Secretario general del PC no descartó primarias comunales entre ex Concertación, FA y Chile Digno. Dijo que en gobernadores, lista de Frente Amplio y Chile Digno puede ser primera fuerza.

Hugo Guzmán. Periodista. 06/11/2020. “El pueblo quiere protagonizar este proceso de forma movilizada, organizada, con debates, con participación”.

“Habrá que exigir un vínculo de los convencionales con asambleas del pueblo, que la discusión y conclusiones sean vinculantes con la Convención”.

“El pueblo sabrá evaluar la calidad de autenticidad de los liderazgos que se propongan de candidatos a convencionales”.

“En muchos lugares, esas primarias van a superar a Chile Digno, y van a comprometer candidaturas del Frente Amplio, y a la ex Concertación”.

“En regiones la lista que podríamos articular con el Frente Amplio y Chile Digno, puede transformarse en la primera fuerza de tres”.

Lautaro Carmona, secretario general del Partido Comunista, y que está participando en conversaciones permanentes con otras colectividades opositoras, entró de lleno a describir el panorama y las proyecciones en temas tan delicados como decisiones respecto a las candidaturas a convencionales, alcaldes y gobernadores

Siguen apareciendo encuestas, análisis, entrevistas, notas, que hablan de que los integrantes de la Convención Constitucional no sean “los mismos de siempre”, no sean los políticos, sino gente del mundo social, independientes.

Lo que hay en esa formulación tan reiterada es una directa y dura crítica a la actividad de muchos partidos políticos que en más de una ocasión se apropiaron de lo que el pueblo logró y conquistó a través de la movilización social. Al mismo tiempo, hay una forma de hacer política prescindiendo del movimiento popular, de tratar de administrar esa presión y manifestación social. Teniendo en cuenta lo que pasó al término de la dictadura y esa política de desmovilizar al pueblo, es una experiencia que hoy el movimiento social no quiere que se repita. El pueblo quiere protagonizar este proceso de forma movilizada, organizada, con debates, con participación.

¿Pero al final de cuentas cómo se logra que el pueblo, que el movimiento social, tengan sus candidatos a la Convención, cuando hay más de 15 partidos políticos peleando por tener los cupos?

El pueblo no solo tiene la inteligencia que le permitió obligar a un plebiscito para pronunciarse por una nueva Constitución, cuando algunos decían que había que estar preocupado de otros temas de la gente. El pueblo demostró que sabe  por qué está luchando. El resultado del plebiscito 80-20 (por nueva Constitución y Convención Constituyente) es irrebatible y anuncia cambios de fondo, estructurales. Se vio ese acuerdo de noviembre del año pasado, un día pasada la medianoche, que estableció cantidades de la Convención y un quórum que es un candado a cambios de fondo. Y ahora, cientos de miles, sino millones de personas, ven que no caben dentro de una Convención con 155 electos, más los escaños reservados para pueblos originarios.

El tema es cómo el pueblo vela porque sus contenidos de demandas estén presentes. Primero, manteniendo, fortaleciendo y enriqueciendo las asambleas que tengan, donde se definan los contenidos constitucionales, eso a nivel de los trabajadores, de los sindicatos, de los pobladores, juntas de vecinos, estudiantes, de los artistas, del mundo de los derechos humanos, entre los pueblos originarios y a nivel territorial. Habrá que exigir un vínculo de los convencionales con esas asambleas del pueblo, que la discusión y conclusiones sean vinculantes con la Convención. Lo segundo, es estableciendo comités o instancias que reúna a especialistas en temas constitucionales, para que le dé forma a la petición que está haciendo el pueblo en asambleas auto convocadas u otros espacios. Hay que evitar que al final se considere que los tenidos fueron impuestos por la superestructura, y garantizar participación ciudadana.

En relación a tu pregunta específica, el pueblo sabrá evaluar cuál es la calidad de autenticidad de los liderazgos que se propongan de candidatos a convencionales, de militancia o no militancia, pero de directo vínculo con el movimiento social.

