Se reanimó exigencia de renuncia de Mario Rozas. Defensa de oficial enredó al alto mando. Se recordó los 300 amputados en los ojos y 9 mil denuncias de apremios.

Equipo ES. 21/08/2020. Embarrada salió la institución de Carabineros con la detención del teniente coronel de Fuerzas Especiales (FFEE) de esa entidad, Claudio Crespo, acusado de la acción con un proyectil que dejó ciego al estudiante Gustavo Gatica en noviembre del año pasado durante manifestaciones sociales en la zona de la Plaza de la Dignidad (Plaza Baquedano). Este caso se suma a otros en que miembros de la policía dejaron sin visión a la trabajadora Fabiola Campillay y que causaron la pérdida de un ojo a alrededor de 400 personas durante protestas el año pasado. Se suman más de 9 mil denuncias por apremios y delitos de parte de personal de Carabineros. Ante el caso del teniente coronel, se volvió a pedir la renuncia del general director de la institución, Mario Rozas, último responsable de las acciones de sus subalternos y quien en su momento dijo que no había errores en los procedimientos en contra de manifestantes. Él, y el alto mando, están más entrampados por este caso, y además porque desde la defensa del oficial se indicó que otros habrían sido los autores de los disparos de balines en contra de Gatica y difieren de la medida por la que la entidad habría desvinculado al oficial en junio pasado.

“Abusando de su cargo, con la intención de castigar”

De acuerdo al persecutor Francisco Ledezma, el teniente coronel Claudio Crespo disparó contra Gustavo Gatica provocándole heridas oculares que derivaron en la ceguera total.

Indicó que el teniente coronel de Carabineros “abusando de su cargo, con la intención de castigar, disparó la escopeta antidisturbios directamente al tercio superior del cuerpo de manifestantes, impactando a la víctima Gustavo Gatica Villarroel, quien se encontraba en el grupo referido, precisamente entre el tirador y a una distancia de 25.4 metros”. Precisó que en las circunstancia del hecho “no existía riesgo alguno para la integridad de los carabineros” que estaban reprimiendo a los manifestantes.

Este viernes, la Fiscalía Centro Norte publicó en su cuenta de Twitter: “Detenido imputado por disparar a joven estudiante en una manifestación en Santiago el 8/nov/2019, dejándolo con pérdida total de visión. Investigación dirigida por Fiscalía Regional Centro Norte con Brigada DDHH y LACRIM. Será formalizado hoy por Fiscalía Alta Complejidad”.

Crespo quedó detenido y en vías de ser procesado por el delito correspondiente, sumándose a la larga lista de oficiales y funcionarios de la policía uniformada investigados y procesados por atentar contra la salud y la vida de ciudadanos, principalmente jóvenes y mujeres.

También se supo que el teniente coronel había sido dado de baja en junio pasado, no precisamente por dejar ciego al joven estudiante, sino por hacer desaparecer imágenes y cometer irregularidades en el manejo de la cámara de video que tenía en el momento de los sucesos.

Hasta donde se sabe por trascendido, el oficial Crespo era conocido en FFEE por su agresividad y prepotencia y gozaba del aprecio de generales y colegas por sus actuaciones en contra de manifestantes. Se le conocía como “G-3”.

No todo estaría cerrado en este caso, ya que desde la Policía de Investigaciones (PDI), se dijo que “la responsabilidad de otros participantes de esos hechos es materia de investigación”. De tal manera que no está descartado que más miembros de Carabineros aparezcan ligados al crimen en contra de Gatica.

En medio de todo, desde la PDI y la Fiscalía se resaltó que parte de la investigación se efectuó con modernos procedimientos científico-técnicos, de balística, con proyecciones 3D y de “alto estándar de prueba”.

Actuó en “defensa de su persona”

La defensa de Claudio Crespo negó que él fuera el responsable del disparo de los proyectiles en contra de Gustavo Gatica, indicó que el teniente coronel no estaba en el lugar de los hechos y que no es real la causa por la cual fue dado de baja desde Carabineros hace dos meses. Además, se puso en duda el procedimiento de la PDI. Todo este instaló interrogantes que debería responder el alto mando que encabeza Mario Rozas.

Jorge Martínez, abogado del teniente coronel, dijo a la prensa que “no es posible establecer (lo sucedido y la acusación contra su defendido), porque en Chile no existe esa tecnología para establecer la posición de un tirador en un evento de orden público”.

Luego, apuntó que “él en ese momento no se encontraba en el lugar. Estaba en la Iglesia en Asunción en un procedimiento porque existían saqueos”. Y agregó que “puedo decir con mucha seriedad y tranquilidad que Claudio Crespo no es autor de los disparos de Gustavo Gatica. Él no fue el autor del disparo. De hecho, a la hora del disparo él estaba procediendo, como se usa en la jerga policial, en la iglesia que fue atacada”.

