El proyecto de reforma tributaria, incluida la reintegración considerada por el gobierno como el “corazón” de la iniciativa, fue aprobado por la Cámara de Diputados.

Hugo Fazio. Economista. 05/09/2019. Después de un año de tramitación en la Cámara de Diputados, con el respaldo de parlamentarios de la Democracia Cristiana, fue aprobado el proyecto de reforma tributaria presentado por el gobierno, recibiendo 84 votos  a favor y 60 en contra. El regresivo artículo de reintegración tributaria, definido cono el “corazón” de la iniciativa, fue aprobado con el respaldo de 80 votos y 63 en contra. En la Comisión de Hacienda había sido cursado con el voto favorable del DC Pablo Lorenzini, pero contó con el rechazo de otro integrante democratacristiano, José Miguel Ortiz, Lorenzini no fundamentó su voto.  El paso dado a iniciativa de la directiva DC fue cuestionado por destacados militantes de dicho partido. “La DC –manifestó el senador Francisco Huenchumilla- cruzó la línea roja de lo que nosotros hemos sido y somos porque la integración significa lisa y llanamente que los grupos económico más ricos del país no van a pagar impuestos por las rentas de capital” (23/8/19).  Y una semana después, insistió: “Tenemos visiones distintas de lo que debe ser un sistema tributario justo y progresivo para el bien del país.  (…) el corazón de la reforma tributaria, que es la integración (…) es un tema clave, y también las normas antielusión (…).  Son como los dos temas que yo grafico como lo central del proyecto.  ¿Quiénes deben tributar –concluyó-, los grandes y los chicos, las grandes empresas o el trabajador? Ese es el problema que está en discusión” (31/08/19).

Se impuso en la Cámara la política de los consensos construida y ratificada entre la directiva democratacristiana y el Ejecutivo, en un proceso que tuvo como primera expresión pública una reunión de Sebastián Piñera con personeros de dicho partido en que se valoró este camino recorrido durante los gobiernos de la Concertación[1]. Para Sebastián Piñera lo aprobado en la Cámara es muy claro y coloca en su nivel el papel desempeñado por la directiva DC. Luego de calificarlo como “un gran triunfo” del gobierno, destacó que “la columna vertebral de la reforma tributaria que aprobó la Cámara (…), es la que propuso el gobierno” (25/08/19).

El protocolo del compromiso entre la directiva DC y el Ejecutivo fue suscrito el 23 de junio. Volvió a reafirmarse el 19 de agosto en una cita con la participación del presidente DC, Fuad Chahín, y el jefe de la bancada de diputados, Gabriel Ascensio, quienes aseguraron contar con diez votos para apoyar la integración, los cuales finalmente fueron ocho. Desde luego, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín valoró “el consenso, es posible en Chile -destacó- llegar a acuerdos, lo hemos mostrado”.

En cambio, el diputado Giorgio Jackson (RD) expresó: “El día de hoy celebran la CPC (Confederación de la Producción y del Comercio), la Sofofa (Sociedad de Fomento Fabril), todos quienes poseen más de $6 millones mensuales como ingreso de la renta del capital. Van a recibir –cuantificó- un beneficio tributario promedio de cerca de $7 millones anuales”. Por su parte, Daniel Núñez (PC), presidente de la Comisión de Hacienda, hizo notar que “no solo hemos perdido una batalla tan importante como es que se rebajaron US$800 millones a los más ricos, por lo tanto en Chile crece la desigualdad, sino que también en normas básicas de combate a la elusión” (23/08/19).