O sea, aparte de las candidaturas, ¿tú planteas que será decisiva la participación de la gente a través de cabildos o asambleas al mismo tiempo que el funcionamiento de la Convención?

Exactamente, y eso no es ninguna originalidad, porque si uno quiere un proceso participativo, no puede remitir al espacio de los representantes el total de lo que se haga. Los convencionales electos tendrán que estar vinculados con el proceso que está viviendo el movimiento popular en todas sus expresiones, a las expresiones políticas de los sectores democráticos. Yo creo que no va a haber un movimiento que suelte el control y la vinculación hasta que no termine la tarea de una nueva Constitución y hasta el plebiscito de salida el 2022.

En todo esto, existe el temor de que los partidos podrían disfrazar a algunos de sus dirigentes o militantes para hacerlos aparecer como representantes sociales, académicos o de la sociedad civil, cuando en realidad representarán a un partido.

Es una prevención que algunos, con cierta razón, tienen presente. En el caso del Partido Comunista, me atrevería decir también en el caso de Chile Digno, va a estar a prueba de fiscalización popular el vínculo real con el movimiento social. Eso se verá cuando haya candidatas y candidatos a convencionales, con militancia partidaria o sin militancia partidaria.

¿El Partido Comunista dará lugares a gente sin partidos, del movimiento social, independientes?

No es que vayamos a dar lugares, sino que corresponde que liderazgos que han ganado un espacio y están vinculados al movimiento social, tengan que estar incorporados a nuestra propuesta de candidatos y candidatas. También corresponderá a quienes tienen esa condición de independiente. Porque lo que tienen aquellos, es una no militancia partidaria, pero sí un compromiso con las transformaciones del país, tienen un compromiso con el movimiento social y sindical. Creo que el movimiento popular podrá sentir la tranquilidad y la satisfacción de que los nuestros y nuestras serán servidores públicos a todo evento, consagrados por vocación a la lucha por la transformación y estarán validados por la ratificación y la opción que haga la gente.

Las dos listas a convencionales

Las candidaturas deben estar inscritas el 11 de enero. Faltan dos meses. ¿No hay que apretar el acelerador para tener candidatos? ¿Finalmente habrá dos listas desde el campo opositor?

Mira, despejemos algunas cosas. Solo entre partidos políticos que se definen como de oposición, hay 14. Si uno incorpora movimientos políticos, que también se definen como de oposición, a lo menos hay 20 más. Es decir, hay 24 orgánicas, y en la inmensa mayoría de lugares a elegir, hay seis espacios para candidaturas. En ese cuadro, dos listas son capaces de recabar mucho más adhesión electoral y no pierden la eficacia de electividad de convencionales. Si hay un debate, que lo hemos visto, de quién se queda con el rótulo de ser unitario, yo les diría que hagan saber públicamente la fórmula para tener solo una lista y que sea representativa. Porque aquí no hay magia. Chile tiene 28 distritos, la cantidad a elegir está definida, que digan entonces cómo se hace. A menos que algunos crean que la unidad se resuelve entre quienes ponen los candidatos y los otros ponen los votos.

Poniendo las cosas sobre la mesa. Dirigentes de la Convergencia Progresista hablan de una sola lista y sostienen que eso es ser unitarios. ¿El asunto es que digan dónde ellos no llevarían candidatos para dar espacios a los otros conglomerados?

Evidentemente, de eso se trata.

Claro que en estas semanas se habló de más de dos listas. Ahí se reduce la competitividad.

Si van más de dos listas, la situación es peligrosa. Se van a perder convencionales. No hay que perder de vista que estamos luchando por un umbral de 2/3, mínimo, que nos garantizaría avanzar hacia una nueva Constitución. Con más de dos listas eso va a costar mucho más.

Como sea, el riesgo de más de dos listas no está superado.

No. Por eso hay que tratar de argumentar con respeto a quienes no se sientan integrados y dar señales de apertura de cómo integrar. Esto no se trata de lo toma o lo deja, porque esa no es la relación con el movimiento social.

