ENTREVISTA. “Hay datos que auguran que la reforma sea ratificada en el Senado”

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Lautaro Carmona, secretario general del PC analizó la contingencia, habló de desafíos como el plebiscito y las municipales y las elecciones internas de su colectividad.

Hugo Guzmán. Periodista. 17/07/2020. “En la derecha están muy preocupados pensando en qué es lo que viene con este Piñera superado”.

“Yo de la derecha no descarto ningún intento. Va proteger a como dé lugar sus mezquinos intereses”.

“Tengo confianza que mediante un trabajo perseverante, sistemático, logremos instalarnos como una fuerza que acrecienta su influencia”.

 

¿Cómo ha pasado la cuarentena?

Bueno, en la casa, tomando todas las prevenciones del caso, sin dificultades. Haciendo las vinculaciones y contactos vía telemática, zoom, Internet.

¿Le ha costado habituarse y agarrar esto de la tecnología para reuniones, conversaciones?

La verdad, no. Lo hice con entusiasmo porque entiendo que es un mecanismo de comunicación que es complementario a eso irreemplazable que es la conversación directa y presencial.

Hay un peligro de pasar todo el día conectado, gente que hace reuniones al atardecer o en la noche, los sábados, los domingos.

Eso es verdad. Cuesta construirse cierta disciplina, con horarios, particularmente en esto de tener jornadas muy extensas de trabajo y estar conectado. Cuando uno logra imaginar cierto horario, que sería lo más recomendable, otros y otras imaginan que uno está descansando, sin hacer nada y rompen esos horarios, se conectan y te hacen conectarte. Es un problema, cuesta sustraerse, y decir “hasta esta hora funciono”.

Debe pasar con las reuniones del Partido Comunista, de los dirigentes…

Sí, ha pasado. Te insisto que lo mejor es el trabajo presencial. Pero mantenemos la dirección colegiada, colectiva, estamos conectados.

¿Y su salud?

Bien. No he tenido alteraciones fuera de las habituales. Hay orientación médica que la cuarentena ayuda, como el reposo relativo. He tratado de armonizar todo, de mantener el vínculo con el grupo familiar, nos contactamos vía zoom.

¿En su cuarentena, en la casa, con quién está?

Con mi compañera. Estamos bien, resolvemos lo del abastecimiento, la organización, el contacto con la familia y actividades propias de los trabajos que no se perdieron del todo.

¿Y tiene que sacar a pasear mascotas, pedir permiso?

Claro, tengo tres mascotas, que tienen su identidad, su espacio, su reclamo. Son tres perras que son muy activas, salen, vuelven, pero no ha sido necesario pedir el permiso.

Pasemos a la política. Se viene la discusión y la votación en el Senado por la reforma constitucional para el retiro del 10% de fondos previsionales. ¿Incertidumbre, optimismo, tensión?

Existen condiciones dado el debate y las posiciones en la Cámara de Diputados y lo empático que fue eso con las expresiones del movimiento social, con caceroleo y la actividad en las redes sociales, los llamados de la CUT (Central Unitaria de Trabajadores), las organizaciones territoriales y de la ciudadanía. La primera prueba en el Senado será si ese mensaje tan contundente es capaz de comprometer a todos y todas las senadoras de oposición. No tengo un registro de que eso esté debilitándose, más allá de que algunos votarán con más resistencia, con más distancia. Quien rompa eso, tendrá que dar cuenta frente a la expectativa que tiene la población. Hay datos que auguran, por los procesos de reflexión y otras variables, de que la reforma sea ratificada conquistando el quórum requerido en el Senado. Son momentos tensos por la presión que ejercen en particular los empresarios de las AFP, y su expresión en las posiciones de gobierno. Todos sabemos que esa presión es brutal, sobre todo hacia la derecha y hacia ciertos sectores de la oposición. También es muy fuerte la expresión de exigencia que pone el movimiento popular, representado en las manifestaciones. Espero que haya coherencia y se escuche a quienes mandatan a quienes están en el Senado, que son los electores, la gente.

Hay decisiones como la de la directiva de la Unión Demócrata Independiente (UDI) de castigar a quienes voten a favor del retiro del 10%.

Esto es parte de cierto desborde que instaló el movimiento social en la perspectiva de superar el sistema dominante. Y eso lleva a que sectores de la derecha, como la UDI, no permitan nada. Ni la más mínima expresión de desborde. Y se presenta esto, de quienes adhieren al modelo imperante, adhieren a su partido, pero reivindican que actúan en función de los intereses de la gente que los eligió y que les exigen. Es decir, hay una relación estrictamente electoral para algunos de ellos. La UDI está cumpliendo con el rigor de la exigencia que le hace el mandante del partido, que es el gran capital, y que son los sostenedores de este modelo. Forma parte del cuadro de crisis que está viviendo el país que invade el tema de la política y que tiene repercusión en los sectores de derecha.

