Un vistazo a la contingencia

Redes

Big-Data, CNN, y desperfilamiento de SP. Se formalizó el plebiscito. DDHH, un tema delicado y grave.

Equipo ES. 27/12/2019. Big-Data, CNN, y desperfilamiento de SP

El episodio de Big Data y de las declaraciones de Sebastián Piñera a la cadena estadounidense CNN (“En Español”) donde se pretendió establecer que la realidad chilena de los últimos meses está fuertemente influida por operaciones gatilladas en el exterior, provocaron la crítica desde la oposición, comentarios comunicacionales de que el gobierno está rayando en la ridiculez y fallas cruciales en la política y las comunicaciones, y la molestia en sectores del oficialismo.

Lo peor que les puede ocurrir a un gobierno y a un mandatario es que tengan que salir a “explicar” informes internos y declaraciones externas. Y eso es lo que tuvieron que hacer al menos durante 48 horas el Presidente, el Ministro del Interior y la Vocera de La Moneda.

Que se vinculara al de grupo K-pop al estallido social o que se asintiera que en “granjas” informativas de Rusia y Venezuela se grabaron videos de carabineros reprimiendo, no resistió análisis serios y poco efecto tuvo el comentario del titular de Interior, Gonzalo Blumel, de que informes como el Big-Data o las afirmaciones de Piñera tenían que ver “con un contexto” o que no era para minimizar las violaciones a los derechos humanos. El peor de los mundos para el mandatario fue tener que salir a decir que no quiso decir lo que dijo que no expresó bien sus ideas.

En varios espacios se recordaron declaraciones del mandatario como que él estuvo en las marchas contra su gobierno (sic), dicho a BBC, a las radios chilenas donde reiteró lo de poderosos enemigos en la delincuencia y el extranjero y su afirmación, dirigiéndose al país, que se estaba en una guerra interna.

Se atribuye todo esto a decisiones muy personales de Piñera -en algunos ámbitos se dice que está con problemas psicológicos y estados anímicos que lo hacen vulnerable a declaraciones desubicadas, sobre todo a medios extranjeros- y de algunos asesores de La Moneda, particularmente al jefe del “segundo piso”, la oficina presidencial más cercana al jefe del Ejecutivo, y al director de la Secretaría de Comunicaciones. Ellos tres, para empezar, tendrían el convencimiento de que en la opinión pública se puede instalar el miedo y la preocupación de que todo lo que está ocurriendo tiene que ver con operaciones y campañas realizadas en el extranjero.

Para algunos analistas ese puede ser un camino, sobre todo, por ejemplo, en el diseño de una campaña frente al plebiscito de aprobar o rechazar una nueva Constitución, que eso sería seguir el camino venezolano, cubano o boliviano. Pero para muchos, hasta ahora esa línea comunicacional, con un claro propósito político, está fracasando y trayendo una serie de problemas a La Moneda y al Presidente.

Se formalizó el plebiscito

Hay una parte formal que ya se cumplió en esta semana, en torno del plebiscito fijado para el 26 de abril próximo, donde la ciudadanía deberá votar por aprobar o rechazar una nueva Constitución -en rigor no es votar Sí o No-, y también sobre si está porque el organismos constituyente (que elaborará la nueva Carta Magna) sea una Comisión Mixta Constitucional (50% parlamentarios y 50% de personas electas) o Comisión Constitucional (elegida 100% de candidatas y candidatos de partidos, independientes, etc.).

Desde varias vocerías de oposición y el oficialismo se dijo esta semana que esa batalla “no está ganada”. Hay factores como el abstencionismo (algunos expertos hablan del 50%) que podría ayudar a quienes están por rechazar la propuesta de nuevo texto constitucional, temores que se desean instalar respecto a un cambio institucional profundo en el país, el desafío para los sectores abiertamente partidarios de una transformación profunda, la forma en que encararán esto las fuerzas progresistas y de izquierda. Hay una coincidencia de que queda poco tiempo para campañas y convencimientos.

