En la línea de la militarización se está concretando la actuación del Ejército en la zona, lo que eleva la tensión. Ministro del Interior anunció “puesto de mando conjunto” de Carabineros, PDI y el Ejército. General director de Carabineros, dijo que es conveniente “ir incorporando a las Fuerzas Armadas con todas sus capacidades”. A eso se agrega el camino que exigen colectividades oficialistas y ultraderechistas de decretar Estado de Sitio y dar luz verde a la actuación de militares, mientras empresarios y grupos civiles de la zona plantean usar armamento: “Llamamos a todos a defendernos, a portar armas”. En la mira están las comunidades indígenas. Desde la oposición se insistió en que la situación se debe enfrentar desde el punto de vista político, social y de derechos.

Equipo El Siglo. Temuco. 23/02/2021. En esta región, en efecto, la tensión sube, no baja. Contribuyó la reunión convocada por el Presidente Sebastián Piñera a altos mandos del Ejército, de la Defensa Nacional, junto a los jefes de Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI) en que el mandatario dio un paso decisivo para involucrar directamente a las Fuerzas Armadas (FFAA) en “combatir el terrorismo” y “la violencia” en La Araucanía.

De acuerdo a versiones extraoficiales, planes secretos involucrarían coordinación de mandos de Carabineros, la PDI y el Ejército, aprovechando el Estado de Excepción por Catástrofe. En las operaciones a desarrollar la conducción política estaría a cargo del ministro del Interior, Rodrigo Delgado. Generales de las policías y de los militares, junto a oficiales de menor rango, unidades operativas y de Inteligencia, tropas desplazadas, serían parte del plan que, por cierto, se concentrarían en zonas de las comunidades indígenas.

Se implementarían estrategias y metodologías de “mantención del orden interno”, seguridad nacional y combate antisubversivo. Militares y policías cuentan con el apoyo y el aval político del gobierno para su actuar.

No se supo el real contenido del encuentro en La Moneda entre Piñera, Delgado, el ministro de Defensa y los jefes policiales y militares, pero se asume que allí se hizo un primer trazado de medidas a tomar y donde existiría coordinación entre todos esos estamentos.

Como confirmación de esta línea de trabajo, el general director de Carabineros, Ricardo Yáñez, dijo a la prensa que es conveniente “ir incorporando a las Fuerzas Armadas con todas sus capacidades” a las operaciones en La Araucanía. El Ministro del Interior, reforzando la decisión de sumar a los militares, afirmó que “el Ejército ha logrado prevenir situaciones”.

Este miércoles, aquí en la zona, Rodrigo Delgado materializó un acuerdo tomado en La Moneda. “Desde las diez de la mañana en La Araucanía tenemos cinco puntos de control que están siendo trabajados de forma conjunta. Y lo primero a destacar es la constitución en cada una de las regiones de un puesto de mando conjunto en el que colaboran Carabineros, la PDI, el Ejército y el Intendente de cada región”, en referencia a La Araucanía, Los Lagos y Biobío.

Precisó que hay “equipos mixtos” laborando, es decir, policías y militares, y planteó que en la estrategia en desarrollo se debe tener disponibilidad de “todos los recursos”. En el caso de los uniformados, además de su armamento y equipos de protección, se asume el desplazamiento de carros blindados, vehículos de guerra, carros lanza agua y lanza gases. Además de equipos y personal de Inteligencia.

Eso, para el pueblo mapuche, organizaciones indígenas y de la sociedad civil y sectores de la oposición, apunta a la militarización de La Araucanía donde, por lo demás, debido a la situación de excepción por la pandemia, ya hay presencia de militares, además de carabineros y detectives de la PDI.

En el gobierno y los mandos de uniformados hay claridad de que en los últimos meses se acrecentaron los atentados incendiarios contra casas, maquinaria agrícola, vehículos, campos, en una escala comparativa mayor que hace un par de años.

Empresarios quieren estar armados

Esto se produce cuando en declaraciones a la prensa, representantes del empresariado de la zona o personas vinculadas a familias de agricultores, plantearon que aquí puede haber “una guerra civil” y defendieron la posibilidad de estar armados para repeler ataques y defender a sus familias.

En estas semanas hubo varias protestas de empresarios y familias en La Araucanía en que, según testigos en varios puntos, se vio el porte de armas y de objetos contundentes, y donde se criticó la debilidad del gobierno “para combatir a los violentistas”. Se reivindicó la defensa propia y contar con posibilidad de repeler armados los ataques.

Hubo una manifestación en el centro de esta ciudad denominada “pantalonazo”, desafiando a La Moneda y a Sebastián Piñera a que “se ponga los pantalones”. También estos sectores reivindican la presencia y acción de las Fuerzas Armadas para “atacar al terrorismo” que ellos indican están en grupos de mapuches y “grupos violentistas”.

Como ejemplo, circuló un documento de la organización Acción de Defensa de La Araucanía (ADAR), donde se sostuvo que “hemos llegado a un punto de quiebre donde ha quedado en absoluta evidencia que no existe Estado de Derecho, por lo tanto no se nos puede juzgar por las mismas leyes”. Y se enfatizó: “Los violentitas solo entienden con violencia, no con palabras, ni querellas ni llamados al diálogo. Un terrorista muerto es un problema menos. Llamamos a todos a defendernos, a portar armas, a usarlas SIN MIEDO. Recurran a las armerías y enseñen a sus hijos y familiares a usarlas ya que es la única vía de solución”.

