Un conjunto organizaciones sociales dieron vida a una coordinación que denominaron “Unidad Social”, con el objetivo de representar necesidades del pueblo de Chile.

Juan Gajardo

Miembro de la Comisión Política del Partido Comunista

28/07/2019. Un conjunto significativo de las principales organizaciones sociales, incluida la CUT, dieron vida este sábado 27 de julio a una coordinación que denominaron “Unidad Social”, con el objetivo de representar  las necesidades del pueblo de Chile ante la ofensiva del sector empresarial que desde el ejecutivo busca construir un entramado jurídico que de sustento a este actual modelo por algunas décadas más. El presidente del movimiento No+AFP, Luis Messina lo expresó así: “Nos cansamos. Nos unimos. Hoy nos reunimos diversos movimientos sociales comprometiéndonos a luchar conjuntamente por recuperar los derechos sociales. Ante el desdén con que nos tratan, responderemos como un solo puño. Así estaremos más cerca de alcanzar nuestros objetivos”.

Esta coordinación Unidad Social recoge el malestar de los habitantes de Osorno donde una empresa privada les privó, debido a su ineficiencia, durante más de 10 días de un bien vital, como es el agua potable. Recoge la frustración de los profesores quienes observan la altanería de la ministra de educación y este gobierno, ya que a pesar de su prolongado movimiento, no se molestaron en responder planteamientos centrales que ell@s hacían. Recoge la petición de las mujeres que el 25 recién pasado marcharon contra el racismo y pidiendo aborto libre y seguro, frente a la postura de sectores reaccionarios que encuentran acogida en el gobierno que han hecho todo lo posible para obstaculizar la aplicación de la ley de interrupción de embarazo en tres causales, aprobada en la pasada administración. Unidad Social hace suya la demanda por empleo, ante el aumento del desempleo derivado no de la llegada de migrantes como torcidamente señala un ministro, sino por debilidades estructurales que tiene el modelo económico aplicado en Chile. Unidad Social nace en definitiva para expresar organizadamente las diferentes propuestas del pueblo de Chile.

El camino de la Unidad Social nunca ha sido fácil y lo ha recorrido el movimiento popular chileno en más de una oportunidad, con nombres que van desde la Asamblea Obrera de Alimentación Nacional, hace ya un siglo atrás o experiencias como la asamblea de la civilidad en las postrimerías de la dictadura o los consejos políticos-sociales de hace poco más de una década. Sus logros siempre dependen de la capacidad de movilización y la unidad en objetivos que logren y que estos se mantengan en un tiempo determinado. Los mayores avances para el movimiento popular se dan cuando los movimientos sociales logran unidad de propósitos pero esto también encuentra un correlato en la unidad política.

La  unidad política no se consigue sino a través de un arduo enfrentamiento de ideas con los aliados inmediatos y también con los futuros o pasados aliados, manteniendo nacionalmente un mismo criterio,  porque no hay una política para cada una de las 345 comunas y fortaleciendo el argumento que ser oposición no sólo es declararse contrario a este gobierno, sino también portar un proyecto transformador de la sociedad. Si algunos nacionalmente están en el congreso votando iniciativas como la permanencia de las AFP que atentan contra las mayorías nacionales, no nos pueden tratar de convencer que en determinada comuna si son opositores y progresistas. De ahí deriva la importancia de Unidad para el Cambio, porque más allá de que como señalábamos la pasada semana “la actividad política muchas veces aparece encapsulada en lógicas internistas”, ha continuado estructurándose a lo largo del país esta plataforma de unidad para la oposición, que es nuestra alianza desde la cual enfrentaremos la elección de concejales y las negociaciones con otros bloques de la oposición para llegar a acuerdos en candidaturas a alcaldes y gobernadores.

Son condiciones necesarias para seguir avanzando la  concentración en las tendencias con las que debemos marcar estos tiempos: unidad social y unidad política, valorando una primera aprobación legislativa del proyecto de 40 horas que puede ser un atisbo de avances en un poder del Estado y asumir que muchas escaramuzas comunicacionales no buscan exactamente fortalecer el movimiento popular; en la CUT esto se vivió claramente cuando se levantó una fuerte campaña para deslegitimarla y esto concluyó esta semana con la resolución judicial que valida lo actuado en la elección de la principal organización social de Chile.