Más de mil soldados fueron enviados entre 2012-2016. Chile es el segundo país latinoamericano que más contingente adoctrina. Entre 2015-2017 el Estado gastó más de 2 millones de dólares.

Agencias de Noticias. Santiago. Más de mil soldados chilenos fueron enviados a la Escuela de las Américas para recibir entrenamiento y adoctrinamiento de las prácticas y orientaciones políticas y militares del Ejército de Estados Unidos, entre 2012 y 2016, según los datos publicados por el Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas en Chile.

De acuerdos a las cifras Chile sería el segundo país en Latinoamérica, después de Colombia, en enviar mayor cantidad de contingente a la escuela norteamericana donde se enseñan tácticas de tortura, inteligencia y contrainteligencia.

El vocero del Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas en Chile, Pablo Ruiz, explicó que “en muchos sentidos, las Fuerzas Armadas siguen teniendo una autonomía enorme para tomar decisiones que debería tomar el Ejecutivo, porque en este caso obviamente existen intereses involucrados”.

“Es erróneo seguir insistiendo en estos compromisos con los Estados Unidos conociendo la historia de nuestro país, donde existe un vínculo estrecho no sólo por el entrenamiento que recibió la DINA y la CNI, sino que también la historia demostró que la CIA y el gobierno de dicho país hicieron todo lo posible para que se terminara con la democracia chilena y se llegara a un golpe de Estado”, agregó Ruiz.

Para que los uniformados asistan a la especialización debe contar con un decreto de autorización que entrega la Subsecretaría para las Fuerzas Armadas que pertenece al Ministerio de Defensa.

Dichos entrenamientos entre 2015 y 2017 para el Estado tuvo un costo de casi dos millones de dólares.

Las organizaciones de derechos humanos del país durante años han bregado porque se elimine esta práctica dentro de las instituciones castrenses nacionales. Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), indicó que “ellos están preparados no para la defensa de las fronteras del país, sino que para la lógica de perseguir al pueblo organizado”.

“Por años nos hemos reunido con los ministros de Defensa de distintos gobiernos, hemos exigido no más envíos de uniformados a la escuela por lo que significa, una lógica del enemigo interno, la tortura. Para nosotros esto es un retroceso”, añadió la activista.