La economista Andrea Repetto publicó un artículo en El Mercurio en que refuta uno a uno los argumentos dados por el Ejecutivo para defender la necesidad de la reintegración, que hizo suya la directiva DC.  Dice el gobierno, señala, que la reintegración incidirá positivamente en “el crecimiento, el ahorro y la inversión y que con ello habrá mayores salarios y empleo.  (…) hará más progresivo y equitativo el sistema.  (…) que aliviará a las pymes.  Hay dudas razonables –contraargumentó- de ello”.  En materia de crecimiento ilustra con una investigación efectuada por Rodrigo Vergara, investigador del Centro de Estudios Públicos, el organismo financiado por el gran empresariado.  “Vergara –nos dice-  comparó los 0,6 puntos de mayor crecimiento en doce años que el gobierno estima generará la reforma con los 0,2 a 0,3 puntos que producirá (…) en los Estados Unidos según estimaciones de economistas cercanos a administración Trump.   Si la reforma en Chile rebaja los impuestos a las empresas en el equivalente a un punto y la norteamericana en catorce –se pregunta-, ¿cómo puede lograr dos o tres veces más de ganancias en crecimiento?”.

En cuando a la progresividad tributaria, continúa Andrea Repetto, el Ejecutivo la argumentó dando el número de personas beneficiadas cuando “la progresividad no se mide por el número de personas beneficiadas, sino por cómo se distribuye la reducción de impuestos entre contribuyentes de distintos niveles de ingreso”.  Demostrándose con las propias cifras proporcionadas por el ministerio de Hacienda que ello beneficia en un porcentaje muy elevado solo a “los dos tramos más altos de ingresos”.  Por tanto, es regresiva.  Para citar un último tema analizado por la economista de la Universidad Adolfo Ibáñez, hecho muy utilizado por el Ejecutivo y la directiva DC, señaló los beneficios a proporcionar a las pymes.  “Pero –como hemos escrito en muchas oportunidades, dice-  no se necesita reintegrar a todos para lograr este alivio: basta con que se les permita a estas pymes pasar al régimen especial que hoy existe para ellas” (01/09/19).

En otra decisión beneficiosa para importantes intereses económicas se aprobó en la Cámara la propuesta de aplicar el IVA para la construcción cuando sobrepase el monto de las 3.000 UF, ampliando así el número de beneficiados que quedarán al margen de cancelarlo. Parlamentarios con intereses inmobiliarios no se inhabilitaron para sufragar en este articulado.

La oposición existente en el Senado conduce a que el proceso de aprobación del proyecto diste de estar cerrado. La mayoría de los senadores DC, que hasta ahora habitualmente actúan en bloque, se han pronunciado constantemente en contra de la reintegración destacando a quienes favorece en el escenario existente. El senador socialista Carlos Montes afirmó que en la Comisión de Hacienda de la Cámara Alta su posición, así como la del presidente de la instancia, Ricardo Lagos Weber, es “No a la reintegración”. A su turno, éste declaró: “Vamos a abordar la reforma tributaria con el principio orientador de que no se deben aprobar normas de carácter regresivo (…). Trabajaremos coordinadamente como oposición y actuaremos con unidad, apoyaremos con entusiasmo las normas propymes, las que recaudan y las que incentivan la inversión (…). No creo justo que un sistema tributario les rebaje el pago de impuestos a ciudadanos que les va bien, por el solo hecho de ser dueños del capital” (23/08/19).

Ricardo Lagos ha insistido permanentemente en separar la iniciativa, para despachar rápidamente aquellos puntos en que existe  acuerdo, como el articulado propymes, y que el Ejecutivo utiliza para presionar por el respaldo en general del proyecto. Este cuadro hace suponer que se buscará por La Moneda una vez más “pirquinear” algunos votos teniendo presente que necesita sumar pocos a los de la derecha por lograr la aprobación. Juega también a su favor que no se ha producido una discusión abierta fuera del ámbito parlamentario para cuestionar el regresivo proyecto. Los actores sociales afectados por su promulgación no se han movilizado en su oposición.

En julio, los comités de oposición en el Senado concordaron un documento sobre las principales reformas propuestas por el Ejecutivo. En el tema tributario expresaron: “No estamos disponibles para una reforma impositiva para las grandes empresas ni tampoco para una política pública, regresiva, como lo es reintegrar el sistema tributario. Mejorar la calidad de los bienes públicos requiere mayor progresividad en nuestros impuestos” (04/07/19).