“Un Presidente que no tiene capacidad”

¿Y en ese cuadro de crisis cómo ve al Presidente Sebastián Piñera?

Piñera es parte del problema. Es algo de sentido común incluso dentro de su sector. Ha tenido y tiene actuaciones que no son propias de un estadista. Va a la frontera con Venezuela con una pancarta pidiendo del derrocamiento de Nicolás Maduro, se junta con Donald Trump y muestra la bandera chilena como un puntito o una estrella más en la bandera de Estados Unidos, hace repetidos chistes machistas, es un Presidente que quiere invadir las competencias del Parlamento, es decir, muchas situaciones acusan falta de vocación para el cargo. En este momento es un Presidente que no tiene capacidad de llevar adelante una referencia necesaria para construir una salida a la pandemia, ni en el plano sanitario, ni social, ni político, ni económico. Está superado. Creo que en la derecha están muy preocupados pensando en qué es lo que viene con este Piñera superado. Si ha tenido respiro es porque una parte de la oposición le entregó oxígeno en los momentos precisos que le hacía falta, de lo contrario tendríamos un Presidente cuestionado incluso con la anuencia de parte de su sector.

Se dan situaciones inéditas, como la querella presentada en contra de él por responsabilidad en los fallecimientos y malas decisiones en el combate de la pandemia.

Mire, le diré que tuvimos un Pleno del Comité Central de nuestro Partido, y se le entregó un respaldo a la iniciativa del alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, de presentar esa querella criminal en contra de Sebastián Piñera, Jaime Mañalich (ex Ministro de Salud) y otros funcionarios, a propósito de la responsabilidad que les cabe por las políticas sanitarias que opcionalmente tomaron y la consecuencia de fatalidad de vida que tuvieron en muchas y muchos habitantes no sólo de Recoleta. En ese contexto valoramos la extensión de esas querellas por parte de otros sectores y organizaciones.

Usted mencionó el papel decisivo del movimiento social. Esta semana hubo caceroleo, bocinazos, barricadas, manifestaciones en calles y poblaciones, mucha actividad en redes sociales, protestas en decenas de comunas. El gobierno no habló de eso sino de violencia y vandalismo. Un alto oficial de Carabineros, al hablar de las manifestaciones, dijo que eso no era protesta sino delincuencia. Hubo ministros que no hablaron del caceroleo masivo y el activismo en redes sociales, sino que ubicaron todo en el plano de la violencia. ¿Es peligro eso? Ni hablar de la concejala que llamó a un “estallido militar” y las amenazas del grupo ultraderechista Patria y Libertad.

Estamos cruzando un momento histórico que agudiza la contradicción entre un sistema neoliberal y un sistema democrático. Hay condiciones para que se construya, a la salida de la pandemia, una superación en muchos aspectos, del sistema neoliberal. Eso tiene desafíos y hechos como el plebiscito de octubre por una nueva Constitución. Esa lectura la hacen los analistas de derecha y los sectores más reaccionarios. Entonces, buscan descalificar por la vía de la caricatura, de la falsedad, sin fundamento, lo que son las representaciones múltiples que tiene el descontento y la desconfianza del movimiento social y la ciudadanía respecto a lo que hace particularmente el gobierno. Eso no solo es peligroso, sino que es altamente irresponsable. La derecha, cuando viene el apretón social que pone las cosas en su lugar, usa los recursos más conspirativos y represivos para tratar, por la vía del control y la guerra psicológica, de neutralizar la decisión del mundo popular en una amplitud muy grande. Porque se han manifestado desde el mundo popular, más vulnerado, hasta capas medias, sectores acomodados. Hay una mayoría que cuestiona que esto no puede seguir como está. Y así reacciona la derecha, descalificando e incluso usando a las Fuerzas Armadas en tareas de orden interno. Son señales de lo que estarían dispuesto a hacer -y hay memoria histórica en eso- si se les descontrola el sistema. Pero el pueblo sabrá distinguir, sabrá no atemorizarse, y poner las cosas en que lo que viene después no es el caos, sino es la instalación de un sistema democrático, de justicia social, con modelo de desarrollo que contemple las demandas de la gente.

¿Usted descartaría un intento de golpe autoritario, de un golpe blando?