Se supone que las grandes movilizaciones sociales y ciudadanas serían un indicativo de que la mayoría de las personas quieren una nueva Constitución y aprueban un proceso constituyente. Pero en estos días están en debate factores determinantes desde el punto de vista de representatividad, participación, respeto al soberano (el pueblo) y proceso realmente democrático.

En efecto, en el Senado se tendrá que discutir y votar respecto a la paridad de género y a la reserva de escaños para pueblos indígenas. También se está planteando que haya mayor claridad respecto al espacio que se otorgue a independientes, es decir, no militantes, y que el proceso no se transforme en una mera disputa de partidos políticos. Hay dudas respecto al derecho de dirigentes sociales y sindicales para ser convencionales (en lo aprobado por el Parlamento no se trata de constituyentes) y otros aspectos del proceso.

Si bien la Cámara de Diputados aprobó lo de paridad de género, lo de representación indígena quedó en una especie de cascarón donde no se terminó de precisar cómo operará aquello. Además de las dudas sobre otros puntos. Lo del Senado es decisivo, incluso porque puede afectar el proceso constituyente, ya que puede tardar las decisiones más allá del plebiscito, con lo que la ciudadanía tendrá que ir a votar sin tener muy claro en cómo se desarrollará integralmente los componentes del proceso.

También hay otros factores de frustración vividos en la contingencia, como que se desechara finalmente lo de una Asamblea Constituyente con toda sus características y lo que implica, a pesar de que la consulta ciudadana municipal -donde se preguntó- determinó que el 90% está por una AC, en consonancia con todos los sondeos de opinión que muestran un apoyo nunca menor del 60% a la Asamblea Constituyente.

En todo esto, a través de multiplicidad de medios de comunicación y debates en redes sociales y otros espacios, quedaron claras las fuertes presiones de la derecha y segmentos conservadores que apuntan a que finalmente se impongan sus criterios, sobre todo a través de las votaciones en el Parlamento, y luego en el proceso constituyente. El tema estuvo fuerte la última semana, llegando a tensiones fuertes dentro del oficialismo, que obligaría a reforzar posturas más acotadas y conservadoras.

Por lo demás, durante la semana hubo insistencia en que, al final de cuentas, todo se está manejando según el “acuerdo político” firmado precisamente por la derecha, la ex Concertación y unas colectividades del Frente Amplio, lo que genera cuestionamientos desde sectores sociales y políticos, y desconfianzas a nivel ciudadano.

Como sea, ya partió la batalla por la aprobación o rechazo de la nueva Constitución y en ello se concentrará mucho de la actividad política y social de las próximas semanas.

DDHH, un tema delicado y grave

Frente al informe anual del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) se puede usar el término ocupado para definir los informes de otros cuatro organismos internacionales y nacionales sobre las graves, extendidas y sistemáticas violaciones a los DDHH ocurridas en Chile en los últimos tres meses: fue lapidario.

Se acreditaron cientos de casos de abuso, maltrato, amenazas, violaciones, violencia innecesaria, heridos, lesionados en los ojos, detenidos arbitrariamente, irrespeto de protocolos, golpizas, de lo que fueron víctimas mujeres y hombres, adultos y menores de edad.

También no se dejó duda de que los principales autores y responsables de las violaciones a los DDHH es Carabineros de Chile, cuyos agentes aparecen como los ejecutores de acciones criminales, violentas y no apegadas a la ley y los protocolos.

El informe del INDH corroboró que en Chile, bajo el gobierno de Sebastián Piñera, hay una delicada y grave situación de irrespeto y vulneración de derechos ciudadanos y humanos.

En el documento, que por lo demás se señala que desde la dictadura no existía una situación como la actual, se hacen recomendaciones que pudieran servir para poner fin a esta masiva y condenable realidad. Pero las decisiones de autoridades de Interior, de la Intendencia de la Región Metropolitana y del alto mando de Carabineros observadas en los últimos días, apuntan a que los episodios de represión y abuso continuarán, con grave peligro en materia de DDHH.

 

 

Deja una respuesta

diciembre 2019
L M X J V S D
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031