La derecha exige Estado de Sitio y uso de las FFAA

En concordancia con lo anterior e incluso planteando medidas más duras, hubo expresiones desde la ultraderecha y la derecha para aplicar “mano dura” en La Araucanía.

El senador Evópoli Felipe Kast, declaró que “antes de hablar de un acuerdo, hay que reconocer que la estrategia en La Araucanía ha fracasado rotundamente, de este gobierno, de los gobiernos anteriores. En el corto plazo hoy necesitamos Estado de Sitio, es evidente, hoy estamos en una situación de descontrol”.

Nada más y nada menos que el presidente de la Cámara de Diputadas y Diputados, Diego Paulsen, llamó a decretar el Estado de Sitio en la región. “Los anuncios de ayer del Presidente Sebastián Piñera no son suficientes. Es urgente decretar Estado de Sitio en La Araucanía y en Arauco -enfatizó-  para frenar el desborde de violencia organizada que hay”. En tono agresivo declaró que “es la hora de que el Estado de Chile se ponga los pantalones y podamos enfrentar lo que hoy está ocurriendo”.

El ultraderechista José Antonio Kast, del Partido Republicano, no solo se mostró en desacuerdo con el llamado al “acuerdo nacional” hecho por Piñera, sino que se mostró partidario de ejercer la fuerza de una vez por todas. “En La Araucanía no quieren más acuerdos, quieren terminar con el terrorismo y la violencia, y eso no lo van a lograr los políticos, sino las Fuerzas Armadas y de Orden. ¡Es tiempo que recuperemos el Estado de Derecho!”, colocó en las redes sociales el personero ultraconservador.

Rojo Edwards, también ultraderechista del Partido Republicano, expresó, en tácita referencia al gobierno, de que en la región “se requieren pantalones” y no acuerdos. Increpó: “¿Necesita acuerdo el Presidente para frenar el terrorismo en la #Araucania?”. Y descalificó al Instituto Nacional de Derechos Humanos y sectores políticos a colocar en Twitter: “¿Acuerdo para defender a las víctimas? ¿Con el INDH? ¿Con el F. Amplio? Deben estar muertos de susto los violentistas de la #Araucania”.

Tere Marinovic, la ultraderechista candidata a la Convención Constitucional, compartió el hashtag #EstadodesitioAhora y expresó “¿Qué sentido tiene que en un Estado de Derecho se le confiera al Estado el monopolio de la fuerza si éste no lo emplea para defender a la ciudadanía y combatir el narcotráfico y el terrorismo?”.

El candidato presidencial de Renovación Nacional (RN), Mario Desbordes, planteó que “el gobierno junto con convocar a la mesa (de acuerdo nacional) tiene que dotar a las policías de las herramientas materiales, del equipamiento necesario para enfrentar a estos grupos (“violentistas”) y planteó que “tenemos que darle una vuelta a la posibilidad de que las Fuerzas Armadas apoyen tecnológicamente en el sur”.

El nudo controversial

En una columna de opinión publicada por El Mostrador, el experto Richard Kouyoumdjian, expuso que “el Gobierno está incluyendo a los institutos armados en el problema, situación muy contraproducente por múltiples razones”. Apuntó que “las Fuerzas Armadas no pueden actuar contra chilenos. A nivel mundial ya no se practica el uso de la fuerza militar para pacificaciones o establecer soberanía y Estado de Derecho. Y no veo que sea el caso en Chile de ir contra esa práctica, a pesar de que tenemos un régimen de estados de excepción que lo podrían permitir. Quizás es hora de hacer un esfuerzo y entender de qué se trata el problema y así comprender cómo se soluciona. Lo realmente claro, a estas alturas, es que el problema no es solo delictual, como nos pretende hacer creer el Gobierno, ya que, si así fuera, sería fácil de resolver”.

Daniel Jadue, alcalde de Recoleta y presidenciable, expresó que “no sé si el gobierno tiene la legitimidad para poder abordar esto, yo no sé si su cuando el Presidente habla de un acuerdo nacional, nunca nos invita a nosotros, así que no sé qué tan nacional es, el Presidente habla con los que piensan parecido a él”.

Jadue sostuvo que “este gobierno ya fracasó, fracasó en el orden público, fracasó en la seguridad, fracasó en administrar este conflicto político histórico (en La Araucanía), la deuda histórica con nuestras primeras naciones. No ha hecho nada”, enfatizó.

La candidata presidencial del Partido Socialista, Paula Narváez, declaró que “este problema no se resuelve con medidas de seguridad ni menos con medidas militares”.

Apuntó que “la seguridad de La Araucanía solo puede nacer de acuerdos políticos con el pueblo mapuche. Las medidas propuestas (por el gobierno este lunes) incrementarán la conflictividad y arriesgan vulneraciones a los derechos fundamentales por cuanto el Gobierno ha carecido de voluntad para hacer las propuesta de refundación de carabineros que el país necesita”.

En Twitter, el abogado de la Universidad de Chile, Claudio Nash, indicó que las afirmaciones de Ricardo Yáñez, jefe de Carabineros, a favor de que entren a la zona las FFAA, muestra una visión de militarización en La Araucanía. “Esta militarización  es una cultura enquistada en Carabineros y es la fuente de las violencias, la lógica del enemigo interno. Por ahí no hay salida”.

Pero es la apuesta del gobierno de Sebastián Piñera, la derecha y la ultraderecha, de los empresarios y de los mandos policiales y militares.

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