TPP-11: Unos ministros “fueron más allá del mandato presidencial”: Daniel Núñez

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El senador del Partido Comunista cuestión que integrantes del gabinete se salieran del programa de Gobierno, “el cual no incluye la aprobación del TPP-11. Apuntó que diferencias en el mundo del oficialismo respecto al Tratado “no es el fin del mundo”, pero sostuvo que fue irresponsable no procesar primero “internamente nuestras diferencias”. Sobre este acuerdo, que finalmente aprobaría el Senado, el legislador apuntó que “el tema de fondo es que este tipo de tratados no favorecen un cambio de paradigma desde el modelo neoliberal a otro que signifique mayor desarrollo para Chile”.

Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 30/09/2022. Postergada la votación respecto al Tratado TPP-11 este miércoles, ¿qué se espera para el próximo miércoles en que se repondrá esa votación?

Hay que esperar qué pasará el próximo lunes en la reunión de comités de las bancadas de partidos en el Senado, pero es altamente probable que la derecha y la Democracia Cristiana insistan en poner en votación el TPP-11 para seguir incomodando al Gobierno. Tras el triunfo del rechazo están empecinados en imponer su agenda para tratar de debilitar al Presidente (Gabriel) Boric. Se resisten a esperar que concluya las gestiones del Ejecutivo sobre las side letters o cartas bilaterales con los países que conforman el Tratado para mejorar condiciones.

¿Esto es un quiebre al interior de los dos conglomerados que respaldan al Gobierno? ¿Cómo administrar una diferencia tan sustancial?

No es un quiebre, pero es una coyuntura complicada que pone a prueba nuestra capacidad de ponernos de acuerdo para gobernar. Lo que debió ocurrir es que, primero, hubiéramos procesado internamente nuestras diferencias y no haber expuesto públicamente la posición del conglomerado Socialismo Democrático de acelerar la firma del tratado. Eso fue irresponsable, porque los ministros que encabezaron esta ofensiva han expuesto al Presidente Boric a una serie de cuestionamientos innecesarios para esta difícil coyuntura que vivimos post plebiscito.

Gobernar nos obliga a debatir, analizar, seguir conversando hasta lograr posiciones en común. No hay otra fórmula. Y no hay que dramatizar cuando no logramos tener una mirada común. Lo importante es procesarlas primero internamente para saber muy bien cómo movernos y que rol juega cada uno. No es el fin del mundo.

¿Hay aquí una distancia con el Presidente Gabriel Boric, y con algunas y algunos ministros?

Con el Presidente Boric tenemos mucha cercanía y sintonía sobre el proyecto político de transformaciones en el que estamos embarcados, pero acá tengo que ser muy franco y directo. El problema se generó con algunos ministros que a mi juicio fueron más allá del mandato presidencial y del programa de Gobierno, el cual no incluye la aprobación del TPP-11. Hay que ser muy prudentes con ese mandato y debemos sacar lecciones para no volver a cometer ese tipo de errores.

De aprobarse, ¿cómo ve este debate en cuanto a los plazos del Gobierno para despachar el Tratado? ¿Debe haber celeridad, dilatarse, manejo de los tiempos?

Cada día tiene su afán. Por ahora la estrategia del Presidente Boric es negociar las cartas bilaterales para mejorar el Tratado. Para ver resultados habrá que esperar al menos dos meses.

En el Senado, como Apruebo Dignidad, usaremos todas las herramientas reglamentarias y legislativas para aplazar lo votación y calzar con los tiempos que ha pedido el Presidente Boric. Sin embargo, en algún momento llegará la hora de votar. Yo lo haré en contra, pero los cálculos dan cuenta que están los votos para que se apruebe el TPP-11. Si esto ocurre, entiendo que el Gobierno no tiene un plazo legal para hacer el depósito y promulgar el Tratado. Esto es parte del análisis que está haciendo el Gobierno y entiendo que pronto habrá más claridad al respecto.

Quería consultarte, ¿cómo explicarle al vecino, a la vecina, que este Tratado no es conveniente para Chile, qué hay que decirle a la ciudadana, al ciudadano, que está escuchando debates técnicos, políticos, palabras como side letters…?

Hay dos razones poderosas por las cuales Chile no debe ratificar el TPP11.

Comercialmente es marginal o casi inexistente las rebajas arancelarias que se obtendrán, porque nuestro país ya cuenta con tratados comerciales con los 10 países firmantes del acuerdo. Es decir, nuestras exportaciones no aumentaran en un volumen relevante. Por lo tanto, en este ámbito el volumen de exportaciones a esos países no sufrirá mayores alteraciones.

El otro factor que hace inconveniente ratificar el Tratado es que el acuerdo es más de lo mismo en materia de compromisos económicos internacionales que Chile viene firmando desde la década del 90’, como los Tratados de Libre Comercio.

Chile ya no puede continuar exportando materias primas, tiene que elaborar productos con mayor valor agregado. En vez de seguir mandando concentrado de cobre debemos ser capaces de volver a producir cables, tal como ocurrió hasta la Unidad Popular.

También el Tratado es perjudicial para el Estado de Chile, porque lo obliga a poner en un segundo orden a las empresas públicas con el fin de que se privilegien a las empresas privadas. Esto es inaceptable y nos amarra de manos para un nuevo modelo de desarrollo donde lo público debe estar priorizado.

¿En todo esto se definen miradas y propuestas sobre cómo deben ser las relaciones comerciales y financieras de Chile con el exterior?

El tema de fondo es que este tipo de tratados no favorecen un cambio de paradigma desde el modelo neoliberal a otro que signifique mayor desarrollo para Chile. Es obvio que las economías están muy entrelazadas en la actualidad, pero hay que pararse con nuevas ventajas comparativas para cumplir con el mandato de mejorar las condiciones de vida de todos los y las chilenas. Eso se logra impulsando nuevas áreas productivas, por ejemplo, industrializar el litio, producir baterías para el proceso de electromovilidad que vive el mundo. Ese nuevo paradigma productivo queda relegado con el TPP-11.

 

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