No hay que ser un economista, solo utilizar el sentido común para pensar que si hay menos horas de trabajo, habrá más tiempo para la familia, para el ocio, y para la felicidad.

Fernando Manzur

Concejal de Recoleta

20/08/2019. El proyecto de ley de reducción de jornada laboral presentado por las diputadas Camila Vallejo y Karol Cariola, es una iniciativa cuyo fin propone conciliar mejor la vida laboral y familiar de las y los trabajadores de Chile, rebajando las horas de trabajo de 45 a 40 horas semanales sin disminuir las remuneraciones actuales de todas y todos los trabajadores.

No es de extrañar entonces que la iniciativa de las parlamentarias hoy cuente con un apoyo transversal tanto en la Cámara Baja como en el Senado. Y que hace unas semanas lográramos conformar la Bancada Municipal por las 40 Horas, firmando el compromiso de las autoridades locales para impulsar el proyecto en los municipios, y para dar certeza y tranquilidad a las y los funcionarios municipales que podrán tener más tiempo libre con sus familias. Tal como se hiciera en la comuna de Recoleta y por una decisión política del alcalde Daniel Jadue, que fue el primer municipio del país en reducir la jornada laboral a 40 horas, beneficiando a 751 trabajadoras y trabajadores municipales, que están disfrutando una hora más diaria con sus familias, para descansar o para ocuparlas en lo que cada de ellos decida, poniendo en el centro de la discusión la dignidad de las y los trabajadores.

Por ello, es lamentable las contradicciones que ha tenido el Gobierno y en especial el Ministro del Trabajo y Previsión Social, al presentar la “alternativa” de reducción laboral de 41 horas acompañado con adaptabilidad y flexibilidad laboralgenerando más dudas que certezas. La propuesta de 41 horas busca que las y los trabajadores queden a disposición del empleador y viene a dividir la jornada laboral, algo que en el actual Código del Trabajo ya existe. La vuelta en círculo que ha dado el Gobierno ha sido constante. En un momento Monckeberg dijo que se podrían funcionar el proyecto oficialista con el proyecto que las Diputadas Comunistas; también señaló que con el proyecto de 40 horas se perderían 251 mil empleos (sin mostrar estudio) pero que el proyecto 41 horas se crearían 247 mil empleos. No hay que ser un economista, solo utilizar el sentido común para pensar que si hay menos horas de trabajo, habrá más tiempo para la familia, para el ocio, y para la felicidad, e incluso en la lógica del sistema neoliberal que existe en nuestra sociedad habrá más tiempo hasta para el consumo ¿no tiene sentido?

El ejecutivo no ha logrado justificar su propia iniciativa ni menos ha demostrado una unidad en su sector político. Nuevamente fracasa en el diseño de Políticas Públicas ¿Este es el compromiso con la productividad y la economía de nuestro país? Un fanatismo exaltado para proteger los intereses del neoliberalismo, esa es la respuesta que hemos visto desde el Gobierno y especialmente desde La Moneda. El Presidente ha dicho que si era aprobada en el Parlamento la iniciativa de 40 horas, el Ejecutivo recurrirá al Tribunal Constitucional. Este es el mejor ejemplo del nulo diálogo democrático que representa el mandato de Sebastián Piñera. Definitivamente para el gobierno las y los trabajadores de nuestro país no son prioridad.

El trabajo que han realizado las diputadas Camila Vallejo y Karol Cariola, han demostrado que están sintonizadas con las demandas sociales, que existe un vínculo real con la diversidad de actores, organizaciones políticas y sociales de nuestro país. Principalmente la convicción de generar los cambios históricos que nuestro país necesita ha sido el motor de transformación social. Por ello es clave que esta convicción la tengan también el resto de los partidos políticos de la oposición, porque solo así podríamos avanzar, aún con un gobierno de derecha, es posible generar una alternativa real al sistema neoliberal, por un Chile más democrático, justo y digno. No hay vuelta atrás: Las 40 horas van!

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