El sello de las transformaciones en la Cuenta Pública del Presidente Boric

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Frente a lo que diría el mandatario este miércoles, la vocera de La Moneda, Camila Vallejo, expresó que se tratará de “proyectar los desafíos que tenemos hacia adelante, en los cuatro años de Gobierno” y que tiene que ver con “las reformas que hemos comprometido al país”. Se espera una mezcla de temas contingentes, como La Araucanía y la seguridad pública, con temas de proyección, como las reformas tributaria y de pensiones.

Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 30/05/2022. Siempre antes de una Cuenta Pública de la o el Presidente de la República, los periodistas intentan buscar partes de los contenidos, los legisladores tensan sus antenas, se instalan especulaciones y también presiones, y la ciudadanía parece la más tranquila a la espera de las palabras y anuncios presidenciales.

Rara vez se conoce realmente lo que viene. Pero en esta oportunidad es posible prever algo en base a lo que es el programa de Gobierno, los pasos dados en estos tres meses, los datos de la coyuntura y lo que busca, al final de cuentas, la administración de Gabriel Boric.

Y se mezcla la contingencia con el período de cuatro años. Porque nadie debería tener dudas de que en el discurso del Presidente estará La Araucanía, la delincuencia y la seguridad pública, la inflación y el alza en el costo de la vida, entre otros asuntos del momento. Tampoco deberían existir dudas de que Gabriel Boric relevará las medidas avanzadas y por avanzar en transformaciones, reformas y apoyos a la población.

Sería extraño que el sello de las transformaciones no estuviera como relato en la Cuenta Pública del mandatario.

La vocera de La Moneda, Camila Vallejo, declaró ante la prensa que el discurso presidencial (que antes era los 21 de mayo), no solo estará enfocado en “dar cuenta al país de lo que se ha hecho en estos dos meses y medio de trabajo como Gobierno, sino también proyectar los desafíos que tenemos hacia adelante, en los cuatro años de Gobierno que tenemos que enfrentar con mucha decisión y compromiso”.

Puso énfasis en que los contenidos a exponer el miércoles tendrán que ver con “las reformas que hemos comprometido al país” al tiempo que reiteró que “los cambios y las transformaciones son profundas, tenemos que hacerlo con harta legitimidad social y para eso la importancia de los diálogos con los distintos actores involucrados”. Así, manifestó que “la Cuenta Pública va a estar principalmente enfocada en dar información de lo que se ha hecho, pero también proyectar lo que viene”.

En esa línea, Camila Vallejo indicó que “hablamos de justicia tributaria, de una reforma profunda en la salud, en materia de pensiones, de cuidados, medioambiental, de modelo de desarrollo, entre otras áreas”.

Dando cuenta de esa mezcla de coyuntura con estrategia de mediano y largo plazo, la vocera de La Moneda expresó que “somos un Gobierno de cambios, pero que también tiene presente todos los días las urgencias y por eso la proyección de los cambios va siempre acompañada de las medidas que como país nos invitan a asumir, porque son urgentes, como el tema de la seguridad y el costo de la vida”.

Medidas y reforzamiento de agenda propia

En estas semanas, desde partidos del oficialismo y organizaciones sindicales y sociales, se destacó la necesidad de reforzar la agenda de transformaciones que es prioritaria para el Gobierno, y en eso caben las reformas tributaria y de pensiones, el nuevo diseño para enfrentar la pandemia del Covid-19, la recuperación de 500 mil empleos para mujeres trabajadoras, la jornada laboral de 40 horas semanales, el avance a un sistema universal de salud, la ley integral de violencia de género, el diálogo con pueblos indígenas, y progresos en vivienda y medioambiente.

Seguro que habrá alusión a la firma del Acuerdo de Escazú, el acuerdo para llegar a los 400 mil pesos de salario mínimo, los subsidios para trabajadoras y trabajadores de Mypimes, la mayor inversión en Educación, la nueva agenda gubernamental de derechos humanos y reparación para víctimas de la represión en torno de la revuelta social de 2019, entre otras medidas.

Parece innegable que la Cuenta Pública aborde el proceso constituyente, lo que ha significado tener el borrador de la nueva Constitución, el desafío de un plebiscito que sea informado, y todo lo que implica estar viviendo este momento participativo en torno de un nuevo texto constitucional.

Todo tiene que ver con relevar la agenda propia y la hoja de ruta que debe, por encima de las contingencias, orientar al Gobierno y su base política, social y electoral.

Quizá cae en contexto lo que el Presidente Boric escribió en la presentación de su programa de Gobierno: “En este contexto de incertidumbre, necesitamos un gobierno que acompañe los cambios que nacieron de la gente y que al mismo tiempo enfrente con decisión los retos a los que nos enfrentamos como sociedad. Que consolide, paso a paso, pero decididamente, un nuevo Chile en el que “nadie se quede afuera”.

Como es previsible, en el oficialismo esperarán sintonizar con la Cuenta Pública, valorar lo hecho por el Gobierno en estos casi tres meses y respaldar las medidas y acciones que vendrán, y desde la oposición preparan los dardos para cuestionar el discurso presidencial y, probablemente, darle por flancos abiertos o de debate, como el estado de excepción, la percepción de inseguridad y errores no forzados.

Así como el Presidente debería potenciar las medidas positivas tomadas y avances en varias materias, también estaría obligado a reconocer situaciones negativas que debió enfrentar el Gobierno desde sus propias filas, pero es una oportunidad de despejar nubarrones que eclipsaron su gestión, sin fingir ante tropiezos ocurridos inclusive dentro de su gabinete.

Para muchos, esta es otra oportunidad para Gabriel Boric de reinstalar la agenda propia, apropiarse del escenario para imprimir su relato e ir sobre los temas de alto interés para su administración.

 

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