Si eso fuese así, Carabineros debería precisar qué oficiales y funcionarios eran los que estaban en el área donde se hirió a Gatica.

Martínez aseveró que el acusado “no reconoce responsabilidad. Por supuesto que no está tranquilo”, añadió.

Además, en la línea de explicaciones y justificaciones que suelen aplicar los mandos policiales y los abogados que defienden a uniformados acusados de agresiones, apremios, abusos y violaciones a derechos humanos, el abogado planteó la tesis de que los Carabineros, y en particular Claudio Crespo, actúan en defensa propia cuando disparan balines y bombas lacrimógenas.

“Él (el acusado teniente coronel) tiene mecanismos de defensa que son muy claros para un carabinero en acto de servicio y además haciendo uso legítimo de la fuerza. Todos los funcionarios de Carabineros que operaron el 8 de noviembre efectuaron múltiples disparos, pero lo hicieron con un propósito propio, no lo hicieron con el propósito de lesionar, sino que de defensa de su persona y de la seguridad”, dijo Jorge Martínez. También es una declaración que entrampa al mando de la policía uniformada que, de acuerdo con analistas, son materias que se debería aclarar.

El abogado puso sobre la mesa otras dudas e interrogantes frente al general director y otros miembros del alto mando. Respecto a las grabaciones y la cámara que Crespo tenía de las horas y el día de los hechos, señaló que “él nunca borró ninguna información, lo que ocurrió es que llegaron del procedimiento después de las 2:30 de la mañana a la sala de evidencia, que estaba cerrada, y él guardó su tarjeta USB en su computador personal y esa misma evidencia fue entregada a las 6.30 de la mañana a la PDI. En eso estamos totalmente tranquilos. Su salida de Carabineros no tiene nada que ver con esto”.

Enfatizó: “Fue por un tema administrativo, debiera contestarlo el alto mando de Carabineros”.
Nueva petición de renuncia

Frente a esta situación, la diputada del Partido Comunista y abogada de derechos humanos, Carmen Hertz, dijo que es “absolutamente insostenible que este señor siga a cargo de Carabineros de Chile”, en referencia a la responsabilidad del general director de la institución Mario Rozas.

“No puede seguir a cargo de la fuerza policial que tiene el monopolio de las armas porque la han utilizado contra los ciudadanos y siguen viendo a los manifestantes como si fueran un enemigo al que es posible hacerle de todo, es posible intimidarlos, es posible matarlos, es posible lesionarlos, es posible dejarlos ciegos”, indicó la congresista.

El diputado de la Democracia Cristiana, Gabriel Ascencio, declaró que “el general Rozas sigue siendo responsable en el sentido de tener la obligación de colaborar para determinar y sancionar a los responsables por las violaciones a los derechos humanos que miles de chilenos sufrieron a partir del 18 de octubre en adelante”.

“El general Rozas ha tenido dos fallas solo esta semana”, puntualizó Ascencio, haciendo referencia a la intención que tuvo el jefe policial de colocar el nombre del antiguo miembro de la Junta Militar, Rodolfo Stange, a la Academia de Ciencias Policiales, lo que tuvo que echar atrás ante la protesta desde distintos sectores de la sociedad.

El rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC), el teólogo Álvaro Ramis, institución de la que es alumno Gustavo Gatica, dio a conocer un comunicado donde manifestó que “la detención del ex exteniente coronel de Carabineros, Claudio Crespo, como autor del disparo que dejó ciego a Gustavo Gatica, es un importante avance en la búsqueda de justicia, pero insistimos en que este crimen no es el resultado de un acto individual y aislado, sino una política de estado, sistemática, con responsabilidades institucionales que tanto Carabineros como el Gobierno deben asumir”.

Ramis expresó que “es muy importante ahora determinar la trazabilidad de la cadena de mando. No sólo en el caso de Gustavo, sino también en el de Fabiola Campillai, ambos con pérdida total de la vista, y de cientos de otras personas que sufrieron daño físico y vulneración de sus derechos fundamentales”.

Este viernes, agrupaciones de derechos humanos, parlamentarios, colectividades políticas y dirigentes sociales estaban exigiendo la renuncia de Mario Rozas, el esclarecimiento de todos los casos de disparos que provocaron víctimas oculares y que se determine la responsabilidad de los mandos.

Todo eso en la línea de que independiente de lo que ocurra con el teniente coronel, hay una situación que mantiene enredada, entrampada y embarrada a la entidad de la policía uniformada.

 

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