Yo de la derecha no descarto ningún intento. Va proteger a como dé lugar sus mezquinos intereses. Otra cosa es si creo que hay condiciones para que recurran a la fuerza de Estado, a golpes blandos, o duros, para controlar la situación en el país e ir en contra del movimiento ciudadano. Estamos en otra condición, hay otra convivencia planetaria, hay otros actores y sería un tremendo error recurrir a un tipo de golpe. Imagina al gran capital nacional, respecto a todo lo que tiene en el mercado internacional, la dependencia de muchos otros países, y un golpe autoritario o blando de la derecha, simplemente construiría su tumba propia. Hay costos para el capital criollo si participa de una fiebre antidemocrática que será repudiada en cualquier parte del mundo. Prefieren, primero, sacar a un lado a Piñera y a estos dirigentes de la derecha, antes que meterse en planes de golpes. Si lo que pasa es que el gobierno y la derecha no tienen una política mejor de debate, que la que están sosteniendo, y eso se sabe en el propio sector y entre los empresarios.

En ese contexto ustedes enfrentan situaciones como el intento que hay de destituir de su cargo electo al diputado Hugo Gutiérrez.

Es una situación creada por los sectores más reaccionarios. Nosotros valoramos, en ese contexto, todas las expresiones de solidaridad que ha recibido directamente o a través del Partido Comunista, el diputado Hugo Gutiérrez. Está siendo acusado en una suerte de persecución política y de la libre expresión y de pensamiento, por los sectores más reaccionarios y repudiables de la política y que pertenecen a la UDI. Nos parece muy importante la presentación que el propio Hugo hará ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para que tome nota de cómo se está atropellando el derecho a la opinión y que tiene la soberanía ciudadana de elegir a sus representantes.

Con el apoyo al retiro del 10% hay una crítica estructural al sistema previsional

En esto de los cambios, falta un poco más de un mes para que empiece la campaña del plebiscito, del Apruebo o Rechazo una nueva Constitución. También se definirá algo no menor: si se opta por una Convención Constitucional ciudadana o por una Convención Mixta con 50% de parlamentarios, como instancia para redactar la nueva Carta Magna.¿Cómo ve el escenario en la oposición para enfrentar esa campaña, más allá de las condiciones de la pandemia?

Lo primero es que siento que hay una conciencia social muy madura y muy convencida que insiste en relacionar la solución de crisis que vive el país, con un recurso político estratégico como es un plebiscito para exigir una nueva Constitución. En esto del apoyo al retiro del 10% lo que hay es una crítica estructural al sistema previsional y el insistir en el fin de las AFP. Eso, como otras cosas, pasa por un debate constitucional. Todas las señales son que habrá una fuerza creciente que se va a manifestar a favor de una Convención Constitucional cien por ciento electa, y por la nueva Constitución. Eso es un mandato que deberían escuchar los partidos políticos. Mira, este no es un tema opcional, es un tema obligado que lo instaló en la agenda la rebelión social iniciada el 18 de octubre. Yo creo que toda la oposición y más allá, algunos sectores de la derecha, van a votar por realizar el plebiscito, por el Apruebo y por la Convención Constitucional.

Después viene otro asunto. Tener un buen número de convencionales del campo democrático y de izquierda, porque aprobar las materias de la nueva Constitución depende de los 2/3 como estableció el acuerdo de la derecha con la ex Concertación y algunos del Frente Amplio.

Eso fue parte de algo que está un poquito invisible y que llegará la hora en que cada uno tendrá que definirse ante la opinión pública acerca de cuál es la posición que tiene en torno al cambio estructural profundo al sistema neoliberal. Esto transversaliza a partidos de la oposición; algunos quisieran ubicarse en una posición progresista dentro del modelo neoliberal, no van más allá de perfeccionarlo, humanizarlo, democratizarlo, todo dentro del sistema vigente. Y pienso que la inmensa mayoría que se ha expresado en el país, es fundar otro sistema, conquistar otro sistema que sea democrático, de justicia social, participativo, sobre la base de un desarrollo industrial, económico e integral. Esa diferencia será notoria al momento de entrar a discutir los cambios estructurales de la Constitución y llevó a que algunos concedieran a la derecha esta posibilidad de veto con los 2/3. Porque la derecha lo que quiere es seguir con este modelo, con este sistema y que la Constitución lo permita. Por eso vamos a promover el construir la lista más amplia para la elección de convencionales, pero con un contenido antineoliberal muy claro. Espero que el conjunto de la oposición se comprometa con un mínimo común de transformación estructural.

¿Y cómo ve la campaña que se iniciará en poco más de un mes?

Va a tener muchas particularidades porque no sabemos si se podrá estar con actividad presencial, cómo estarán las cuarentenas en el país. Creo que el sistema de redes ha sido una conquista, un avance, incluso cultural, que el movimiento social y popular está usando y será un eficaz recurso de comunicación, de campaña, así como lo serán los medios de oposición, los que han surgido, y en ello incluida la expresión virtual que tiene El Siglo, que contribuirá a socializar, informar a la gente. El mundo de la cultura, intelectual, creativo, los liderazgos populares, los más instalados, políticos y sociales, serán  muy aportantes a que haya un caudal que vaya creciendo en la perspectiva de la correlación que debe contagiar para el plebiscito.

