Sin ofrecer a los trabajadores una reducción de la jornada el gobierno mañosamente afirma que la “modernización laboral” busca dar más tiempo a los trabajadores para la familia y el descanso.

Jaime Gajardo Orellana

Segundo Vicepresidente Nacional del Colegio de Profesores de Chile A.G.

06/05/2019. Una vez más, el Ejecutivo ha presentado un Proyecto de Ley Laboral inconsulto y sin participación de los Trabajadores; quizás no podríamos decir lo mismo de los Empresarios, pues el Proyecto los favorece en toda la línea. Con esta propuesta se reafirma que este es un Gobierno para la elite y no para el pueblo y que debemos continuar esperando los tiempos mejores. El proyecto de ley propone realizar las siguientes modificaciones a las normas que regulan las relaciones laborales:

  • Jornada mensual de 180 horas a nivel individual: se mantienen las 180 mensuales horas pero el trabajador tendría derecho a pactar una distribución distinta cada semana. Este tipo de jornada actualmente solo existe para los transportistas y tripulantes de vuelo y cabina.
  • Se propone establecer una jornada semanal distribuida en no menos de 4 días ni más de 6, sea semanal o mensual la jornada laboral pactada.
  • Se propone establecer jornadas semestrales u anuales, las que se deberán pactar con sindicatos o con la probación de la mayoría absoluta de los sindicatos. Con ello los trabajadores podrían distribuir las horas que deben cumplir al semestre o al año de manera diferenciada entre los distintos meses.
  • Bolsa de horas extraordinarias: se establece la posibilidad de pactar horas extraordinarias semanales o mensuales, eliminando la limitación de que se puedan realizar solo 2 horas extraordinarias al día.
  • Compensación de horas extraordinarias por más vacaciones: en vez de recibir más salario por horas extraordinarias, el trabajador podría optar a recibir más vacaciones, con un tope de 5 días adicionales de feriado legal.
  • Convenir alternativas de horario de inicio y término de jornada
  • Anticipar o postergar la recuperación de horas de permiso autorizado: se ampliaría a 60 días antes o 60 días después. Hoy se compensa de la misma semana.
  • Disminuir el tiempo de colación para adelantar el horario de salida
  • Adaptar la jornada de trabajo en períodos de vacaciones familiares: Se propone que las partes puedan pactar, durante los períodos de vacaciones familiares, distintas del feriado legal, la prestación de servicios mediante la modalidad de trabajo a distancia o que se reduzca su jornada laboral diaria.
  • Incorporar la posibilidad de pactar un sistema excepcional de distribución de jornada: cuando una empresa requiere una jornada laboral que no se encuentra regulada en el código del trabajo (más días continuos de trabajo, por ejemplo), la empresa debe solicitar a la dirección del trabajo autorización. Lo que se propone es que si las partes acuerdan una nueva distribución de la jornada laboral, no sea necesaria la autorización de la dirección del trabajo.
  • Cambiar los 2 domingos de descanso al mes por 12 al semestre. Esto significaría estar 3 meses sin compartir los Domingos con las familias
  • Suspensión del contrato de trabajo: esto permitiría a las partes establecer las condiciones sobre las cuales poner “en pausa” la relación laboral.

En resumen, sin ofrecer a los trabajadores ningún beneficio asociado a una reducción de la jornada laboral o aumento del feriado legal, el gobierno mañosamente afirma que la “modernización laboral” que propone busca dar más tiempo a los trabajadores para la familia y el descanso.

Ese “mayor tiempo” surge más bien de un reacomodo realizado por el trabajador para distribuir de distinta forma la misma carga horaria. Por ejemplo, mantener la carga horaria mensual de 180 horas, distribuidas en 4 días a la semana, significa no solo que el trabajador tendrá tres días libres, sino que deberá trabajar diariamente 11,25 horas diarias, lo cual además significaría la imposibilidad para el trabajador de realizar horas extraordinarias, pues ello significaría trabajar más de 12 horas al día. ¿Alguien podría resistir un régimen laboral de ese tipo? Todo esto sin considerar el transporte y la preparación para la faena.

Por otra parte, que un trabajador no trabaje tres días a la semana, no va a significar que la empresa no produzca esos días. Todo lo contrario. El empresario podrá contar con más horas de trabajo, pues la jornada de trabajo en rigor se extiende y los días no trabajados por un trabajador podrán ser ocupados por otro con contrato de jornada completa o parcial. En síntesis, se podría decir que se elimina la jornada de 8 horas y que el empresario podrá aumentar las horas de producción, incrementando aún más su capital y extendiendo la explotación del trabajo. Esto será lo que ocurrirá con todas las modificaciones que significan reordenar las jornadas de trabajo. En todos estos casos, que dan la impresión de ofrecer beneficios al trabajador considerado individualmente, cuando se asume el punto de vista de las clases sociales, se observa que el capital va a poder contar con más horas de trabajo para explotar. Asumir una jornada de 12 horas diarias es volver a mediados del siglo XIX en la primera revolución industrial. Un retroceso.

Como se ve lo que hace la derecha es individualizar al trabajador, desclasándolo, pues presenta un proyecto que pretende transformar la distribución de la jornada laboral en un problema personal de cada trabajador. Por ello, permite negociar individualmente las jornadas laborales y desincentiva la sindicalización al ofrecer la posibilidad de pactar jornadas laborales por el asentimiento de la mayoría absoluta de los trabajadores. Este Proyecto es un duro golpe al sindicalismo, a la unidad de los trabajadores. Se utiliza la misma táctica de los Proyectos anteriores que consiste en ofrecer algunos caramelos para sacar adelante la iniciativa legislativa que favorecen a una minoría.

El problema fundamental del Trabajo hoy es su precarización, bajos sueldos que no alcanzan para vivir, inestabilidad laboral, incumplimiento de leyes y abuso patronal. Actualmente un trabajador o trabajadora se ve en la obligación de efectuar otras labores para complementar renta, ya en muchos oficios se está trabajando más de 8 horas diarias. Nada en esta línea dice el Proyecto, continua dejando el poder absoluto a los Patrones. Se busca reordenar los horarios por el mismo precio y en la práctica se aumentaran las horas de trabajo por la misma plata, no crece el valor del trabajo y más del 50% de los trabajadores continuara bajo la línea de la pobreza. Lo correcto es avanzar en disminuir las jornadas y con esto asegurar lo suficiente para vivir, dejando espacio para recreación y la familia. El proyecto avanza en sentido contrario.

Al privilegiar la negociación con las personas y no con los sindicatos; se produce una negociación ficticia, engañosa y asimétrica, donde a la falta de trabajo e inseguridad de este, se aceptan las propuestas y condiciones del empleador. La táctica para aprobar estas Leyes es la “monedita de cambio” y ganar a una parte de la oposición.

Estamos en la antesala para establecer el trabajo por hora, en un futuro inmediato no estaremos discutiendo el valor de un sueldo mínimo, si no el valor hora mínimo. Este es un modelo que existe en EE.UU. y otro países capitalistas, pero las economías de estos países son muy superiores a la nuestra y con la realidad del Chile de hoy, el empleo se precarizara aún más.

Más que nunca hoy es fundamental la Unidad de la Clase Trabajadora para salir al paso de esta ofensiva y agresividad del capitalismo moderno. Esto es un retroceso