ese rescate de la memoria histórica.

«Chávez decía: “Yo me declaro cristiano, bolivariano, pero también marxista”, y eso es parte del materialismo histórico, saber de dónde venimos, cuáles son las luchas que nos han traído hasta aquí y que nos sirva también para estar seguros de hacia dónde vamos, sin desviarnos ni un milímetro de ese camino hacia el mundo mejor que es posible».

 

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