Puede echar las bases con el control territorial, y una mejor contención de la pandemia en consecuencia.

Vicente Painel Seguel

Profesor e investigador mapuche

Temuco. 24/05/2020. Es muy difícil de destacar como estratega en una solución, cuando se es impertinente, y a-histórico. La antropología y pertinencia tiene un alto valor, pero al ser despreciadas por la pedantería, se de-precia. La historia de la medicina posee también un alto valor pero la cremastica la abandona y solo algunos médicos eruditos y algunos historiadores inquietos, encargan su trabajo. Frente a la Pandemia, la formación antropológica, histórica y ética-filosófica de los agentes de salud brilla por su ausencia; destacan épicamente por su entrega muchos funcionarios, pero carecen de las herramientas integrales y deben pagar los costos de malas decisiones de la autoridad.

Esto no es extraño, la creación de valor en economía se comprende en los núcleos de confianza, más acá de la fijación de precios por ley de oferta y demanda, está el valor de los usos, los usos de cara a las necesidades. En los marcos de la división social del trabajo, los usos se basan en la confianza; por ejemplo: ¿Por qué si vemos una botellita sin etiqueta, dejamos que el médico o el dentista utilice el líquido para desinfectar algún instrumento, con que examinará por ejemplo, una herida de nuestra hija?, -y además pagamos por el servicio-; respuesta: porque hay una confianza en el servicio del profesional acreditado. Por este mismo motivo, daremos medicamentos por tratamiento incluso, sin saber los componentes químicos. Confianza ciega crea valor y aceptación del precio. El neuromarketing y la psiconatropología optimiza el precio a veces hasta el paroxismo, y a veces hasta agrega valor incluso. Pero la “ley” de la oferta y la demanda poco opera cuando se trata de vida o muerte en todos los casos. Eros y thánatos siguen siendo personajes de la impolítica y el biopoder más que de un juego de dados de un winner con los ojos vendados… En este punto, Milton Friedman cae cándido….

El hecho de que una enorme cantidad de médicos en el sistema público de salud chileno sean de la Universidad de Guayaquil y otras universidades latinoamericanas, es solo un síntoma de un signo; está claro que la carrera de la medicina en Chile hace mucho tiempo es una carrera digitada por el lucro, como diversos actores lo han mencionado, se nota demasiado la inexistencia de un Sistema de Salud Pública. Sin embargo, parece especialmente destacable dentro del multifactorial, el desprecio por la antropología. Se entiende así porqué la inexistencia de fomento de salud preventiva y la ignorancia sistémica del comportamiento popular y de los pueblos preexistentes al Estado respecto a la salud. La dislocación entre la autoridad sanitaria y la población general es apenas el rabo de la guinda de la torta, no hay factibilidad de capilaridad ni ductilidad sistémica, no solo hay intersticios, hay forados, entre el sistema y la salud del pueblo.

Para Bauman y Lipovetsky, estudiosos de la hipermodernidad, la sociedad liquida conlleva en medida cierta toda la mercantilización de la dinámica emocional y social. Llama la atención como el racismo logra introducir una agencia retardada de soluciones socio productivas: Ninguna medida tomada contra la polución del aire; destaca el Gran

Temuco, incluso del todo sabido, las nefastas consecuencias de la Pandemia combinada con polución ambiental, desprecio por las innovaciones anticontaminantes mediante, que obviamente podrían haber sido un excelente negocio. El racismo redunda el subdesarrollo, anulando la revolución tecnológica.

La crisis de formación de médicos, de producción tecnología sanitaria, no ha contado con aproximaciones, las carreras de medicina vespertina no se consideran, la salud preventiva no se genera como formación profesional general… Más la antropología en salud podría identificar la empatía como un mecanismo clave en la salud de la población.

¿Qué es la empatía? No es solo ponerse en los zapatos del otro, cuestión físicamente limitada, sino más bien es verse en los ojos del otro. En contexto de sistemática violación de DDHH en que cientos de ciudadanos quedaron de sus ojos mutilados… ¿Cómo podrán verse a los ojos, si los ojos ya no están?… No hay confianza. La salud está deshumanizada.

La antropología de la salud popular y de los pueblos pre existentes del Estado, pueden echar las bases con el control territorial, y una mejor contención de la pandemia en consecuencia. Un sistema de Salud Pública depende del empoderamiento de los territorios, la brecha para alcanzar ello, se acotará dependiendo de la autoorganización de los territorios en virtud del Buen Vivir: la salud biopsicosocial, microeconómica y molecular hasta el alimento sano y el agua prístina inclusive…

 

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