El mapeo de candidaturas a convencionales, gobernadores, alcaldes y concejales. Se registran 22 mil candidatos para 2.768 cargos, en lo que será una confrontación político/electoral determinante entre fuerzas conservadoras y transformadoras.

Patricia Ryan. Periodista. Santiago. 11/01/2021. Ya no vale la pena llorar sobre la leche derramada o seguir con cuentas ficticias. Está todo zanjado respecto al mapa electoral que dibuja las fuerzas que van a la competencia por dos mil 768 puestos de convencionales (Convención Constitucional), gobernadores, alcaldes y concejales, que incluye al menos tres pactos, una veintena de partidos y miles de independientes.

Todavía faltan trámites y la cifra exacta se conocerá en unos días, pero  hay alrededor de 22 mil candidatas y candidatos corriendo para los comicios del 11 de abril próximo, fecha en que decidirá la gente respecto a las propuestas y candidaturas. Como sea, a partir del 11 de febrero empieza la batalla con el inicio legal de las campañas, que desplegará a miles de candidatas y candidatos por las 16 regiones de Chile, junto a otros miles de personas que apoyarán a los pactos, partidos, organizaciones sociales e independientes.

Los cargos a llenar son 155 integrantes de la Convención, 16 gobernadores, 345 alcaldes y 2.252 para concejales.

De acuerdo con el Servel (Servicio Electoral), el 11 de abril podrán votar 14 millones 900 mil 089 personas: 7.642.418 mujeres y 7.257.671 hombres. Habrá 414.915 extranjeros habilitados para votar. Más allá de ese dato, algo que preocupa en distintas esferas, es el continuo abstencionismo que se está produciendo en Chile en los últimos años.

En torno de estas elecciones hay una primera confrontación político-electoral, y es entre las fuerzas conservadoras y las fuerzas transformadoras, las primeras representadas en Chile Vamos y los partidos de derecha y ultraderecha, y la segunda fundamentalmente en la lista de Chile Digno, Frente Amplio y otros sectores de izquierda, sociales e independientes. Gravita, por cierto, la alianza de los sectores socialdemócratas, democratacristianos y liberales.

Luego vienen disputas como la que se materializará entre la ex Concertación y la lista de fuerzas antineoliberales, que marca una diferenciación en el campo opositor y donde los resultados incidirán en el futuro político, seguramente impactando, por ejemplo, la elección presidencial.

La ex Concertación, en cuanto a la elección de convencionales, tiene la hegemonía en la denominada “Lista del Apruebo”, conformada por la Democracia Cristiana, Partido Socialista, Partido Por la Democracia, Partido Radical, Partido Progresista y Ciudadanos, y el movimiento Nuevo Trato (Partido Liberal, ex diputados de Revolución Democrática e independientes). En el ámbito antineoliberal está la lista “Apruebo Dignidad”, integrado por el Frente Amplio y Chile Digno (Partido Comunista, Frente Regionalista Verde Social, Acción Humanista), Partido Igualdad y otras fuerzas políticas de izquierda, sociales e independientes. Se inscribió el pacto “Dignidad Ahora”, del Partido Humanista y una lista del Partido Ecologista Verde y otra de Unión Patriota.

En la derecha va la lista de “Chile Vamos” (Unión Demócrata Independiente, Renovación Nacional, Evópoli) que logró un acuerdo con el ultraderechista Partido Republicano, y que llevará como independientes a militantes del PRI.

Según los datos manejados hasta este martes, hay 2.213 candidatos independientes, patrocinados por 408 mil personas, que aspiran a cupos en la Convención Constitucional.

En cuanto a elección de gobernadores, alcaldes y concejales el panorama es variopinto con varios pactos, acuerdos, pactos por omisión, competencias incluso intra-conglomerados (como la separación entre la Democracia Cristiana y el Partido Socialista) y casos que obedecieron a realidades muy particulares en algunas comunas, sin replicar lo que fueron acuerdos nacionales entre los partidos políticos.

El 2021 partió sin descanso -sin obviar la agudización de la pandemia del Covid-19- en el terreno político, y sin diciembre y la primera quincena de enero fue activa, estresante y complicada por la definición de listas y candidatura, ahora se vienen dos meses de campaña muy fuerte, de exposición de propuestas y las consabidas dinámicas mediáticas, donde se juegan el estado en que quedará la correlación de fuerzas político-electorales y la composición de la Convención Constitucional que redactará la nueva Constitución.

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