La reunión de Chadwick, Kast y Chahuán con ex uniformados. Promesa de remitir penas de violadores de derechos humanos. Parar a Guillier, un objetivo.

Equipo ES. Valparaíso. Finalmente hubo un acercamiento de Sebastián Piñera, el candidato presidencial de la derecha, con ex uniformados que están pidiendo apoyo para represores condenados por violaciones a los derechos humanos y evitar un futuro “gobierno marxista”.

Así se desprende de informaciones periodísticas y de documentos que están circulando entre la llamada “familia militar”, sobre todo en círculos de antiguos uniformados pinochetistas. En consideración de ciertos compromisos y para impedir, según afirman ex militares, “la continuidad del marxismo en la persona de Guillier”, este sector estaría dispuesto a entregar su voto a Piñera.

Para eso, desde el comando del aspirante presidencial de la derecha buscaron expresamente el voto de oficiales y suboficiales retirados, que participaron de la dictadura y que sostienen posturas ultraderechistas y de defensa de represores condenados.

Es así que, de acuerdo a la información aparecida en varios medios, el brazo derecho de Piñera, Andrés Chadwick (miembro del conservador grupo Los Coroneles, de la Unión Demócrata Independiente), el ultraderechista ex candidato presidencial, José Antonio Kast, y el senador de Renovación Nacional (RN), Francisco Chahuán, sostuvieron un encuentro con representantes de ex uniformados y varios miembros de lo que algunos denominan la “multigremial de militares en retiro”.

Circuló la fotografía de los tres altos personeros piñeristas junto a personeros de la Confederación de Pensionados y Montepiadas de la Defensa Nacional (CONFAR) que busca, entre sus objetivos principales, reducir condenas o posibilitar el excarcelamiento de ex miembros de las Fuerzas Armadas y Carabineros procesados y condenados por desapariciones, ejecuciones y torturas de chilenas y chilenos. En ese encuentro, se intercambiaron ideas, se conocieron demandas y se adquirieron algunos compromisos. Lo que ocurre es que no todo lo tratado en esa reunión se reportó de manera clara a la opinión pública.

“Puntos recogidos por Piñera”

Kast, quien ha llevado la batuta en estas gestiones, dijo a los periodistas que en la reunión con la CONFAR se afinaron con los ex uniformados “puntos que ya fueron recogidos por el programa de Sebastián Piñera y otros que han sido acogidos para trámites Ejecutivos y creo que ha sido una buena reunión”. Se trataría de beneficios carcelarios para represores, mejora en atención específicamente en el recinto de prisión Punta Peuco, evitar el cierre de ese lugar, y hacer respetar “derechos legales y tener igualdad ante la ley” para violadores a los derechos humanos en sus juicios.

De acuerdo a los reportes de la prensa, el propio Chadwick, jefe de campaña de Piñera, prometió que en el programa y medidas del gobierno del financista, los represores presos, de “avanzada edad”, serán considerados en una “la ley humanitaria” y de esa manera, “todas las personas que están cumpliendo condenadas sin distinción alguna, sea por razones de avanzada edad, de enfermedad terminal o ya sea por razón de una enfermedad invalidante puedan conmutar su pena de cárcel por una reclusión en sus hogares”.

A eso, José Antonio Kast agregó que “estas materias son posibles de conversar con un candidato como Sebastián Piñera”.

De tal manera que ya existiría el compromiso de Sebastián Piñera para que, en su supuesta administración, un grupo de represores pueda dejar Punta Peuco.

En ese camino, se habría llegado a un punto de acercamiento con otros representantes de la “familia militar”, como los ex oficiales Cristian Labbé, Jorge Arancibia, y ex generales del Ejército que trabajaron junto a Augusto Pinochet, al igual que con familiares de varios de los condenados por crímenes.

Desde el comando estarían asegurando el voto de ese segmento para Piñera y estarían rescatando los sufragios que recibió en primera vuelta el ultraderechista José Antonio Kast, por cierto, un defensor del régimen dictatorial y de “la obra” de Pinochet.

En relación a todas estas gestiones, fuentes parlamentarias indican que Piñera estuvo al tanto de las conversaciones y acuerdos de sus personeros con la CONFAR y ha tomado conocimiento del respaldo, en razón de los compromisos de beneficio carcelario para presos en Punta Peuco, de personajes como Labbé.

Contacto directo

También se pudo saber en estas semanas que Sebastián Piñera, durante una visita a Valparaíso, sostuvo un intercambio con Alejo Riquelme, un connotado representante de uniformados en retiro y defensor de quienes están presos por actos represivos y crímenes de lesa humanidad. En la oportunidad, según salió publicado, también estuvo el senador Chahuán, quien al parecer, al igual que Kast, está convertido en puente entre el comando piñerista y la “familia militar”.

En una nota periodística del diario La Tercera, se indicó que “el intercambio de opiniones fue positivo y Piñera invitó a Alejo Riquelme a reunirse la próxima semana con él”, afirmó el vicepresidente de la multigremial, Pedro Veas.

Lo concreto es que pasada la primera vuelta electoral y sobre todo ante el porcentaje de votos obtenido por el magnate y que lo metió en zona de riesgo para la segunda vuelta, hubo una decisión del comando de Piñera para buscar el voto de los ex uniformados, a costa de hacer algunos compromisos. En esto se recurrió a José Antonio Kast, el interlocutor validado por los militares en retiro, con apoyo de Francisco Chahuán. Para no meter directamente a Piñera, se optó porque el vínculo directo, incluso concurriendo a encuentros, lo hiciera Andrés Chadwick.

En esto se contempla como un punto a lograr, que las familias de los represores, así como de los antiguos oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas y Carabineros identificados con el pinochetismo y posturas como las de Kast, vayan a votar por Piñera el 17 de diciembre próximo.

“Camaradas prisioneros del marxismo en Punta Peuco”

En medio de esto, circulan otras versiones extraoficiales, en el sentido de que personeros de la derecha están garantizando a sus contactos en el “mundo militar” que con un gobierno de Piñera se mejorarán las condiciones de los detenidos en Punta Peuco, habrá “arresto domiciliario” por razones de edad y de deteriorada salud, así como un marco más positivo en materia judicial y para los retirados.

Entre datos que circulan, se conoció un documento de una reunión de ex altos jefes militares con José Antonio Kast, donde se habrían manifestado planteamientos como el “lograr a unidad doctrinaria” para defender a los “camaradas prisioneros del marxismo en Punta Peuco”, tratar temas “inherentes al mundo militar”.

En ese encuentro habrían participado el ex almirante Jorge Arancibia (ex senador de la UDI también), el ex oficial Cristian Labbe (ex dirigente de la UDI), el ex candidato presidencial José Antonio Kast, Pedro Veas, de la multigremial, y otros personeros. En un documento que habría emanado de la reunión, se señala que “nuestro gremio ve con preocupación la situación política del país, ya que, existen solo dos alternativas de gobierno, la continuidad del marxismo en la persona de Guillier y por consiguiente, la entrada directa a una dictadura marxista estilo cubana venezolana o la recuperación de la democracia a través del gobierno de Sebastián Piñera”.

Se dice que “por mucho que nos moleste y duela, salvar a Chile ya no es una conveniencia ni convicción, es con todo una OBLIGACIÓN y bajo ese punto de vista, para nosotros y nuestras familias y amigos, se constituye en un deber, el concurrir el 17 de diciembre a los locales de votación y emitir nuestro sufragio por el señor Sebastián Piñera”.