Defensor de los nativos de la Amazonía y opuesto a las dictadura militares. Joseph Ratzinger lo persiguió.

Agencias. 09/08/2020. El obispo español Pere Casaldáliga, defensor de los nativos de la Amazonía, opositor a las dictaduras militares en América Latina, defensor de los derechos humanos y uno de los principales representantes de la Teología de la Liberación latinoamericana, murió a los 92 años en Brasil, donde residía desde 1968.

Debido a sus ideas y prácticas que se contraponían a la corriente conservadora de la Iglesia católica, Casaldáliga fue perseguido e interrogado por el prelado Joseph Ratzinger, quien sería más tarde Papa Benedicto XVI. El Obispo tuvo que luchar contra razias internas y mantener una actitud de defensa de “la Iglesia de los pobres”, junto a los indígenas y pobladores, y enfrentándose específicamente a los militares brasileños.

Nacido en 1928 en Balsareny, en Cataluña, Casaldáliga se ordenó sacerdote en 1952 y partió en misión a Sao Félix do Araguaia, en el corazón de la Amazonía brasileña en 1968, en plena dictadura militar. Allí se opuso al régimen, a los latifundistas e incluso al Vaticano para defender a los campesinos sin tierras y a los indígenas.

“Nuestra tierra, nuestro pueblo, pierden a un gran defensor y un ejemplo de vida generosa en la lucha por un mundo mejor, que echaremos mucho de menos”, expresó en redes sociales el ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

Casaldáliga, quien vivió bajo una amenaza constante de los asesinos a sueldo de los latifundistas, formó parte de los fundadores de la Comisión Pastoral de la Tierra y del Consejo Indigenista Misionero, dos organizaciones clave en la lucha para la reforma agraria. A finales de julio, junto con otros 150 obispos brasileños, Casaldáliga firmó una carta abierta con críticas al presidente ultraderechista Jair Bolsonaro. En la misiva se aludía a la incompetencia del mandatario y su incapacidad para gestionar la crisis sanitaria del coronavirus, que ha dejado casi 100 mil muertos en Brasil, entre ellos varios centenares de indígenas.

Siempre estuvo al lado de las causas de los pueblos latinoamericanos, por la denuncia de violaciones a los derechos humanos, la reivindicación de derechos de los pueblos originarios y una Iglesia liberadora.

 

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