Saludos del embajador de Venezuela. Versos por Palestina y por Víctor Jara.

Equipo ES. Santiago, 31 de agosto de 2018.

Señor:

Hugo Guzmán

Director El Siglo

Presente.-

Sirvan estas cortas líneas para transmitirle en nombre del gobierno de la República Bolivariana de Venezuela las más sinceras felicitaciones a usted y a todo el equipo que conforma la familia del histórico semanario “El Siglo”, por un nuevo año de vida.

El Siglo, representa al Chile latinoamericano. Es un símbolo de historia, que llama al continuo rescate de la memoria, por los que quedaron en el camino en defensa de un ideal y de un sueño; y por los que lograron junto con la clase obrera, instaurar una revolución de dignificación social y obrera, de la mano de la  Unión Patriótica y del presidente mártir Salvador Allende.

Como revolucionario y bolivariano, me es indispensable remitirle mi reconocimiento por el ejercicio del digno servicio de la información, que ha desempeñado todo el equipo de El Siglo, en sus 78 años de historia, a favor de la verdad, de visibilizar a los sin voz de nuestro Continente. Al mismo tiempo, agradecerles su contribución por informar al mundo sobre la realidad y los logros de la revolución bolivariana.

Les reitero mis felicitaciones, y les auguro puedan seguir contribuyendo con su pluma al acervo del conocimiento de nuestros pueblos latinoamericanos. Sirva la oportunidad para reiterarle mis sentimientos de mi más alta estima y consideración.

Atentamente,

Arévalo Méndez Romero

Embajador en la República de Chile

 

Canción por Palestina y un beso para Víctor.

Hay que apagarles los ojos a Jazmín,

juntar el cuerpo de Samir…

Desenterrar el día, sacar las heridas asombradas,

lluviosas de lágrimas negras.

Escombros malditos, ayer fueron cilantro o berenjenas.

Hay que recoger entre piedra y piedra, los sueños escondidos,

quizás, algún dolor, un silencio, un beso truncado, un abrazo

podrá jugar mañana.

Bandadas de azahares oscuros,

se asomarán sobre esperanzas blancas.

Para Víctor vendrán arpegios

vendrán del granito que no olvida…peldaños inmortales, silabarios…

Los traen los escuchantes de huesos rotos, de  gemidos húmedos.

Lo trae el llanto frio del granito obrero.

Grada triste, luciérnaga oscura, pedazo destrozado de amaranto.

La piedra que beso tu cuerpo, amarro tus manos azules, tu esperanza destrozada…

Hoy, te traen los canteros del agua… vienen de estaciones y tiempos diferentes, vienen como el pétalo de la Jota.

Carne de una misma agonía.

Víctor, eres un manojo de cilantro, de guitarras y escenarios… siempre tierno, enamorado como un niño…hinchado de esperanzas, de regresos.

 Alejandro Fischer Alquinta.

Estocolmo Septiembre.