Decisiones y elecciones internas

Se realizó un  Pleno del Comité Central del Partido Comunista el fin de semana pasado. Ahí se acordó hacer un Congreso a fines de este año. En el primer trimestre del próximo habrá elecciones municipales, de gobernadores. ¿En ese Congreso van a avanzar en definiciones de candidaturas, incluida la presidencial? Porque usted señaló hace un tiempo que en esas elecciones debía materializarse el crecimiento de la votación de su Partido como signo de que sus políticas calan en la gente.

Yo creo que a la luz de los acontecimientos que se marcan referencialmente desde la rebelión iniciada el 18 de octubre, con mucho más razón que antes, la exigencia de relacionar las expectativas y las demandas del movimiento social con los resultados electorales municipales y de gobernadores, es un primer desafío de alta exigencia para el Partido Comunista. Tengo confianza que mediante un trabajo perseverante, sistemático, donde nada se desprecie y cada minuto y labor sirva, logremos instalarnos como una fuerza que acrecienta su influencia y de esa manera valida su política. Para eso estamos trabajando, hay definiciones de candidaturas en el plano de alcaldes, nominaciones de compañeras y compañeros en el plano de concejales, que son liderazgos con autoridad de luchadores y servidores públicos, de compromiso con las luchas sociales y a nivel de base. En el plano de los concejales, con el conglomerado Unidad para el Cambio, en el plano de las alcaldías desde Unidad para el Cambio vamos a ver con el espacio de Apruebo Chile Digno donde hay otras fuerzas. Yo creo que las fuerzas antineoliberales vamos a tener un ascenso y eso vinculado a un alto grado de electividad. No siempre el aumento de votación permite electividad. Hay un eje inamovible: sobre la base de contenidos antineoliberales en lo programático, a nivel de comuna, de regiones y del país. Eso, relacionado con la perspectiva de la batalla por un nuevo gobierno. En esa perspectiva el Partido Comunista no estará ausente, a lo menos en una disputada no solo de candidatura propia, sino también de propuesta programática, incluso considerando el espacio de primarias si hay esa determinación.

¿Esa candidatura presidencial, y las candidaturas parlamentarias, se tiene que definir en ese Congreso de fin de año?

En ese Congreso tendremos que ver muchas cosas. Vamos a sistematizar al máximo la profundidad y proyecciones de la situación política. Ahí habrá que trazar la línea con vistas a un periodo no menor a un año, y por tanto estará presente la batalla de octubre del 2021, no podría no estar, con la mayor afinidad del caso. Tanto en el plano de elección de parlamentarios como la elección presidencial.

También a fines de este año el Partido Comunista deberá elegir, por primera vez, a todo su Comité Central por votación universal. ¿Complica mucho ese proceso en la interna del PC?

Complica y puede tener un efecto, el hecho de que la movilidad social no esté plenamente garantizada aun. Pero tengo una confianza en la responsabilidad histórica, primero, de todos quienes somos dirigentes del Partido a todos los niveles, hombres y mujeres de todos los tiempos, con cómo se relaciona una conducción de los dirigentes con una política de transformación profunda en el país, es decir, una política revolucionaria, y segundo, con el aporte activo que todas y todos haremos para que el espacio que la ley (electoral) obliga para ratificar y definir a los dirigentes sea el que le dé garantías por igual a todos y todas quienes a lo largo del país se ubican como militantes comunistas, algunos con largos y heroicos años de lucha, y otros más jóvenes, pero todos con el objetivo común de potenciar este instrumento revolucionario. Desde esa perspectiva creo que vamos a cumplir con entusiasmo, pero también con responsabilidad, que consultada toda la base militante de forma igualitaria -por eso se llama elección universal-, usando su máximo conocimiento de causa respecto a los cuadros que serán sometidos a la consideración para elegir a la nueva dirección, vamos a hacer un tremendo ejercicio que va a fortalecer al Partido.

Como una precisión, porque hay inquietudes y dudas. En esa elección universal se elige al Comité Central, ¿pero no cargos como presidente, secretario general y otros?

Es así. Según exige la ley, se elige un colectivo, que es el Comité Central. Dentro del Comité Central se eligen las tareas que cada una y cada uno va a cumplir, incluyendo las tareas de presidente o de secretario general, o cualquiera otra. Se elige además el colectivo de la Comisión Política, del Secretariado. Eso es un paso una vez que todo el Comité Central está electo.

 

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