Comentarios críticos a un editorial de El Mercurio sobre el precio del cobre
Economía — 18 de agosto, 2009Una nota editorial del diario El Mercurio, del 5 de agosto pasado, llama la atención sobre el alza que ha presentado el precio del cobre en las últimas semanas, llegando a cotizarse en el rango de 2,71 dólares por libra. El texto recuerda que, luego de los muy elevados precios, 3,23 dólares por libra en 2007 y 3,18 en 2008, en el segundo semestre del año pasado, cuando se intensificó la crisis, comenzó a bajar hasta llegar a su mínimo en diciembre, con un precio promedio en torno a 1,4 dólar por libra. Desde entonces, agrega la editorial, empezó lentamente a remontar, adquiriendo notoria mayor velocidad en las últimas semanas. Luego, dice que en lo que va corrido de este año el precio promedio ya supera 1,92 dólar por libra (un aumento de 106 por ciento) y se espera que termine 2009 sobre dos dólares. Entre las razones, la nota editorial anota “las mejores perspectivas que los inversionistas empiezan a tener sobre la economía mundial —pese a que los inventarios de este metal han venido subiendo— y, muy particularmente, en el dinamismo que ha seguido mostrando la economía de China, un gran consumidor de dicho metal. El incremento de la demanda china incluso hace prever a algunos que su precio podría llegar a tres dólares en el corto plazo”.
El editorialista plantea que lo anterior es de directa importancia para Chile, “pues el cobre continúa siendo, con mucho, su mayor producto de exportación. En 2008, llegaron a 32.800 millones de dólares, lo que representó el 50 por ciento del total exportado —lo cual, evidentemente, estuvo influido por su elevado precio. De hecho, para 2009 es posible que esté más cercano a 40 por ciento. Cada centavo en el precio del cobre significa alrededor de 110 millones de dólares en exportaciones, aunque en la cuenta corriente el efecto es aproximadamente la mitad, por cuanto un porcentaje significativo de la minería del cobre es de propiedad de extranjeros. De ahí que las cuentas externas de Chile tengan tradicionalmente una fuerte dependencia del precio internacional de este metal y, con ello, de las variables relacionadas, entre las que destaca el tipo de cambio”.
Luego de recordar que los ahorros de los años previos, que hoy se están utilizando para amortiguar los efectos de la crisis, se explican por precios superiores a los de largo plazo estimados, concluye que, a diferencia de crisis mundiales anteriores, “durante la actual el precio del cobre se ha sostenido en niveles que, para estándares históricos, son relativamente de los elevados. Esto ha ayudado a que nuestro país evite consecuencias de proporciones aun mayores, como las que vivió en el pasado, pero debe tenerse presente que eso no ha bastado para impedir una recesión”.
En relación con ese editorial, podemos decir que el precio del cobre ha tenido impactos diferenciados en la economía chilena, relacionados directamente con el problema de la propiedad del cobre y de la política económica.
La nacionalización del cobre y los recursos por el control nacional del 100% de la producción es una de las explicaciones fundamentales del dinamismo de la economía chilena durante la dictadura.
Con la desnacionalización en los 90’s se produjo desde Chile y por mineras extranjeras una sobreproducción mundial de cobre desde 1996 a 2003. Los precios por muchos años bajaron a 70 centavos.
Las mineras extranjeras abastecieron a sus filiales con cobre chileno barato. Entre 2004 y 2008 el aumento del precio del cobre permitió exportaciones muy grandes por sobre las importaciones. Los saldos del Balance Exportaciones-Importaciones que podrían haber sido muy positivos para Chile, en realidad son captados por las utilidades de las inversiones extranjeras, particularmente las de minería.
La información estadística muestra que en todos los años las utilidades de la inversión extranjera directa enviadas al exterior son similares a los elevados saldos comerciales. En 2007 las exportaciones fueron 68.000 millones de dólares y las importaciones fueron 44.000 millones de dólares. El saldo comercial alcanzó 24.000 millones de dólares y el envió de ganancias al exterior fueron 23.000 millones de dólares.
Entre los años 2004 y 2008, el total de utilidades enviadas al exterior por las empresas extranjeras, suman 81.000 millones de dólares. Son mayores que la suma global de los saldos favorables de la Balanza de Bienes, de 75.600 millones de dólares.
Las ganancias enviadas a sus matrices por las empresas extranjeras, particularmente las grandes mineras mundiales equivalen a 80 puentes para el Canal de Chacao, cuyo valor se estima en 1.000 millones de dólares.
Desde 2004 a 2008, estos excedentes superan los 30.000 millones de dólares, con los cuales el Estado constituyó un Fondo Soberano e invertido en el exterior, Fondo que está orientado para enfrentar períodos de crisis, problemas sociales y previsionales. Parte de estos cuantiosos recursos se han usado en los diferentes ítems mencionados para enfrentar la crisis. Sin la disponibilidad de esos recursos, que en realidad provienen de la nacionalización del cobre realizada por Salvador Allende, la economía chilena hubiera sufrido una disminución mucho mas drástica de la producción y la desocupación y los problemas sociales sería mucho más agudos. Con estos recursos, Chile podría crear una nueva economía diversificada, que supere el carácter primario exportador.
La desnacionalización es anticonstitucional, ya que en la Constitución chilena se señala categóricamente que “El Estado tiene el dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de todas las minas”.












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