El presidente de la DC, Fuad Chahín, manifestó que existiendo diferentes opiniones en el PDC sobre la reforma tributaria “la conducción la tienen la directiva del partido y el Consejo Nacional. (…) los acuerdos que hemos adoptado en este caso con el gobierno para aprobar la reforma en la Cámara –recalcó-, han sido respaldadas por ambas”. Agregando que “lo que nos fijamos como marco en el Consejo Nacional del partido será respaldado por los senadores”. Esta formulación fue cuestionada por el senador Jorge Pizarro, integrante de la Comisión de Hacienda. “Nosotros –señaló- no tenemos ningún acuerdo en esta materia, nuestra bancada adoptará los criterios que nos parezcan adecuados. Nosotros en el Senado somos los que tenemos que tomar las decisiones, y lo haremos de manera coordinada, primero dentro de la bancada y luego con el resto de la oposición.  Analizaremos el proyecto que viene de la Cámara de Diputados en su mérito y con todo el tiempo que sea necesario para destinar para su estudio.  Mi idea es que podamos analizarlo en conjunto con los dos senadores de la oposición que conformamos la comisión de Hacienda” (27/08/19).

Los integrantes de oposición en la Comisión de Hacienda ya han efectuado reuniones en el propósito de actuar conjuntamente. “Hemos hablado entre nosotros para coordinarnos y con nuestros técnicos –dijo Pizarro- con tal de genera propuestas para mejorar el proyecto y clarificar bien algunos temas, como las compensaciones por menores ingresos, mejorar el aporte a las regiones, el apoyo a las Pymes y revisar las medias antielusión, aunque seguramente donde habrá mayor discusión será en la reintegración” (28/08/19).

El diputado democratacristiano Raúl Soto, crítico de la reforma, inmediatamente producido el acuerdo hizo público su renuncia al partido, la cual concretó el 26 de agosto. “Hoy –expresó el día de la aprobación en la Cámara- hemos sido testigos de una jornada triste en la historia de nuestro Partido. Con votos de buena parte de la bancada de diputados de la Democracia Cristiana, el gobierno de Sebastián Piñera ha logrado aprobar en la Cámara de Diputados el proyecto (contra)Reforma Tributaria, cuyo núcleo esencial está dado por un beneficio de US$800 millones anuales, dirigidos a las mayores fortunas de este país,  entre los que se encuentra precisamente el propio Presidente de la República. Con mucha tristeza constato –añadió- que el Partido que promovió cambios radicales en nuestro país, hoy ha preferido marchar a la comparsa de un gobierno de derecha, respecto del cual nuestra Junta Nacional y la ciudadanía, nos ubicaron en la oposición. (…) como partido de oposición –subrayó- tenemos el deber de mantener nuestra identidad y de jugar el rol que como tal nos compete. No nos correspondía ‘salvarle’ esta contrareforma al Gobierno”.

Soto se había declarado en estado de reflexión cuando la DC fue determinante para que el proyecto de reforma tributaria se aprobase en la Comisión de Hacienda. “En ese momento –recordó- dije que el límite que no se podía pasar era respaldar la reintegración en la sala y fue lo que finalmente ocurrió. (…) en la vida y en la política hay que ser consecuentes y tomar las decisiones por más difícil que sean. Creo que es el momento de actuar en consecuencia y voy a renunciar a la DC”. Agregando que el partido y la bancada de diputados lo censuraron, “no me otorgaron la posibilidad de hablar en la sala” (23/08/19). La junta regional metropolitana de la DC emitió un voto político crítico del proyecto.  “Rechazamos –dice su texto- la actual propuesta de reforma tributaria, que favorece los intereses de los contribuyentes de más ingresos y consolida y aumenta la desigualdad en Chile.  Apoyamos –explica en otro párrafo- a los diputados y senadores que rechazan una reforma tributaria que disminuye la recaudación fiscal de los 23.000 contribuyentes más ricos del país” (27/08/19).

[1] Véase, Resumen Económico  Trimestral abril-junio 2019, págs. 5-13.

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