Se trata de los arzobispos de Chillán, Carlos Pellegrín Barrera, y de San Felipe, Cristián Contreras Molina, ambos investigados por abuso sexual contra menores.

Santiago. Siguen cayendo los líderes de la Iglesia Católica chilena producto de las investigaciones que está llevando a cabo la justicia canónica y la justicia civil en paralelo por presuntos abusos sexuales contra menores. En ese marco, están siendo investigados los obispos de Chillán y de San Felipe, Cristián Contreras y Carlos Pellegrín, respectivamente, quienes presentaron sus renuncias ante el Papa Francisco, las cuales fueron aceptadas este viernes.

Estas salidas se suman a las ya conocidas expulsiones de los obispos de Osorno, Juan Barros, de Valparaíso, Gonzalo Duarte, de Puerto Montt, Cristián Caro, de Rancagua, Alejandro Goic y de Talca, Horacio Valenzuela.

El ahora ex obispo Carlos Pellegrín está siendo investigado por presunto abuso sexual, en tanto, Cristián Contreras es indagado como encubridor.

Tras la salida del religioso en San Felipe quedará como administrador apostólico Jaime Ortíz de Lazcano, actual vicario del Tribunal Eclesiástico de Santiago.

Y en Chillán, quedará a cargo de Sergio Pérez de Arce, hasta hoy rector de la iglesia de los Sagrados Corazones de Valparaíso.

Estos nuevos nombramientos quedarán a la espera de la designación que haga el Santo Padre de los dos nuevos obispos que reemplazaran a los salientes. Por mientras los sacerdotes subrogantes poseen derechos y obligaciones similares a las del obispo residencial, con algunas excepciones que determina el Código de Derecho Canónico, y forman parte de la Conferencia Episcopal.