La Fundación Víctor Jara logró un anhelado sueño, hacer del Estadio Víctor Jara, un lugar de arte, música y memoria.

Carlos Contreras Gallegos. Cuando se cumplen 45 años del asesinato de uno de los músicos más populares de la historia de Chile, Víctor Jara, en el Estadio que lleva su nombre, se realizó durante siete días el Festival Arte y Memoria Víctor Jara (FAM2018). Una manera de recuperar los espacios de memoria por intermedio de variadas expresiones artísticas como fotografía, cine, ferias, talleres, charlas, vistas guiadas en el recinto y, por supuesto, mucha música. Tal como le hubiese gustado a Victor, las guitarras y acordes llenaron un espacio que evoca el dolor y sufrimiento de los primeros meses de la dictadura, transformando esta semana en días de alegría y memoria.

Desde el lunes 24 hasta el domingo 30 de septiembre se presentaron diversas bandas e intérpretes de variadas líneas musicales; cumbia, cueca, rock, folclore, bolero, etc. El día 28 de septiembre, fecha de cumpleaños del artista, la emoción llegó a su punto culmine cuando Roberto Márquez –líder de Illapu- tocó la guitarra de Víctor, en la compañía de Luis Lebert.

Joan Jara y Amanda Jara, pusieron la emoción y presencia de Victor en el Estadio todos los días, llevando su espíritu a todas las actividades. Victor estaba presente, paseando por los pasillos y escaños del estadio, llenando con su sonrisa amplia y franca la celebración.

Entre muchas actividades se presentaron documentales de la vida del dirigente y multifacético artista, charlas de Derechos Humanos, conversatorios acerca del movimiento mapuche y el relato del caso judicial del asesinato de Víctor Jara. También, se reimprimieron tres ejemplares de la revista La Bicicleta, con los cancioneros del repertorio de Jara.

La Fundación Victor Jara logró un anhelado sueño, hacer de este espacio un lugar de arte, música y memoria.