Cuando en expresión de uno de sus arquitectos, el “castillo de naipes” construido por el gobierno se derrumba, se hace más oportuna la expresión que representa al movimiento popular.

Juan Gajardo

Integrante de la Comisión Política del Partido Comunista

Santiago. 01/06/2020. Cuando en expresión de uno de sus arquitectos, el “castillo de naipes” construido por el gobierno se derrumba, es cuando se hace más que nunca oportuna la expresión de los partidos y movimientos políticos que representan al movimiento popular; sector el cual ha sido en general ignorado y/o tergiversado por la mayoritaria de la prensa oficialista y pretendido manipular por los sectores políticos más sistémicos, declárense estos de gobierno u oposición. Distintas declaraciones dan cuenta de la opinión de esta oposición en los difíciles días presentes.

El Partido Comunista de Chile, próximo a cumplir 108 años, parte señalando en una declaración fechada el 29 de mayo que “desde el gobierno se nos ha acusado de obstruccionistas, violentistas y con varios otros epítetos, por el sólo hecho de haber mantenido una actitud crítica….ante las medidas del gobierno , y por considerar legítimas las movilizaciones populares”. Entrando en la materia central del comunicado se afirma: “el esfuerzo por sacar a la economía de la crisis, debe ser mucho mayor que lo obrado hasta ahora, con una fuerte participación del Estado…(porque) existen recursos…para enfrentar la crisis” y  plantea  propuestas tales  como establecer una “ renta básica de emergencia que llegue al 80% de la población…fortalecimiento estatal del seguro de cesantía…protección efectiva del empleo…protección de las PYMES…rescate de empresas mediante su adquisición parcial o total…aumento de los presupuestos municipales…”, adicionalmente proponiendo medidas como un impuesto de 2,5%  a los catalogados como súper ricos, a la vez de la insistencia en la derogación del DL 3500, que regula las AFP.

Cuando la cantidad de contagiados alcanza las cien mil personas y los muertos suman más de mil compatriotas; cuando es de público conocimiento que la información estadística con la cual se trabaja está desactualizada y en consecuencia, es más profunda y grave la crisis sanitaria que enfrentamos y no hay una autocrítica seria de las autoridades del gobierno a su errático actuar; cuando los efectos de esta crisis alcanzan dramáticos efectos sociales, provocando que sean miles las familias imposibilitadas de tener asegurada su alimentación diaria y como consecuencia de lo mismo, la expresión de formas de protesta pública, que incluso irrespetan las necesarias normas de autocuidado se amplifican ante la indolencia de las autoridades gubernamentales, entonces este gobierno de derecha, con un desafinado coro de algunos presuntos desconcertados opositores, convocan a un “gran acuerdo de unidad nacional”, que si tuviera la verdadera intención de enfrentar  con medidas como las antes señaladas la actual crisis se legitimaría. Lamentablemente parece ser otra estratagema del gobierno para intentar mejorar su evaluación pública, al igual que la desacertada medida de entrega de cajas de mercaderías, no porque no sean necesarias; al revés, porque el procedimiento elegido es engorroso y retarda la llegada de la ayuda, aunque sí sirve para que el gobierno organice eventos comunicacionales con la entrega de estas cajas, en una conducta humillante para los compatriotas que reciben la ayuda, pero que a la vez degrada la función de los personeros de gobierno.

A este llamado de unidad nacional, los partidos que integran el pacto Apruebo Chile Digno, dicen  que “al poco andar advertimos que dicho anuncio distaba mucho de ser lo que su rimbombante titular señalaba…(y que)…si bien cada colectivo debe tomar su propia  decisión de asistir o no a una instancia de esta naturaleza, queremos reiterar que las soluciones a la crisis dependen exclusivamente del gobierno”. Fundamenta este planteamiento expresando que “el gobierno no necesita un acuerdo nacional para atender los problemas más urgentes en materia sanitaria y social….(porque)…la iniciativa exclusiva de ley en estas materias corresponde al Presidente de la República”.

Ayer, un arco más amplio de oposición, ya que incluye a partidos del Frente Amplio, propuso un “Pliego popular: Por la vida, contra el hambre y la cesantía” que considera siete medidas para enfrentar la actual crisis. Este documento es la primera expresión de predicamentos comunes de una fracción más amplia de sectores opositores. El trabajo conjunto en la base social de todas estos partidos políticos puede preñar un movimiento que sea la fuerza centrípeta en torno a lo cual estos y otros sectores opositores orienten su actuar en las esferas propiamente políticas, sabiendo que la unidad política no reemplaza y tampoco debe intentarlo, al movimiento social, pero que los cambios profundos que la sociedad chilena demanda mayoritariamente desde el 18 de octubre pasado, refrendados al ver las dramáticas desigualdades sociales que ha puesto a la luz esta pandemia, sólo serán posibles con la más amplia unidad social política del pueblo.