¿Y cómo están viendo el potenciar dos listas?

Si hay dos listas, nosotros hemos manifestado con acuerdo de quienes están en Chile Digo, y en Unidad para el Cambio, de que es posible hacer una lista de Chile Digno y el Frente Amplio. El Frente Amplio tendrá que discutir. Nosotros tenemos esa disposición y voluntad. También están esos liderazgos sin militancia, y que tienen un real compromiso de terminar con el sistema neoliberal y de avanzar hacia la democratización plena de la sociedad chilena.

Elección de alcaldes, gobernadores

Vienen las elecciones de alcaldes. ¿En qué estado están las cosas? Ahí también está abierto el tema de la unidad de la oposición, se están barajando distintas fórmulas, incluso por comunas específicas.

Nosotros como Unidad para el Cambio y me atrevería a decir también en Chile Digno, tenemos la determinación de levantar candidaturas de hombres y mujeres a alcaldías, en todos aquellos lugares que tenemos una correlación de fuerzas, que podemos competir.  Estamos por definir las mejores candidaturas en una colegiatura si no hay un acuerdo previo. Dirimir en primarias convencionales. En muchos lugares, esas primarias van a superar a Chile Digno, y van a comprometer candidaturas del Frente Amplio, y en algunos lugares específicos esas primarias van a ir más allá, y van a comprometer a la ex Concertación. En cada lugar, comunal, está viéndose qué es lo más efectivo para ganar una alcaldía a favor de las posturas de transformación y quitarle espacios a la derecha.

Es decir, no es que haya un acuerdo nacional entre conglomerados de la oposición, sino que en algunas comunas pueden darse situaciones específicas, como que ustedes y otros partidos de Chile Digno, Frente Amplio y Convergencia Progresista definan candidato por primarias.

Así es, en algunas comunas creo que eso será así. Sobre todo porque a nivel de bases de estima que es el óptimo. Hay otros lugares en que lamentablemente van a operar las posiciones más superestructurales y vamos a competir. Pero creo que va a primar una mirada más sabia de recurrir a primarias convencionales para definir candidaturas, esto alrededor de mediados de noviembre o un poco más. Esto está en la iniciativa de todas las partes, aquí no puede haber quien espere a que le vayan a preguntar.

¿Ese camino garantiza mejor el triunfo de la oposición en las municipales? Porque en un momento se dijo que una amplia división podía abrir el camino a triunfos de la derecha.

En el plano alcaldicio, donde la ex Concertación no planteó una agenda de convergencia por primarias legales, como sí lo planteó a nivel de gobernadores, la posibilidad de acuerdo o primarias convencionales está abierto al debate político pero debe ser de interés de todas las dirigencias nacionales. Asumo que todos queremos limitar los triunfos de la derecha. Pero legitimemos la diversidad dentro del conjunto de la oposición para que haya reciprocidad y retribuciones y se potencie el respeto entre todos y buscando un alto grado de eficacia electoral.

¿Y cómo está la situación respecto a las candidaturas a gobernadores?

Creo que en cuanto al Frente Amplio y Chile Digno hay tremendo espacio para convenir candidaturas comunes y dirimiendo algunas por primarias convencionales. Eso va a arrojar, y ese será el desafío, el poder consagrarnos en primera fuerza entre tres, es decir, frente a la derecha y la ex Concertación.

Algunos dicen que, al no ir con la ex Concertación, se posibilita que gane la derecha. Por favor, si alguien me dice que con lo que pasó con Víctor Pérez (renunciando al Ministerio del Interior), con la represión del gobierno de derecha contra las movilizaciones, con el desborde absoluto que tiene Sebastián Piñera, la derecha tiene garantizado per se el 40% de votos, es que está viviendo en otro país.

Si hay una emulación entre las listas, en muchas regiones la lista que podríamos articular de mutuo compromiso con el Frente Amplio y Chile Digno, puede transformarse en la primera fuerza de tres, y si no se garantiza el 40%, será la que pase a segunda vuelta. Ése es el legítimo propósito que tenemos.

 

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